10.8.05

Sed pagana

Yo miraba aquella noche arder la maravilla.
Os veía abrazandoos, bebidos, tan jóvenes los dos,
bailando entrelazados, alegres, entre la música
festiva y entibiada luz de un lugar clandestino.
Observaba los ojos cariñosos, el biselado exacto
de los cuerpo tersos --serían apenas diescisiete años--
el fogoso frescor de pestañas y labios. En ambos
la hermosura. La indolencia natural de lo perfecto.
Y pensaba, mirándoos, que mi placer de belleza
y de ginebra no iba desinteresado con la envidia.
Que debía sufrir, claro, por no participar en ese reino.
Pero miraba y era deleite sólo vuestra danza,
deseo vuestras ondas de euritmia jovencísima.
Y pensé: No buscamos el logro, anhelamos deseo.
Que no es la fuente sólo, sino la sed que invita.
De pie en el antro penumbroso, sumido entre la música,
yo miraba aquella noche arder la maravilla.

Luis Antonio de Villena.

8.8.05

Del Moleskine de Thays

La carta de Saramago a Chávez me ha recordado una de las anécdotas literarias más patéticas que he conocido (y que ha contado muy bien la argentina Silvia Hopenhayn). Hugo Chávez decidió hacer un "gesto cultural" y comprar un millón de ejemplares de El Quijote de la Mancha en la pulcra y cuidada edición de Santillana para regalarla al pueblo venezolano. Todo estaba bien, pero había un pequeño problema: el estupendo prólogo de esa edición, como es conocido por todos, lo escribió Vargas Llosa. Y como es conocido también por todos, Chávez detesta a Vargas Llosa por razones obvias. Así que le pidió al sello español que saque el prólogo de Vargas Llosa, se busque otro prologuista y haga una edición especial para Venezuela. Lo de hacer una edición especial no era problema, obvio, pero sí lo de buscar otros prologuista. ¿Quién, sabiendo la anécdota, se atrevería a escribir un prólogo especialmente para Chávez? ¿Qué escritor de peso podría humillarse a ser el suplente de Vargas Llosa, el capricho de Chávez? Pero no tuvieron que pensar mucho, pues el mismo Chávez sugirió el nombre (y el autor aceptó encantado): ¡José Saramago, desde luego!. ¿Eso será un ejemplo de lo que Saramago llama "democracia participativa venezolana"? ¿O no será, más bien, un caso escandaloso de censura literaria?

Moleskine del peruano Iván Thays.

Sólo resta decir: ¡Qué asco!

5.8.05

Alfabeto para entender el mundo

venezolano en Boston.

Este año, el poeta y diplomático venezolano Eugenio Montejo (Caracas, Venezuela, 1938) se hizo acreedor del Premio Internacional de Poesía y Ensayo “Octavio Paz” que le fue otorgado en días pasados de manos del presidente Fox. Con ese motivo, el Fondo de Cultura Económica reedita Alfabeto del mundo, antología poética del caraqueño en una reedición corregida y aumentada con poemas de sus libros más recientes.

Algunos de los libros que comprende la obra poética de Montejo son: Élegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1976), Nostalgia de Bolívar (1976), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982), Alfabeto del mundo (1986) y, según la consideración del poeta peruano Americo Ferrari en el prólogo que acompaña a éstas páginas, en una segunda etapa se encontrarían los poemarios: Adiós al siglo XX (1992), Partitura de la cigarra (1999) y el que ha publicado más recientemente, Papiros amorosos (2002).

Así, mientras en Élegos Montejo centra su atención en las desgracias familiares (la figura central del padre, la muerte prematura del hermano y la desolación de la casa), Alfabeto del mundo bien podría ser un trabajo bucólico poco visto en estos días; después, en Adiós al siglo XX, el poeta hace extensivas sus preocupaciones esenciales: el lenguaje y el diálogo con la propia poesía, hasta llegar a Papiros amorosos, un libro de poemas eróticos, zona poco explorada en la obra de este seductor poeta. En este último se encuentra, por ejemplo, un poema excepcional titulado “El naufragio”. Vale la pena citarlo completo:

El naufragio de un cuerpo en otro cuerpo
cuando en su noche, de pronto, se va a pique…
Las burbujas que suben desde el fondo
hasta el bordado pliegue de las sábanas.
Negros abrazos y gritos en la sombra
para morir uno en el otro,
hasta borrarse dentro de lo oscuro
sin que el rencor se adueñe de esta muerte.
Los enlazados cuerpos que zozobran
bajo una misma tormenta solitaria,
la lucha contra el tiempo ya sin tiempo,
palpando lo infinito aquí tan cerca,
el deseo que devora con sus fauces,
la luna que consuela y ya no basta.
El naufragio final contra la noche,
sin más allá del agua, sino el agua,
sin otro paraíso ni otro infierno
que el fugaz epitafio de la espuma
y la carne que muere en otro carne.

El alfabeto del mundo depara poemas sorprendentes que llegan a la médula y estremecen a base de un lenguaje llano pero depurado. La poesía de Montejo opera mágicamente para que el espacio temporal de hoy o mañana no tenga la duración humana de las veinticuatro horas, sino el de la eternidad. De tal manera que no es poco decir que en la obra de Montejo se podrá encontrar el poema al que estaremos atrapados el resto de nuestros días.

En su ansiedad por descifrar el alfabeto del mundo, el poeta no recurre a la palabra hablada de los seres humanos sino a los sonidos de la naturaleza. Por sus versos desfilan el canto de un grillo, de un pájaro, de un árbol, de un gallo, el sonido de dos cuerpos. Para traducir este lenguaje el poeta, indefenso, sólo cuenta con la palabra, hablada y escrita, del español; por lo tanto, la economía del lenguaje en la obra de Montejo se hace más notable: siempre estará sólo la palabra exacta para describir lo que el poeta quiere. La hondura a la vez que la llaneza de la emoción humana y la perfección de la expresión lírica que impregna toda la obra de Montejo, son las cualidades esenciales que le han abierto un lugar indiscutible dentro del panorama actual de las letras hispanoamericanas.

En esta época en que las circunstancias políticas de Venezuela son aciagas, el poeta Eugenio Montejo ha pedido que, ante tanta confusión, lo primero que hay que aclarar es el lenguaje; es decir, pensar, escribir y actuar con clarividente responsabilidad precisamente cuando la retórica política ensucia el lenguaje. El propio Montejo dijo alguna vez que la poesía proscribe las fronteras políticas: para él, pertenecemos más a nuestra época que a nuestro país, pues hay familias poéticas, identidades verbales que no siempre coinciden con las limitaciones geográficas.
En estos tiempos, es necesaria la relectura de la poesía de Montejo para reivindicar y repensar, a través del lenguaje, al ser humano como tal ante la embestida de la propia humanidad.

4.8.05

¡Solario, de nuevo!

La revista virtual, Solario, vuelve a dar de las suyas. ¡Visítenla!

Pueden enviarme sus colaboraciones (principalmente ensayo, aunque se aceptan otros géneros) a: ensayo@solario.com.mx

2.8.05

Fragmento de una carta

Para no tener que reescribir lo que pienso sobre la terrible noticia principal del día de hoy en las secciones culturales, posteo el fragmento de una carta a mi querido amigo Luis Antonio de Villena:

Finalmente, tengo que compartir contigo mi enojo: hoy anunciaron que tu compatriota Tomás Segovia ha ganado el premio Juan Rulfo de la FIL de Guadalajara. Mi candidato, dado que este año el invitado de honor es Perú, era, evidentemente, un poeta excelso que muy seguramente conocerás: Jorge Eduardo Eielson. La noticia me enfureció como pocas. Pero acabo de hablar con un amigo y me dice que los organizadores les pidieron a los jurados que no premiaran a ningún peruano para que no se instituyera (no oficialmente) que según el invitado era el premiado. No tengo nada contra Segovia (es más, ni lo he leído, tengo por aquí arrumbado su libro-mamotreto de la poesía completa que el FCE le publicó hace unos años), pero me parece que Eielson es mucho más poeta, ser humano, todo un artista que él. En fin... te ha tocado leer mi encono. Discúlpame, sabrás que así soy de insolente.

Sí, estoy muy encabronado. Ese premio era para Eielson. Tienen que dárselo el próximo año.

Blog ego

De por sí los escritores son egocentristas, los blogueros más. A veces me quedo mucho tiempo leyendo el mayor número de blogs (gracias a los directorios de blogs que tienen Amaranta y Guillermo), porque a muchos les da por postear sus kilométricos textos: cuentos, casi novelas, las entrevistas que les hacen, ensayos o sus constantes colaboraciones en distintos medios.

¡Tengan piedad, por favor! Estoy a punto de perder la vista por tantas horas frente a la computadora y me duele la cabeza. Tengan consideración del ojo del prójimo. ¿No podrían sintetizar sus ideas en un aforismo ilustrador, en una cita pequeña, sólo anunciar su tu texto apareció en tal o cuál lado? No se angustien, el blog es para los blogueros, nadie más (me refiero a las grandes masas), no los leerán... ¡nunca! (Por fortuna. ¡Pobres de los lectores!).

Por mi parte, he intentado hacer de mi blog algo más dinámico, conciso, variarle y opinar de todo lo que me interesa y creo puede interesarles. Creo que lo he logrado sin ego (del cual, en verdad, carezco; al igual que de orgullo, mamonería o prepotencia (eso lo pueden decir mejor quienes me conocen); sí, mi punto débil es mi insolencia, pero qué le vamos a hacer, así soy).

19.7.05

Eternal sunshine of spotless mind

El corazón es más fuerte que la mente

El amor es más fuerte que los recuerdos

Excelente; y eso que odio a Jim Carrey...

16.7.05

Días como agujas

Estoy tan solo, amor, que a mi cuarto
Sólo sube, peldaño tras peldaño,
La vieja escalera que traquea.

Juan Manuel Roca. Cantar de lejanía. Colombia. Fondo de Cultura Económica. 2005.

15.7.05

Se los dije...

No me gustaría decirlo, pero lo voy a decir: "Se los dije, el metro de esta ciudad es un fiasco y ayer dio la noticia". Vean lo que pasó aquí.

A mí no me culpen, yo no voté por el Peje.

14.7.05

A mí, no me cumplió

El metro de esta posapocalíptica ciudad de México está infestado de la propaganda que, a un mes de que el Peje de Gobierno deje el puesto para lanzarse para La Grande, está dedicada a ensalzar los "logros" de la administración lopezobradorista. Bajo el slogan "A mí, me cumplió", se informa que el Peje ha ayudado a los viejitos, a las madres solteras, a los micro y pequeños empresarios (¡y se queja de la changarrización de Fox!), hacer parecer a esta ciudad como si la hubieran bombardeado con obras del segundo piso en periférico, el distribuidor vial en Zaragoza, el remozamiento de todo Reforma, la tala indiscriminada de árboles para poner su fracaso mayor: el Metrobús, etc.

A mí, en cambio, no me ha cumplido. He aquí los 4 puntos que le sigo reclamando.

1. El metro es cada vez peor. Yo que leo en el metro, en la línea 3 va uno en tinieblas, está cada vez más sucio, se para más entre estaciones, e incluso, en el tunel como si ahí fuera la parada, y por si fuera poco, una vez me toco un chispazo horrible que ya me hacía muerto ahí. La tarifa no ha subido desde que Chayito Robles dejó la administración, así que el mantenimiento y las instalaciones todas están en ruinas. Y aunque los trabajadores del metro hicieron su campaña "Segundos pisos no, Metro sí", el Peje se hizo de la vista gorda y siguió con la construcción de los segundos pisos. El señor AMLO prometió gobernar para los pobres: los pobres no vivimos al poniente de la ciudad ni utilizamos auto, si no el Metro. Finalmente, se tenía pensado construir una línea más sobre el eje 8 sur que iría de Barranca del muerto hasta Iztapalapa, en su lugar, se informó hace poco, se construirá, sí señor, un Metrobús.

2. Su política cultural, lo dijo hace no mucho JEP, consiste en llevar a los artistuchos de Televisa y Tv Azteca al Zócalo. Aunque transformó el que era el Instituto de Cultura de la Ciudad de México, en Secretaría de Cultura, le quitó más de la mitad de su presupuesto y sus actividades se redujeron a la nada. Sacó vilmente del puesto a Alejandro Aura y en su lugar puso al gris Enrique Semo, éste se fue y se nombró a la actual, una mujer que nada sabe ni relación alguna tiene con la cultura. Así las cosas en este ámbito...

3. El Peje fue el único responsable de que se abortara la que yo llamo, Ley de Suciedades de Conveniencia. Aunque yo estoy en contra por razones que no vienen al caso, otra cosa es que el mocho del Peje la aborte, gracias a su moches (¡qué paradoja que tan buena!), y se eche a la basura todo el trabajo y el consenso que ya se tenía para aprobarla inmediatamente.

4 y última: Si mal no recuerdo prometió crear el Instituto de la Juventud de la Ciudad de México y no lo ha hecho, la oficina para atención a la juventud sigue dependiento de la Secretaría de Desarrollo Social y el Instituto, bien gracias, en la congeladora.

Y como muy seguramente va a ganar la presidencia en el 2006, precisamente por eso no votaré por él. A mí no me cumplió.

13.7.05

Memorabilia

Siempre he dicho que mi biblioteca más bien es una hemeroteca, porque tengo más publicaciones periódicas (periódicos (recortes, suplementos culturales y memorabilia en general) y revistas de todo tipo) que libros.

Ahora que tuve un dinerito extra me compré el número 3 de Replicante que apenas voy devorando y me va gustando mucho ese tono irreverente, chingativo, sarcástico, de un hmor cáustico que pocas publicaciones se dan el lujo de incluir en sus soporíferas páginas. Y aunque le exigí al tonto dependiente del Sanborn´s que me buscara la revista Crítica de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), no la encontró y me quedo con las ganas de leerla y tenerla en mi colección.

Esta última es, sin duda, la mejor revista que circula actualmente en el país, después le siguen Alforja, Replicante, La Tempestad y las demás son lo de menos...

12.7.05

Más música

Ahora escucho una joyita kitsch: "Ne me quitte pas" interpretada por Yuri Buenaventura.

¡¡¡Ay pero qué rolon!!!

Música para ayudar

Si a usté, querido lector, lectora, lectore, le gusta la buena música, seguramente escuchará el nuevo CD de Nortec, pero si además de escuchar unas buenas rolas quiere ayudar a combatir el sida en el continente africano, clickeele aquí.

*

Ya ando de nuevo por estos lares. Pronto estos fragmentos se acabarán y pasaremos a otra cosa más interesante. Hasta entonces.

9.7.05

Librando batallas

Con el libro Hay batallas, la poeta María Rivera (Ciudad de México, 1971) ganó este año el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, el de mayor prestigio en el país no sólo por el respaldo económico a que es acreedor el ganador, sino por la larga tradición del premio y por la honrosa lista de nombres de quienes lo han recibido.

En este, su segundo libro de poemas, la aguerrida poeta María Rivera quiere dejar un fiel testimonio de sus heroicos avatares, auxiliada por la palabra escrita: “atada al potro del lenguaje”. Hay, también, un elemento obsesivo en cada uno de los versos de este poemario: el Tiempo. Se pregunta, por ejemplo, “qué somos en la rueda del tiempo”, más adelante describe a la palabra como la “espina en la espina meduar del tiempo” o cuando la poeta pide: “No me dejes sola cuando caiga / en la noche la lágrima del tiempo”. Finalmente, en el momento más doloroso, en el momento en que se cree que se puede reemprender el camino, dice: “estábamos / amargos y oscuros / sobre el caballo del tiempo”. Ante la embestida del tiempo, queda la escritura: la palabra como único elemento contra esa otra condena del tiempo: el olvido (“qué río más hondo el del olvido”). Rivera sabe bien que para no olvidar, para exorcizar el dolor, hay que escribir. Sólo así se podrá comprender el tono apesadumbrado de Hay batallas.

Estas batallas, “fueron mías todas las derrotas”, se diferencian de las emprendidas en su primer poemario, Traslación de dominio (Tierra Adentro, 2000), pues mientras éste es un memorial de una conflictiva pasión amorosa, en el que nos ocupa la poética da un giro hacia las dolorosas batallas de la vida (la amistad, la enfermedad, la muerte, etc). Los libros son distintos por las terribles circunstancias que la autora ha vivido entre la publicación de uno y otro. Por ejemplo, en el poema “Estábamos en eso de salvarnos”, uno de los más relevantes de Hay batallas, es donde Rivera alza infructuosamente su grito de ayuda y la salvación que no llega: “Tú no me veías / zozobrando”, le dice ¿a quién? Cumplidas, o no, ahí están las hazañas. Por eso, cuando su amigo el poeta Luigi Amara le pregunta por qué no escribe un poema feliz, Rivera le contesta en el poema “Respuesta”:

No tengo corazón para las cosas
felices de este mundo:
no me alcanza el corazón para la risa,
ni el ojo para el ave,
ni la mano para la gota.

Finalmente, "Caída" es un poema premonitorio, está dedicado al poeta Luis Ignacio Helguera (1962-2003) quien lo leyó poco antes de morir, precisamente, al caer las escaleras del edificio en el que vivía. En este poema, Rivera lleva la amistad a un plano hondamente catastrófico. Las alegrías y las desventuras que vivieron juntos son expuestos con palabras desgarradoras. Después de los inmejorables tiempos, vino el hecho fatal: “Yo quiero que te quedes: / aquí. / No / allí / sobre el lomo / de la ola en que dormitas”, que recuerda a Paz describiendo a su padre “atado al potro del alcohol” en "Pasado en claro". En el fondo de ese abismo que es el alcoholismo, ella quiere salvarlo (“yo quiero decirte esto: / que te quedes, que yo quiero quedarme / a cantar / estas preguntas, / meras cavilaciones”) pero lamentablemente falla en su intento: “Caigo / en este momento / contigo.” La batalla se ha perdido y, sin embargo, queda la poesía para la salud mental y expiación de las promesas.

De tal manera que las batallas libradas en estas páginas confirman a su autora como una de las voces poéticas más relevantes de la actualidad y, por lo tanto, el Aguascalientes es un merecido premio. Este bien pudo haberse llamado el Libro del desasosiego, pero ya Pessoa tituló uno de sus libros así. Aún así, Hay batallas es el libro del desasosiego que le faltaba a la poesía mexicana. Eso, de ninguna manera, se consigue fácilmente.

7.7.05

Lezama Lima sobre la pobreza

En estos momentos de crisis severa (o al menos personalmente), estas palabras de Lezama Lima, el gran gordo habanero, resuenan hondo:

Desde los espejuelos modestos de Varela, hasta la levita de las oraciones solemnes de Martí, todos nuestros hombres esenciales fueron hombres pobres. Claro que hubo hombre ricos en el siglos XIX que participaron del proceso ascensional de la nación. Pero comenzaron por quemar su riqueza, por morirse en el destierro, por dar en toda la extensión de sus campiñas un campanazo que volvía a la pobreza más esencial, a perderse en el bosque, a lo errante, a la lejanía, a comenzar de nuevo en forma primigenia y desnuda. Sentirse más pobre es penetrar en lo desconocido, donde la certeza consejera se extinguió, donde el hallazgo de una luz o de una vacilante intuición se paga con la muerte y la desolación primera. Ser más pobre es estar rodeado por el milagro, es precisar el animismo de cada forma; es la espera, hasta que se hace creadora, de la distancia de las cosas.

Según Lezama Lima, los dondes del espíritu son inversamente proporcionales a los dones pecuniarios, o sea, al despojarse de uno de los miembros de la fórmula para alcanzar abundancia en el otro. ¿Será?

12.6.05

Palabras y autoexplicación

Ahora que las conozco sólo un poco más
tengo miedo de las palabras...

Leo sin fluidez. Las palabras me detienen. Recurro al diccionario cada vez que dudo del significado real de una palabra. Me doy cuenta de que sólo tenía en mente una vaga idea de lo que realmente significaba. Sólo tenía en mente significados connotativos... Así habré leído por tanto tiempo...

Ahora que las conozco sólo un poco más
tengo miedo de las palabras

*

B se queja conmigo de C. Y éste último me dice, a cada oportunidad que tiene, que nunca más quiere ver a B. No entendía por qué B odia tanto a C. Y viceversa. Ahora me lo explico, poniendo el caso más cercano. Trasladándolo a un suceso personal. ¿Por qué odio a M y esta persona a mí? Get it! El hartazgo. El hastío. El tiempo. Su condena. La cercana relación. Nos conocemos tanto que es normal que nos odiemos.

*

Este blog empieza su segunda despedida.

10.6.05

Valéry contra las novelas

En cuanto a las novelas, a veces me seducen y las admiro como pasatiempo; pero cuando tienen pretenciones de verdad y el orgullo de ser tomadas en serio, en seguida se hacen evidentes lo que tienen de arbitrario y sus convenciones inconscientes, y se apodera de mí la manía perversa de las sustituciones posibles.

Paul Valéry.

*

Desde ahora en adelante, sólo leeré novelas clásicas (Dostoievski, Gógol, Tolstói, Dickens, Twain, Eca de Queiroz, Melville, Proust, Sthendal, Flaubert, Gide, Goethe, etc) . Basta de novedades. Basta de perder el tiempo en reseñitis. Tantas cosas pendientes por leer y yo aquí pe...

*

Ahora que lo pienso bien, prefiero releer poesía: Homero, Hesíodo, Catulo, Safo, Virgilio, Ovidio, Dante, el Mío Cid, fray Luis de León, San Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, sor Juana, Góngora, todo Quevedo, Lope, Shakespeare, Blake, Novalis hasta Baudelaire, Rimbaud, Heredia, Cavafis, Ajmátova, Tsvietáieva, Brodski, García Lorca, Cernuda, Eliot, Auden, Crane, López Velarde, Villaurrutia, Novo, Owen, Gorostiza, Moro, Borges, Paz, Neruda, Rojas, Lezama, Piñera, Guillén, Ballagas, Baquero, Diego, Sarduy, Sánchez Peláez, García Marruz, Eielson, Juarroz, Martínez Rivas, Sabines, Varela, Segovia, Gil de Biedma, Lizalde, Valente, Gelman, Gamoneda, Viel Temperley (¿por qué se les olvidó a los de Alforja poner en su número más reiente sobre el cuerpo enfermo ese portento de poema que es "Hospital británico?), Montejo, Hinoztrosa, Watanabe, Hernández, Bracho, Zurita, Fernández Granados, María Rivera, Daniel Téllez, etc. [Ya se ve: El canon es el canon]

*

Odio que me despierte una llamada telefónica. ¡¿Que no saben que soy insomne?!

*

Oigo: "Lo tuyo es puro teatro", inconfundiblemente, La Lupe.

9.6.05

Otro fragmento

Ahora la fragmentada es mi cabeza

2.6.05

Juanga en concierto

Ayer por la mañana recibí una llamada que me invitaba de última hora al concierto que por la noche iba a dar Juan Gabriel en el Auditorio Nacional. Mi parte kitsch, por supuesto, dijo que sí. Un sí, sin pensarlo, rotundo.

Nunca había visto a Juanga en vivo, ni tenía pensado verlo, ni lo veré en un futuro. Con lo de ayer por la noche bastó. Nunca había puesto la suficiente atención a su música. Fue hasta que llegué a Tijuana y ahí, en cada esquina, me parecía escucharlo y a todo momento.

Entonces, al regresar a la ciudad de México (me choca eso de DF), compré uno de sus discos: "Pensamientos" (1986): Ahora escucho "Te lo pido por favor": "Tú me sabes bien cuidar / tú me sabes bien guiar. / Todo lo haces muy bien tú / ser muy buena es tu virtud"

Debo confesar mi asombro: un gran concierto aunque la Juanga no canta no sólo porque ya no tiene voz sino porque pone a cantar al público todas sus canciones famosas, es jotísima en el escenario, saca mariachi, banda, tambora, etc... Luces, bailarines, orquesta. Prende a la gente; sí: me paré a bailar. Lo peor del caso es que me sabía casi todas su canciones, sin ser su fan, ni nada por el estilo.

Un rato de esparcimiento kitsch cualquiera lo tiene.

1.6.05

Pitol sobre el lenguaje

Me parece recordar que en los días peores, cuando ni siquiera podía fijar los ojos en los libros, me complacía pensar en el lenguaje, ese don prodigioso que nos fue otorgado desde el inicio. El escritor sabe que su vida está en el lenguaje, que su felicidad o su desdicha dependen de él. He sido un amante de la palabra, he sido su siervo, un explorador sobre su cuerpo, un topo que cava en su sbsuelo; soy también su inquisidor, su abogado, su verdugo. Soy el ángel de la guardia y la aviesa serpiente, la manzana, el árbol y el demonio. Babel: todo se vuelve confusión porque en literatura casi no hay término que para distintas personas signifique la misma cosa , y ahora me harta seguir rumiando ese inútil dilema al que a veces doy tanta importancia sobre si un joven se transforma en escritor porque la Diosa Literatura así lo ha dispuesto, o, por el contrario, lo hace por raznes más normales: su entorno, la niñez, la escuela a la que acude, sus amigos y lecturas, y, sobre todo, el instinto, que es fundamentalmente quien lo ha aproximado a su vocación.

Sergio Pitol en su prólogo al Tríptico del carnaval (Anagrama, 1999).