29.5.07

[Téllez-Pon se va a Hermosillo]

¡Allá nos vemos!
¡Ay, cuánto amo el norte!
¡Arriba el norte, ajúa!


26.5.07

[Fernando Vallejo en la FFL de la UÑAM]

Cuando me enteré, gracias al comunicado de prensa de Planeta, no dejé de sorprenderme y de inmediato pensé en los mil y un escenarios que podrían darse con la sola presencia de don Fer en la facultad de Falosofía y Lepraz, una de las más politizadas--luego de la de Ciencias y de la de Ciencias Políticas-- de la UÑAM: para empezar porque don Fer no ha cesado en decir, y con razón, que para acabar con los pobres hay que matar a todos los pobres y, además, matar a las embarazadas, y esas linduras, con este motivo los radicales de la Fac reaccionarían e irían a armarle un escándalo por andar diciendo eso ya que ellos se sienten difensores de las causas sociales sin que nadie les haya dado encargo. Luego, porque iba a hablar sobre La puta de Babilonia, su libro más radical y que más ha hecho saltar a quienes ya lo hemos leído. Así que había cierto compromiso en ir para hacer las veces de guardaespaldas (ajá!) por si las cosas se ponían densas.

Por fortuna nada de eso sucedió. Fernando llegó retrasado con una docena de perros que al entrar al Aula Magna yo pensé que eran Kim y Kina, sus perras, pero no, eran de una asociación protectora de animales. Se paró frente a un micrófono e inició su monólogo:"Esta facultad es un desastre, esta universidad es un desastre, este país es un desastre...". Hizo soltar algunas carcajadas de los no tan numerosos asistentes cuando uno de los perros ladró y lo callaron y él dijo: "Que ladré, déjalo que ladre que aquí estuvo Fox seis años rebuznando y nadie le dio una patada". Luego de casi 40 mins. del monólogo toda la sala ya olía a perro, él preguntó la hora y preguntó si queríamos hablar con él. Algunos hicieron un par de preguntas hasta que una señora saltó y le dijo que por qué atacaba a Fidel Castro, a lo que Vallejo contestó que era un ser miserable y asqueroso y todos los epítetos que ustedes quieran. La señora se prendió y le contestó a gritos, y don Fer le dijo algo así como "Usted es una más de las alborotadoras que abundan en esta Universidad". Y ya para terminar, un chavo le dijo que le parecía excesiva su iracundia, que no dudaba de su sabiduría y su inteligencia pero que aún así era excesiva y don Fer contestó:
--No, no es excesiva porque desde el principio les dije que no se reprodujeran.
Y así se acabó todo.

24.5.07

[Lecturas]

Contesto a la nominación de Ramírez Lara.

Para empezar debo confesar que soy un devorador de los géneros biográficos: diarios, memorias, biografías, autobiografías, cartas, etcétera.

Este año he leido Truman Capote, de Gerard Clarke (Ediciones B), Sartre y Beauvoir, de Hazel Rowley (Debolsillo), W.H. Auden. A biography, de Humprey Carpenter (Houghton Mifflin), Manuel Puig y la mujer araña, de Suzanne Jill Levine (Seix Barral), y hace unas semanas, luego de pedirla por meses, en Planeta me enviaron Borges. Una vida, de Edwin Williamson, y esta semana en Tusquets me dieron Fellini, de Tullio Kezich, originalmente publicada por Fertinelli. Sin duda, la mejor de todas ha sido la de Clarke sobre Capote, aunque la de Carpenter sobre Auden es muy minuciosa y aporta muchos datos valiosos (la peor es la de Levine sobre Puig: tan académica como aburrida).

Pues bien, creo que hay que abrir el libro al azar y copiar un párrafo. He aquí sobre la de Borges (siempre Borges):

Esos dos cuentos, que se publicaron el 21 de julio y el 8 de septiembre de 1934, respectivamente, sugieren que la crisis suicida de Borges tuvo lugar en algún momento entre la publicación del cuento de Norah Lange, el 7 de abril, y el 8 de septiembre. Sin embargo parecería haber dos etapas distintas en esa crisis, porque el final del primer cuento implica que la tentación del suicidio fue superada por el redescubrimiento del protagonista de una cierta medida de autoestima, que surgía de su interés por la música y de su orgullo por ser un buen periodista. Yo deduciría de esto que Borges de hecho resistió una tentación inicial de matarse en la creencia de que la escritura podía ofrecerle un camino para salir de su sufrimiento dándole algún propósito a su vida. (p.238.)

Y la que va sorbe Fellini:

Cincuenta mil liras por una entrada en la reventa, cola ante el Arena desde las tres de la tarde, una segunda proyección en el Palacio del Cine para los que no pudieron ver la primera: el jueves 4 de septiembre de 1969 es el día del gran retorno al Lido veneciano de Federico, que ha desembarcado con un ejército de colaboradores y adeptos para presentar su Satiricón en la velada de la clausura del XXX festival [de Venecia]. De diez de la mañana a bien entrada la noche está el director al pie del cañón, cumpliendo los engorrosos compromisos mundanos y publicitarios con la entereza y resignación de un profesional del éxito. En la conferencia de prensa, celebrada en la Sala Grande, que nunca estuvo tan llena, Federico se confirma como un as de las relaciones públicas: correcto, comedidamente, desenvuelto, ingenioso. A los pocos minutos el ambiente en la sala, que parecía adverso, se trueca en favor del gran maestro, igual que la plebe al escuchar a Mario Antonio en Julio César. Con una astucia no carente de sinceridad, repite Fellini que su película es un viaje a la "desconocidez" (sconosciutezza), insistiendo en el neologismo para recalcar lo anómalo de su película. (p. 281.)

*

Téllez-Pon moriría por leer los tan anunciados diarios del maestrín Piglia.

21.5.07

[Viejitas (y jotitas) pero bonitas II)

La historia de esta rola es muy rápida: era yo un puberto mamón pretencioso y demás, iba en la secu y me juntaba con puras niñas (¿por qué habrá sido?) y con mis amigas nos sentíamos paridos por los dioses y éramos exquisitos y nos sentíamos bien avant-garde así que para ser aún más rebeldes oíamos puro rock: con Carmen desde El Tri y el Haragán, con Minerva Skid Row y Nirvana y con Josefina puro 4 non blodes y Alanis Morrisette. Obvio, nos sentíamos, además, bien heavys y así. Fue una de las mejores épocas de mi vida, fui muy feliz entonces apesar de ir a la secu a la que me inscribieron a webo, sólo porque mi padre había ido a esa misma (yo quería ir a la que irían todos mis amigos de la primaria, en una zona norte de la ciudad). Bueno, 4 non blondes no es lo más pesado pero era lo de entonces y esa rola la cantaba y era mi debraye, o lo fue, por mucho tiempo. Hace poco la escuché por casualidad en el radio y fue un viajesote, un mega flashback a esa época glorioso de mi vidita.

16.5.07

[Mañana]

¡Todos invitados!
¡Ay, qué putos nervios!


14.5.07

[Viejitas (y jotitas) pero bonitas]

Mis queridos amigos AC y RC me contaron que participaron en un programa de radio llamado "El soundtrack de mi vida" y tienes que escoger 10 rolas que hayan marcado o que te recuerden cierta etapa de tu vida, lo cañón está en que tienes que escoger 10 y sólo 10 y a veces no llegas a tantas o a veces te pasas de la cifra. Es por eso que el experimento me pareció interesante. Empiezo con una y no precisamente en orden cronológico.

Esta canción me recuerda mucho, claro, mi homosexualidad porque cuando yo era apenas un peque la peli estaba en su apogeo y la escena, como muchos de ustedes recordarán, es una cosa sublime. Una vez en una fiesta un amigo muy mocho pero muy querido, justo cuando iniciaban los primeros acordes de esta rola, me dijo: "Vas, Sergito, bailale" y con eso dijo todo. También, ya más para acá, me recuerda mucho las noches de alcohol y música en la comuna narvarteña, sesiones que tuvieron lugar el verano pasado: el pelillo de Gaby alborotándose mientras ejecutaba su peculiar baile es mi imagen fija de aquellas geniales noches.

12.5.07

[No leo]

No puedo leer sin mi pluma favorita, con la que siempre ando, con la que anoto todo. (Y digo leer con mi pluma porque para escribir está la PC a donde vengo y garabateo todo cuando quiero poner en buen romance.)

Y es que no me importaría leer sin lentes, hasta que se me canse la vista. Pero sin pluma, nunca. Siempre tengo que anotar palabras que no conozco, subrayar frases armónicas que hacen eco en mi cabeza hueca, anotar al margen, tachar pendejadas y hasta corregir alguna que otra errata que se les haya ido a los editores. Así que sin pluma, simple y sencillamente, no puedo leer.

Ya me pasé toda la mañana buscando entre papeles, pepelitos y papelotes, entre libros, periódicos, las sábanas, la ropa amontonada, el piso asqueroso: he aprovechado para poner todo en orden pero la fucking pluma no'más no aparece.

Seguiré buscando. (Cuando la encuentre, pue'que, Ramírez Lara, que participe en tu nominación, mientra nel.)

9.5.07

[Postal III]

Huixquilucan, Estado de México: Algunos tubos salen de estas contrucciones plantadas y hechas al libre albedrío de ¿quién? A. señala y dice que es la cañería de las casas que vienen a dar a la orilla de la avenida "principal" donde, como si viviéramos en la Colonia, hay una acequia por donde va el agua puerca con muchas y muy variadas porquerías, así, a pleno día y calentando el sol.

--¿Eso es mierda?--dice A. señalando, entre sorprendido y curioso. Le contesto sin ver con detenimiento:
--Seguramente.
--¿Y por qué se ve el agua verde?
--Porque está enmohecida.
--De tanto tiempo que lleva allí estancada.
--Ajá.--Y luego de una pausa:
--Aunque andes muy sediento por este calor no te recomiendo tomar de esa agua.

No dice nada que no sepa. Y justo en ese momento nos llega un olor a carne friéndose en aceite tan estancado como el agua: a mí me da náuseas, pero a A. le da hambre y vamos hasta el puesto al lado de la acequia de donde proviene el olor a que se coma unos tacos de tripa bien frita.

El microbus sube con esfuerzo por la parte lateral de un cerro, a la derecha pueden otearse las contrucciones que se suceden una tras otras hasta donde no llega la vista:

--¿Quién le dijo a toda esta gente que podía vivir aquí? ¡Qué horror tanto ser humano!--le dijo a A. quien me mira atónito.
--Pues no sé...
--Yo estaría de acuerdo con bombardear todo esto.
--¿Para qué?
--¿Cómo para qué? ¡Pues para que se mueran toda esta bola de ignorantes!
--Jajajaja.
--En verdad, cuánto no daría yo porque Irán probara sus bombas atómicas aquí mismo.
--¿Y luego?
--¿Y luego qué?
--¿Qué harías con toda esta gente?
--Nada, nada, ya serían cadáveres.
--¿Y luego?
--Y luego nada, A., nada. Quizá vendría a sembrar árboles, que es lo que aquí siempre hubo.

Esto no ha sido escrito tal y como sucedió cronológicamente.

2.5.07

[Postal II]

Metro de la Ciudad de México: No puedo leer con tanta gente amontonada y sudando, así que pongo mi ejemplar de La puta de Babilonia--que por fin me mandaron de Planeta--bajo el brazo, casi a la vista de todos. Siento muchas miradas sobre mí, ¿qué pasará? No me ven a mí con mis greñas tan ins, claro, sus ojos están clavados en el título provocativo de este nuevo libro de don Fer.

Y es que tomo el metro porque escucho en el noticiero de la tarde que Reforma está cerrado por no sé qué pendeja marcha. Voy rápido a la oficina a escanear unas portadas que faltan para la revista que ya pronto sale, luego me quedo de ver con A. para ir a la Casa Refugio donde hay un coctel por el nuevo restorante que habrá en el sitio. Y, ¡oh sorpresa!, luego de un rato llega a dicha Casa don Fer acompañado (como desde hace treintaytantos años) de David. A. dice que me brillaron los ojitos, que parecía borrego encantado porque corrí a saludarlo y decirle que justo estaba leyendo La Puta de Babilonia y a bromear sobre las consecuencias del libro (P. dice, y con mucha con razón, que no tengo tacto para esas cosas: "¿En verdad le dijiste eso a Fernando?", "Sí, que lo van a matar los musulmanes", contesto con inocencia).

Una vez más en el metro, pero ahora de regreso a casa. La gente, una vez más, me voltea a ver pero sólo para posar su mirada penetrante en mi librito ya para entonces autografiado, of course. ¿Qué pensarán?, me pregunto. Creo que les sorprende que la palabra "puta" aparezca a ocho columnas, pero seguramente piensan que es una novela clásica que sucede en la mítica Babilonia donde Hefestión y Alejandro no son un par de jotos pues se cojen a todas las exuberantes rameras de aquella ciudad de la perdición y el pecado. Jamás, estoy seguro, les pasa por la cabeza que es un libro contra las pendejas religiones: la católica y la musulmana, primordialmente. De hecho, creo que ninguna de las dos teorías que he aventurado pasa por esta bola de analfabetas funcionales.

[Postal]

El molinito, Naucalpan, Estado de México: Aunque tienen un aspecto que no va acorde a los demás locales, si no fuera por A. nunca pensaría que esos lugares cubiertos apenas con una tela de color realmente son unos burdeles de muy muy bajos fondos, y si no fuera por él, tampoco pensaría que esa chica regordeta, con cara de niña y malvestida que viene subiendo la loma es una prostituta ("Compañera de sector y de partido", diría una que otra amiga mía). Cuando nos toca subir la loma, la chica está parada a la salida de unos de esos lugares platicando con un viejo raboverde, de pronto hay algo que no checa pero no decimos nada. Avanzamos un poco más y A. me pregunta sin ninguna discreción: ¿viste la acción? Sí, sí, la vi--contesto.

La acción consistió en: la chica parada a la salida del burdel que está platicando con el viejo raboverde se saca una teta y él se la besa.

--Así es como se prueba aquí la mercancía--me dice A.

Caminamos un poco más y de uno de los burdeles del otro lado de la calle sale cuasi volando un chaparro aindiado que ya se ve medio pedo, y eso que todavía es la hora de la comida. Detrás de él sale un grandulón que trae entre puños a otro chaparro aindiado mientras el otro trastabillea al quererse levantar de la banqueta. Obvio el grandulón es el cuidador del burdel y los otros unos briagos que se estaban queriendo sobrepasar con alguna de las chicas del congal. Por eso se paga a la matrona, para que haya seguridad, como chingaos no.