23.5.06

[*Habemos muchos...]

Hace unos días le escribí a un amigo que andaba un poco down--aunado a lo que él se azota y le pone más crema a sus tacos--algo para reanimarlo y al final le decía algo así como:

"Recuerda que habemo s personas que te queremos..."

Le saltó el *habemos y me escribió diciendome que así no se conjugaba el verbo hay. Yo le contesté que no hay "hay" sino haber y, quizá de haber pueda existir el "*habemos"; como en la antigüedad--y aún hoy en menor grado--se dice: "hube de ir a.." en lugar de "tuve que ir a..". Pero me quedé con la duda y consulté la minucia en las Minucias del lenguaje (FCE, 2003) de José G. Moreno de Alba, a la sazón, director de la Academia Mexicana correspondiente de la Real Academia Española (y no, como dicen por allí Academia Mexicana de la Lengua).

Pues bien, en la minucia "*Habemos muchos" (pp. 343 y 344), dice Moreno de Alba que el error está en querer hacer en plural lo que bien puede ser singular o plural pues en lo que hay que fijarse no es en eso sino en su objeto directo que, a su vez, se confunde con el sujeto:

En la oración "hubo heladas", el sustantivo heladas es objeto indirecto de hubo y no su sujeto, que no sólo es gramaticalmente tácito sino semánticamente indefinido. No falta estudiosos de la filología que encuentran este fenómeno desde el mismo latín ("in arca Noe habuit homines", que quiere decir "en el arca de Noé hubo hombres"). El que heladas sea objeto indirecto en "hubo heladas", y no su sujeto, queda plenamente comprobado mediante la permutación por pronombre objetivo directo ("las hubo") y no por prononmbre sujetivo (*"aquellas hubo").

Y conluye:

Este confundir objeto con sujeto se evidencia cuando un objeto plural tiene carácter inclusivo; es decir, si de alguna manera queda dentro de él el que habla y, en tal caso, no es raro que se produzcan expresiones como "*habemos muchos inconformes" [o, como yo escribí, "*habemos muchas personas que te queremos..."], en que no sólo se pluraliza la forma verbal sino que además se modifica la persona gramatical, que pasa de tercera a primera persona. Nótese que, precisamente por su carácter unipersonal, es imposible usar el verbo haber con matiz inclusivo: si se dice "hay muchos inconformes" no debe necesariamente entenderse que el que habla queda incluido. Es por tanto necesario, si se desea poner éfasis en este carácter inclusivo, hacer uso de otro verbo: "somos muchos los inconformes", por ejemplo.

Por lo tanto, yo debí de haberle escrito: "Somos muchas las personas que te queremos..." Y sí, somos muchas personas las que te queremos wey, así que no te pongas histérico.

3 comentarios:

djego maradonna dijo...

invitación

tb se puede pedir visita guiada

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ORLANDO ZAENS dijo...

Nunca he sido defensor de la gramática prescriptiva, y mucho menos en loq ue concierne ala lengua hablada, la oral, esa que hace maravillas con si misma y deslumbra en cada galope que da. Estando en la Universidad, se me fue dicho y recontradicho varias veces sobre las limitaciones y libertades de las lenguas, y - recordando al buen Bloomfield, Skinner, y Swadesh(maestros y buenos linguistiscas) - debo ser de la opinión de lo que a continuación se dice:

El poder de la palabra, a´si como sus norma, muchas veces pueden o no ser implementadas y reglamentadas por los mismos nativos y hablantes de la lengua; la razón de usos y costumbrismos, modismos y apelacione slinguisticas está más allá de las reglamentaciones académicas de estudiosos y filólogos. Las lenguas son entes vivos, agrasivos no neutrales, en movilizaciones extranjeras, migrantes de tierras y comunidades extrañas. Una de las "particularidades" del Español es su misma regulación por el conjunto de Academias de la Lengua. Ciertamente, el caso de nuestra lengua no sea el mismo que el de la arcaica regulación del Francés, objeto tiránico que se remonta al siglo XVII, sino más bien ligeramente más flexible. Si comparado con el Inglés o el Alemán, las cosas cambián. Particurlarmente en el primer caso, el inglés carece de normas estrictamente reguladas por un organismo academico , cuyo sistema de normatividad linguistica podía o no resultar en un arcaismo parecido al estatuto Francés. Ésto afortunadamente, no sucede.
Cuando en Londrés hace tres años, mi prima me comentó acerca de as grandes disparidades de acentos e incluso ( lo cual me sorprendió gratamente) las diferencias a nivel gramatical en el mismo inglés británico, senti loq ue ustedes llamarían un aliciente linguistico. El lenguaje humano, el oral, la lengua que se pronuncia y nombre es extensa y grande, magestuosamente indescriptible bajo el uso de medios y regulaciones linguisticamente académicas. Cuando aqui mi querído amado Sergio escribe acerca de la normatividad de un vocablo, me parece una forma totalmenete deliberada de cubrir algo que por principio es crimen y hacerlo lucir como justicia ciega.
Al pasar el tiempo son los mismos individuos quienes crean ese mundo temporal de paralbras bajo las cuales y con las cuales la comunicación será emitida y llevada en canales distintos. Por supuesto, me refiero a los canales orales. Quizás mi opinión sea ambivalente, o incluso totalmente distinta en loq ue refiere a la palabra escrita. Sin duda, soy de opiniones y pensamientos variados y es por ello que puedo darme el lujo -como cualquiera de ustedes, sabios colegas - de desplegar mis matices discursivos , hacer uso de la pobre retórica y deliberadamente inmiscuirme en temas u opiniones que acaban por ser en su totalidad distintas a las que en un principio propuse. ASí, entonces, creo que la gramática prescriptiva es regla y norma en la lengua escrita. Empero, no hay duda alguna de del adjetivo válido que hay cuando se hala de la oralidad de la lengua y su libertad espontánea permanente para hacer y deshacer a voluntad inconciente las normas que rigen a su hermana escrita, y así, siendo más de una opinión descriptiva más que cualquier otra cosa. El planteamiento a la pregunta es el siguiente: si se mantenía comunicación por el tan llamado MSN ¿ A qué grado de oralidad o escritura se pertenece? De cualquier modo, en estos tiempos de sociedades tecnológicas al mundo se le ha dado por instruir al hombre a creer que el mundo mismo dejó de de ser cuadrado hacer ás de 500 años y ahora empíeza a ser más y menos que un simple punto en el lienzo cósmico del universo.

Medeo Mandarino dijo...

Loved it!