Hace unas semanas platicaba con mi amiga María Rivera sobre el temblor del 85. Entonces tenía yo 4 años (mi hermana 3, mi hermano 2, mi padre recién cumplidos 24 y mi madre 23, a dos semanas de cumplir 24), así que le dije lo que recordaba, casi nada.
Vivíamos en una casa muy vieja. Mis abuelos se habían mudado apenas unos meses atrás a un departamento en el entonces alejadísimo Ecatepec y le habían dejado esa casita a mi padre para que ahí viviéramos. Era tan pequeña que abajo sólo estaba la cocina, un comedorcito y una salita (según recuerdo). Arriba, en un tapanco, el cuartito diminuto. El día del temblor, según yo, mi madre nos aventaba desde el tapanco a los brazos de mi padre, ubicado al pie de las escaleras, para salir inmediatamente. Es la única imagen que guardo en mi mente de esa mañana del 19 de septiembre de 1985.
María me empezó a interrogar y yo no sabía lo que había pasado después, ¿a dónde fueron, qué hicieron? Y yo con mi cara de póker. Así que emprendí la misión y aproveché este largo fin de semana para interrogar a mis padres quienes desmintieron mi versión.
Debo decir que esa vieja casa (y la nueva, en la que ahora habitamos), está ubicada a unas 5 o 6 cuadras del cruce de Reforma con el Eje 2 norte, justo donde se cayeron los edificios de Tlatelolco. Así que la zona es de alto riesgo (la Morelos, Tepito, el Centro).
Según mi padre, él estaba durmiendo con nosotros, mi madre estaba afuera tendiendo la ropa en el barandal del patio y cuando empezo el temblor nos abrazó y se quedo con nosotros en la cama; mi madre no pudo bajar del barandal por el movimiento y el rechinon horrible de los barrotes de fierro, lo cual le provocó pavor y no fue hasta donde nosotros. Pasó el temblor y no se cayó la casa. Dice mi padre que lo que yo recuerdo, quizá, haya sucedido con el temblor del día siguiente.
Entonces, la noche del 20 llegaron lo de protección civil a ver la construcción que en apariencia estaba intacta. Sólo se le había hecho una avertura (según mi padre en el zaguán, según mi madre en el cuarto de arriba que habitaba mi tía Chole, la mujer que más me ha querido y que me llamaba su "Flaco de oro"). Eso fue suficiente para que los señores de protección civil nos sacaran de la casa ya que por vieja no sabían si awantaría otro temblor y entonces sí podría venirse abajo.
Pasamos una noche a la intemperie en el deportivo que todavía está frente a mi casa. Ahí, al día siguiente, inició la costrucción de las casas de maderos y láminas en las que, según mis padres, vivimos poco más de año y medio. En lo que tiraron la vieja casona y construyeron la nueva, nosotros vivimos en el parque, en el campamento de damnificados, junto con todos los vecinos, excepto mi tía Chole a la que se llevaron a vivir a casa de una tía ya que por su avanzada edad no soportaría vivir en el campamento.
Por vivir ahí, en el campamento del parque, según mi madre, nos dio--a mis hermanos y a mí-- la hepatitis (gracias a la cual ahora no puedo ser donador de sangre y por la cual, cuando murió mi hermana, no pudimos donar sus órganos) y nos empiojamos. Nosotros no tuvimos víctimas que lamentar por el temblor, ningún familiar murió ni se le cayó su casa, pero sí nos hizo pasar una etapa difícil. Muy poco es lo que recuerdo de esa época. Supongo que debo confiar en lo que mis padres me han confiado. Eso dicen ellos y eso escribo yo aquí.
19.9.05
14.9.05
13.9.05
[Muchas más turbaciones]
Desde Chile, nos llega este poema dedicado a este blog y sus vanas turbaciones. Gracias a Oscar Orellana y su Exhibición perturbada:
MAS TURBACIONES:
Mi Mano.
¿ Qué diremos de ti?
¿ Por qué guías incansable los rebaños de mi cuerpo?
¿ Y de mí?,
Que no logro prescindir de tu leal servicio.
¿ Quién fue el primero que vació el placer sobre sí mismo?
Yo nunca he visto a Dios,
Sin embargo,
en mi espejo
te he visto a ti,
Descendiendo,
malogrando
mi raíz inclinada hacia el deseo,
En una noche interminable,
Alternada de gemidos y silencios,
apretando los órganos,
Soberana de un sitio ya conocido.
Cuando muero de hambre
sobre la cama vacía y estrecha
Eres tú mi única amiga,
Que me divierte con su mueca repetida
pero inmensa.
Eres mi amante verdadera,
En ti descanso y reclino mi pobreza.
Vienes a mi arca,
al ardiente recinto donde guardo,
Y en ese artificio que es solo y es oscuro
trepamos juntos a la cumbre.
Torpes se tornan allí las palabras
Solo el movimiento es el lenguaje,
ese que no turba sino más turba.
Se instala un santuario
donde mi triste sexo iluminas.
MAS TURBACIONES:
Mi Mano.
¿ Qué diremos de ti?
¿ Por qué guías incansable los rebaños de mi cuerpo?
¿ Y de mí?,
Que no logro prescindir de tu leal servicio.
¿ Quién fue el primero que vació el placer sobre sí mismo?
Yo nunca he visto a Dios,
Sin embargo,
en mi espejo
te he visto a ti,
Descendiendo,
malogrando
mi raíz inclinada hacia el deseo,
En una noche interminable,
Alternada de gemidos y silencios,
apretando los órganos,
Soberana de un sitio ya conocido.
Cuando muero de hambre
sobre la cama vacía y estrecha
Eres tú mi única amiga,
Que me divierte con su mueca repetida
pero inmensa.
Eres mi amante verdadera,
En ti descanso y reclino mi pobreza.
Vienes a mi arca,
al ardiente recinto donde guardo,
Y en ese artificio que es solo y es oscuro
trepamos juntos a la cumbre.
Torpes se tornan allí las palabras
Solo el movimiento es el lenguaje,
ese que no turba sino más turba.
Se instala un santuario
donde mi triste sexo iluminas.
12.9.05
10.9.05
[¡¡¡Ya viene Ophelia!!!]
Después de Katrina [que en el nombre llevaba la misión], aparece Ophelia por las costas del Atlántico y no del Golfo. Pero mientras Katrina se chingó a la raza negra [sí, negra y no esas mamadas eufemísticas de "color" o "afroamericanos"], ojalá Ophelia les de un buen putazo a las blancas... Después, suplicamos, imploramos con estas líneas, llegue un terremoto, acompañado de tsunami, tifón y más... para que nos desaparezca a unas cuantas amarillas [digo, si se mueren unos 200 millones de chinos, koreanos, thailandeses, taiwaneses, vietnamitas, o tanta variedá de amarillas, no pasa nada; eso sí, a las japonesitas no porque esas sí son bien bonitas]. Después, ¡Jesús, María y José!, nos tocaría a las Latinas y ahí sí, ya nos chingamos. Está bien, pero que seamos las últimas; un huracancito leve por el Pacífico dándole un madrazo a LA.
8.9.05
[Gay parade en New Orleans]
El fin de semana pasado se hubiera llevado a cabo el Southern decadence, o sea, el gay parade más importante del sur norteamericano; se hizo, digamos, a medias como todos sabemos gracias a los destrosos de "Katrina". Chéken la nota aquí.
Y como dice un amigo: Marcharon "¡¡con el agua hasta las pelukas!!"
Y como dice un amigo: Marcharon "¡¡con el agua hasta las pelukas!!"
6.9.05
Epistolario IV
Desde el mismísimo Buenos Aires, me escribe Mario Bellatin. Está allá presentando su novela "La escuela del dolor humano de Sechuán". Al parecer, la presentación fue todo un éxito: así lo confirman tres blogeros del sur: el del profesor pop, Linkillo, Rex y Lolamaar. Me escribe, pues, Mario:
hoy me muero de miedo pues es mi intervenciòn en el teatro san martìn, inmenso, y con entrada libre
(Respeto las prisas con que me ha de haber escrito).
Próximamente, Alfaguara publicará la narrativa completa de este complejo narrador. ¡Bien por Mario!
¡¡¡Besos, abrazos y apapachos hasta el frío sur Mario!!!
hoy me muero de miedo pues es mi intervenciòn en el teatro san martìn, inmenso, y con entrada libre
(Respeto las prisas con que me ha de haber escrito).
Próximamente, Alfaguara publicará la narrativa completa de este complejo narrador. ¡Bien por Mario!
¡¡¡Besos, abrazos y apapachos hasta el frío sur Mario!!!
4.9.05
$$$[pesos]$$$
Va una afectuosa felicitación a entrañables amigos y nuevos becarios del Fonca (entre los cuales no me encontré, así que moriré de hambre otro año): María, Heriberto, Claudia (Puente, no Posadas, of course), Ramón, Fer Solórzano, Fenton y Sandino.
*
Qué rara es la sensación de pasar toda la noche en sus cinco sentidos, estar totalmente consciente (no dopado, no bebido), con música estrambótica, en un lugar muy chick, entre hermosos cuerpos masculinos.
Y, sin embargo, no me gusta esa sensación. Prefiero despegar los piés de la tierra...
*
Qué rara es la sensación de pasar toda la noche en sus cinco sentidos, estar totalmente consciente (no dopado, no bebido), con música estrambótica, en un lugar muy chick, entre hermosos cuerpos masculinos.
Y, sin embargo, no me gusta esa sensación. Prefiero despegar los piés de la tierra...
3.9.05
ííí[acentos sobre las íes]ííí
La vida gay tiene ese encanto, coger bien (o rápido en este caso), obviar la molestia de la seducción gratuita y el romance, saber que las cosas empiezan y terminan en un lapso fugaz. Es como tomar una copita de licor: concentrada, chiquita, áspera, solo para que te quede el gusto en la boca de algo que desaparece inmediatamente.
Dirigido a... [él ya sabe a quien]... tomado de: www.putoyaparte.blogspot.com
Dirigido a... [él ya sabe a quien]... tomado de: www.putoyaparte.blogspot.com
1.9.05
[[[Corchetes]]]
No tengo nada que postear, sólo les presumo que un amigo publicó hace unos meses unos poemas míos en su revista Arquitrave. Sorry que no los haya posado a tiempo, Ja! Chéquenlos.
30.8.05
27.8.05
... [puntos suspensivos]
Hoy... ascenso al Xinantecatl...
*
"He" is this room. I think the final image is that light.
Barret Watten.
*
Próximamente el más escándaloso de los sucesos culturales en los últimos 25 años... El lanzamiento oficial del colectivo "La Banca"... Estéseme pendiente hipócrita, curioso, ocioso lector, lectora, lectore...
*
"He" is this room. I think the final image is that light.
Barret Watten.
*
Próximamente el más escándaloso de los sucesos culturales en los últimos 25 años... El lanzamiento oficial del colectivo "La Banca"... Estéseme pendiente hipócrita, curioso, ocioso lector, lectora, lectore...
25.8.05
A.B.U.R.T.O.
¿Por qué en 1994? ¿por qué el Nafta (TLC, por sus siglas en español)? ¿por qué el EZLN y Marcos? ¿por qué Colosio? ¿por qué Aburto? ¿por qué en Lomas Taurinas? ¿por qué en Tijuana? ¿por qué Salinas? Y ya entrados en gastos, ¿por qué A.B.U.R.T.O.? ¿por qué Yépez? Todas esas preguntas se van formulando conforme se avanza en la lectura de la más reciente novela de Heriberto Yépez, A.B.U.R.T.O. (Sudamericana, 2005). Pero cabe advertir que aquí no pretendo encontrarles respuesta.
Si ya desde principios del siglo pasado, Tijuana era el congal de Estados Unidos (hoy se diría, eufemísticamente, “el patio trasero” más cercano a la Unión Americana), en 1994, gracias al salinismo, pasó a ser la ciudad-maquila por excelencia. También, gracias al salinismo y al Nafta, muchos trabajadores se vieron forzados, por incompetitividad o por lo que ustedes gusten y manden, a dejar sus tierras, familias y pertenencias para emigrar A partir de entonces, a Tijuana fueron llegando, en mayor número, migrantes de todas partes del país pretendiendo cruzar ilegalmente la frontera hacia los Estados Unidos. Muchos no lo lograron y ahí se fueron quedando a vivir. Entonces, la única opción que les quedaba era trabajar en las maquiladoras que día con día se iban instalando en ese suelo montañoso, árido y de clima extremo. Así fue como llegó Mario Aburto Martínez a esa ciudad, la última del país, la más septentrional, donde da vuelta el aire, en el culo del Diablo o, en su defecto, dejada de la mano de Dios… Allí donde, según reza su lema: “Inicia la patria”. Quizá sea por eso que, al llegar a Tijuana, Mario diga convencido, en las letras de Yépez: “No hay causas Bros. Pero hay Tijuanas”.
Este libro hilarante de Yépez recrea la vida de Aburto (ya se sabe, el asesino confeso del entonces candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta), antes, durante y después de su estancia en esa ciudad fronteriza. Yépez presenta a un Aburto como “indio nafteado” (whatever that means), retraído, ensimismado, rebelde pero ilustrado (según Yépez, lee al menos un libro a la semana; supongo que ahora en un penal de máxima seguridad ha de leer más) y, finalmente, ilusionando un futuro como en la película Mad Max. Casi casi preparando todo para el día D. Y, ¿después? Antes y después, el interrogatorio a base de tehuacan en la nariz, madrizas, putizas, mentadas de madre incesantes para que delate a quien esté detrás de todo ese desmadre… Pero ya lo digo él mismo: “No hay causas, Bros. Pero hay Tijuanas”. (A manera de estribillo o ritornello, esa bien podría ser su máxima). Y, ¿después? Después, como diría un bolero: “Después ya no hay después”.
Yépez narra A.B.U.R.T.O. con un lenguaje extremadamente rico que ya se percibía en gran parte de su obra; es el lenguaje que brota en cada esquina de esa ciudad extraña, apartada, outsider del centralismo que se creó a sí misma y hoy es una leyenda (ojo: no estoy diciendo o reiterando esa gran patraña que algunos “empresarios” llamaron “La tercera nación”); la ciudad que antes era una gran hacienda de nombre Tía Juana: Tijuana. Por eso, tampoco debe parecer extraño que Yépez haya escogido a un apestado, a un condenado, a un señalado como Aburto para crearle una “historia” y que, además, lo haya hecho magistralmente. Esta es ya, siguiendo lógicas establecidas por la crítica literaria, sin duda, una obra de madurez. A diferencia de su anterior novela, A.B.U.R.T.O. es más sólida, está mejor estructurada, Yépez suelta más su pluma, arriesga más y se consolida como una de las voces más relevantes del actual y desolador panorama de nuestras letras. Sin embargo, la Neta, a mí me sigue gustando más el Yépez ensayista, pero eso ya es mero gusto personal y lo dejo para después…
Si ya desde principios del siglo pasado, Tijuana era el congal de Estados Unidos (hoy se diría, eufemísticamente, “el patio trasero” más cercano a la Unión Americana), en 1994, gracias al salinismo, pasó a ser la ciudad-maquila por excelencia. También, gracias al salinismo y al Nafta, muchos trabajadores se vieron forzados, por incompetitividad o por lo que ustedes gusten y manden, a dejar sus tierras, familias y pertenencias para emigrar A partir de entonces, a Tijuana fueron llegando, en mayor número, migrantes de todas partes del país pretendiendo cruzar ilegalmente la frontera hacia los Estados Unidos. Muchos no lo lograron y ahí se fueron quedando a vivir. Entonces, la única opción que les quedaba era trabajar en las maquiladoras que día con día se iban instalando en ese suelo montañoso, árido y de clima extremo. Así fue como llegó Mario Aburto Martínez a esa ciudad, la última del país, la más septentrional, donde da vuelta el aire, en el culo del Diablo o, en su defecto, dejada de la mano de Dios… Allí donde, según reza su lema: “Inicia la patria”. Quizá sea por eso que, al llegar a Tijuana, Mario diga convencido, en las letras de Yépez: “No hay causas Bros. Pero hay Tijuanas”.
Este libro hilarante de Yépez recrea la vida de Aburto (ya se sabe, el asesino confeso del entonces candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta), antes, durante y después de su estancia en esa ciudad fronteriza. Yépez presenta a un Aburto como “indio nafteado” (whatever that means), retraído, ensimismado, rebelde pero ilustrado (según Yépez, lee al menos un libro a la semana; supongo que ahora en un penal de máxima seguridad ha de leer más) y, finalmente, ilusionando un futuro como en la película Mad Max. Casi casi preparando todo para el día D. Y, ¿después? Antes y después, el interrogatorio a base de tehuacan en la nariz, madrizas, putizas, mentadas de madre incesantes para que delate a quien esté detrás de todo ese desmadre… Pero ya lo digo él mismo: “No hay causas, Bros. Pero hay Tijuanas”. (A manera de estribillo o ritornello, esa bien podría ser su máxima). Y, ¿después? Después, como diría un bolero: “Después ya no hay después”.
Yépez narra A.B.U.R.T.O. con un lenguaje extremadamente rico que ya se percibía en gran parte de su obra; es el lenguaje que brota en cada esquina de esa ciudad extraña, apartada, outsider del centralismo que se creó a sí misma y hoy es una leyenda (ojo: no estoy diciendo o reiterando esa gran patraña que algunos “empresarios” llamaron “La tercera nación”); la ciudad que antes era una gran hacienda de nombre Tía Juana: Tijuana. Por eso, tampoco debe parecer extraño que Yépez haya escogido a un apestado, a un condenado, a un señalado como Aburto para crearle una “historia” y que, además, lo haya hecho magistralmente. Esta es ya, siguiendo lógicas establecidas por la crítica literaria, sin duda, una obra de madurez. A diferencia de su anterior novela, A.B.U.R.T.O. es más sólida, está mejor estructurada, Yépez suelta más su pluma, arriesga más y se consolida como una de las voces más relevantes del actual y desolador panorama de nuestras letras. Sin embargo, la Neta, a mí me sigue gustando más el Yépez ensayista, pero eso ya es mero gusto personal y lo dejo para después…
23.8.05
¡¡¡Se busca!!!
Si usté lector, lectora, lectore, público en general por algún extraño motivo causo baja de puntos y quiere reivindicarse para conmigo, ahora es cuando... digo, ahora es su oportunidad.
Con tan sólo comprar este bonito libro de crónicas y hacérselo llegar a quien esto escribe (contácteme por mail para saber mi dirección postal), usté podrá volver a ser la persona a quien tanto yo quería!!! (no se aceptan reconciliaciones, exparejas, exfajes, examantes y todo lo que el agraciado prefijo ex- fija, determina).
¡¡¡¡¡¡¡Apiádense y alguién que me lo regale!!!!!!! ¡¡¡¡Plis!!!!
Con tan sólo comprar este bonito libro de crónicas y hacérselo llegar a quien esto escribe (contácteme por mail para saber mi dirección postal), usté podrá volver a ser la persona a quien tanto yo quería!!! (no se aceptan reconciliaciones, exparejas, exfajes, examantes y todo lo que el agraciado prefijo ex- fija, determina).
¡¡¡¡¡¡¡Apiádense y alguién que me lo regale!!!!!!! ¡¡¡¡Plis!!!!
21.8.05
Leyendo...
A partir de este fin de semana, comencé a leer:
* "Cuerpo náufrago" de Ana Clavel (Alfaguara, 2005)
* "A.B.U.R.T.O." de Heriberto Yépez (Sudamericana, 2005)
En unos días, más sobre éstas dos espléndidas novelas.
* "Cuerpo náufrago" de Ana Clavel (Alfaguara, 2005)
* "A.B.U.R.T.O." de Heriberto Yépez (Sudamericana, 2005)
En unos días, más sobre éstas dos espléndidas novelas.
20.8.05
Epistolario III y Replicante
Esta pequeña pero afectiva misiva se fue en días pasados hasta la mismísima Tiyei.
Hablaba con A....y yo le preguntaba por ustedes, pensaba que seguían, una en Gto, otra en Madrid, pero no, me dijo: ya están acá, muy acarameladas. La una noviando, la otra iwal. Y me asusté. No puedo, desde luego, competir por el amor de sus respectivo/as. Sólo deben saber que las amo con el poco corazón que me queda para vivir el resto de mis días. Así que dignense a mandarme sus más rencorosas mentadas de madre, que yo acá las recibiré cual si fueran los más afectuosos de los abrazos.
*
¡Ya llegó, ya está aquí! El número 4 de la (irreverente) (sarcástica) (burlona) (contracultural) revista "Replicante". Búsquenla en el revistero de su Sanborn´s más cercano (eviten pedírsela al dependiente que seguramente no sabrá de que le hablan)
Hablaba con A....y yo le preguntaba por ustedes, pensaba que seguían, una en Gto, otra en Madrid, pero no, me dijo: ya están acá, muy acarameladas. La una noviando, la otra iwal. Y me asusté. No puedo, desde luego, competir por el amor de sus respectivo/as. Sólo deben saber que las amo con el poco corazón que me queda para vivir el resto de mis días. Así que dignense a mandarme sus más rencorosas mentadas de madre, que yo acá las recibiré cual si fueran los más afectuosos de los abrazos.
*
¡Ya llegó, ya está aquí! El número 4 de la (irreverente) (sarcástica) (burlona) (contracultural) revista "Replicante". Búsquenla en el revistero de su Sanborn´s más cercano (eviten pedírsela al dependiente que seguramente no sabrá de que le hablan)
16.8.05
Epistolario II
Este es un fragmento de una carta en la que confieso una de mis más influyentes lecturas hechas durante mi (no muy lejana) adolescencia; el poema de que hablo se llama "Suponiendo en quien nacen los placeres prohibidos" y fue publicado en un número dedicado al erotismo en la revista Alforja. La carta fue enviada hace un par de semanas hasta el mismísimo Madrid.
Por lo anterior, ayer estuve releyendo tu Luis Cernuda en Omega que no recordaba tan bien. De hecho, creo que te cito en mi intento de crónica biográfica sobre Villaurrutia, "Vivir mil y una muertes" (inédita hasta el momento, y creo que así permanecerá hasta que crea que está totalmente acabada o alguien se digne a publicarla). Te digo que te cito, cuando hablas de la influencia de Gide en Cernuda, así como fue fundamental esa actitud moral gidiana en Villaurrutia. Esto porque Paz, le recrimina a XV no haber sido tan radical como un Cernuda, ¿qué estúpides es esa? Si los dos vienen de Gide, su radicalismo gideano no podría ser distinto.
Leía ayer, pues, tu fabuloso Cernuda; ahí me encontré con unos bellos versos que citas muy al principio y que me deslumbraron al grado de tomarlos para titular así todo el trabajo, "La fuerza oculta del otro amor"; por lo tanto, lo mínimo que puedo hacer en agradecimiento por iluminarme, es dedicarte a ti, pero también a Harold y a Daniel Balderston (quien también se ha portado encantadoramente conmigo), este trabajo que he subtitulado "Apuntes sobre la poesía gay en México". Me ha agradado tanto la idea, que trabajo profusamente en él.
En la noche, cuando llegué a casa, me dediqué a leer a Cernuda. No te puedo describir la sorpresa que fue para mí reencontrarme con él. Fue un flashback tremendo, porque mucha de su poesía retumbó en mi memoria y me llevó a los años de mi pubertad, cuando lo leí profusamente y yo me iniciaba en la poesía así que aquello dio como combinación que Cernuda influyera en mis versos o, por mejor decir, lo glosaba. Ahora, esos tempranos poemas, por fortuna, están perdidos, pero si llegase a encontrarlos al leerlos me llevarían a Cernuda y tendría que entregarlos a donde pertenecen: al fuego. Todo esto gracias a tí, que ayer me entregaste a un Cernuda a quien, ya me daba cuenta, no lo tenía tan olvidado.
Con la llegada de su centenario, lo mínimo que podría hacer era entregarle a Cernuda unos versos, los más cariñosos, agradeciéndole todo lo que hizo por mí cuando era un púber lector. Aquí te va ese poema que espero te guste.
Hace un par de días, por aquí salió la noticia de que el criticón de Harold Bloom dijo Cernuda era el mejor poeta de la lengua española del siglo XX aún por encima de García Lorca, a quien consideraba otro excelso poeta. Ya tú lo decías al iniciar tu librito y ahora Bloom lo anda diciendo por todos lados para confirmarte, yo, yo sólo lo reitero y se los agradezco a los dos y a Cernuda, claro está.
Por lo anterior, ayer estuve releyendo tu Luis Cernuda en Omega que no recordaba tan bien. De hecho, creo que te cito en mi intento de crónica biográfica sobre Villaurrutia, "Vivir mil y una muertes" (inédita hasta el momento, y creo que así permanecerá hasta que crea que está totalmente acabada o alguien se digne a publicarla). Te digo que te cito, cuando hablas de la influencia de Gide en Cernuda, así como fue fundamental esa actitud moral gidiana en Villaurrutia. Esto porque Paz, le recrimina a XV no haber sido tan radical como un Cernuda, ¿qué estúpides es esa? Si los dos vienen de Gide, su radicalismo gideano no podría ser distinto.
Leía ayer, pues, tu fabuloso Cernuda; ahí me encontré con unos bellos versos que citas muy al principio y que me deslumbraron al grado de tomarlos para titular así todo el trabajo, "La fuerza oculta del otro amor"; por lo tanto, lo mínimo que puedo hacer en agradecimiento por iluminarme, es dedicarte a ti, pero también a Harold y a Daniel Balderston (quien también se ha portado encantadoramente conmigo), este trabajo que he subtitulado "Apuntes sobre la poesía gay en México". Me ha agradado tanto la idea, que trabajo profusamente en él.
En la noche, cuando llegué a casa, me dediqué a leer a Cernuda. No te puedo describir la sorpresa que fue para mí reencontrarme con él. Fue un flashback tremendo, porque mucha de su poesía retumbó en mi memoria y me llevó a los años de mi pubertad, cuando lo leí profusamente y yo me iniciaba en la poesía así que aquello dio como combinación que Cernuda influyera en mis versos o, por mejor decir, lo glosaba. Ahora, esos tempranos poemas, por fortuna, están perdidos, pero si llegase a encontrarlos al leerlos me llevarían a Cernuda y tendría que entregarlos a donde pertenecen: al fuego. Todo esto gracias a tí, que ayer me entregaste a un Cernuda a quien, ya me daba cuenta, no lo tenía tan olvidado.
Con la llegada de su centenario, lo mínimo que podría hacer era entregarle a Cernuda unos versos, los más cariñosos, agradeciéndole todo lo que hizo por mí cuando era un púber lector. Aquí te va ese poema que espero te guste.
Hace un par de días, por aquí salió la noticia de que el criticón de Harold Bloom dijo Cernuda era el mejor poeta de la lengua española del siglo XX aún por encima de García Lorca, a quien consideraba otro excelso poeta. Ya tú lo decías al iniciar tu librito y ahora Bloom lo anda diciendo por todos lados para confirmarte, yo, yo sólo lo reitero y se los agradezco a los dos y a Cernuda, claro está.
14.8.05
Epistolario
El género que practico actualmente, con mucho mayor dedicación, es el epistolar. Así que de hoy en adelante postearé algunas de mis cartitas a gentes varias; como le hacía Gide, no se revela el nombre, pero se comprede a quién van dirigidas. Va, pues, la primera hasta los mismísimos Andes chilenos.
*
Mamita shula: me encuentro con estos lindos correos que antes me escribías y me entra la nostalgia; yo te sigo queriendo y admirando iwal que antes, o más. A tí más que a la F....... esta que es una monserga. (No tan moserga como la Monsa, pero ya se le va acercando) ¡¡¡Todas la admiran y la leen!!! En cambio a una diva como tú, ni le hacen el mínimo de los casos... y a las que te admiramos cual si fueras nuestra virgen de Guadalupe, nos tratas con la indiferencia del rubor helado. ¡Qué cruel es esta vida!
No sé nada de ti desde hace mucho tiempo. Espero que estés bien. ¿Qué haces? ¿Sigues tomando mucho pisco? ¿Qué drogas te metes ahora? ¿Cuántas pingas mamas al día? ¿Qué haces de tu mísera vida mi vida, mi amor, mi tesoro? Primor, ¿a dónde has viajado? ¡¡¡Ay, mi máximo en la vida es ser como tú: diva, culta, viajada, leida y escritriz!!!
Y ya para terminar, lo más importante, ¿vendrás en octubre a este asquerosa ciudad? Ojalá te dignes a escribirle unas líneas a esta pobre y arruinada escritriz que te ama con su pequeño corazón de pollo.
En sus sueños te colma de bendiciones,
Yo.
*
Mamita shula: me encuentro con estos lindos correos que antes me escribías y me entra la nostalgia; yo te sigo queriendo y admirando iwal que antes, o más. A tí más que a la F....... esta que es una monserga. (No tan moserga como la Monsa, pero ya se le va acercando) ¡¡¡Todas la admiran y la leen!!! En cambio a una diva como tú, ni le hacen el mínimo de los casos... y a las que te admiramos cual si fueras nuestra virgen de Guadalupe, nos tratas con la indiferencia del rubor helado. ¡Qué cruel es esta vida!
No sé nada de ti desde hace mucho tiempo. Espero que estés bien. ¿Qué haces? ¿Sigues tomando mucho pisco? ¿Qué drogas te metes ahora? ¿Cuántas pingas mamas al día? ¿Qué haces de tu mísera vida mi vida, mi amor, mi tesoro? Primor, ¿a dónde has viajado? ¡¡¡Ay, mi máximo en la vida es ser como tú: diva, culta, viajada, leida y escritriz!!!
Y ya para terminar, lo más importante, ¿vendrás en octubre a este asquerosa ciudad? Ojalá te dignes a escribirle unas líneas a esta pobre y arruinada escritriz que te ama con su pequeño corazón de pollo.
En sus sueños te colma de bendiciones,
Yo.
12.8.05
Fotos en el museo...
Recuerdo que una vez fui con un amigo fan de Remedios Varo a ver sus obras en el Museo de Arte Moderno de esta asquerosa ciudad. Los veintitantos cuadros, o algo así, acababan de ser reinstalados en su lugar ya que el INBA recién le había ganado la demanda a la sobrina que exigía le regresaran los cuadros de la famosa tía pintora surrealista.
En fin, que el lugar estaba atascado (era, además, domingo) y apenas podías ver las pinturas, fabulosas, ciertamente. Estábamos, pues, contemplándolas y comentando algo al respecto cuando de pronto, ¡zaz!, el chico que iba con su novia y que estaba a lado de nosotros le tomó una foto con todo y flash a la pintura que apreciábamos en el momento. Mi amigo, ya dije que es fan de la Varo, se indignó de tal manera que lo empezó a regañar (los cuidadores del museo no se percataron del incidente) de una manera realmente despiadada y aunque tenía razón yo quería que uno de los pájaros de la Varo saliera de su cuadro y me llevara lejos para no presenciar el bochornoso episodio. Supongo que si para mí fue incómodo, lo fue aún más para el chico que osó fotografíar un cuadro de la Varo frente a uno de sus más incorruptibles fans.
¿Esto a qué viene? A que voy leyendo un blog de un viajero mexicano muy políglota que anda tomando fotos de las exposiciones de un museo alemán. Para evitarme el bochorno, no delataré su url.
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Disculparán uds. la muy retorcida sintaxis de mis post anterior: quise decir que soy alérgico a los polvos y bichos que producen los libros que tienen poca movilidad, no a ellos propiamente. Eso sí, si hay que empezar a descartar por género, la narrativa va por delante. (Salvo muy extremas y honrrosas excepciones que ya mi criterio dirá).
En fin, que el lugar estaba atascado (era, además, domingo) y apenas podías ver las pinturas, fabulosas, ciertamente. Estábamos, pues, contemplándolas y comentando algo al respecto cuando de pronto, ¡zaz!, el chico que iba con su novia y que estaba a lado de nosotros le tomó una foto con todo y flash a la pintura que apreciábamos en el momento. Mi amigo, ya dije que es fan de la Varo, se indignó de tal manera que lo empezó a regañar (los cuidadores del museo no se percataron del incidente) de una manera realmente despiadada y aunque tenía razón yo quería que uno de los pájaros de la Varo saliera de su cuadro y me llevara lejos para no presenciar el bochornoso episodio. Supongo que si para mí fue incómodo, lo fue aún más para el chico que osó fotografíar un cuadro de la Varo frente a uno de sus más incorruptibles fans.
¿Esto a qué viene? A que voy leyendo un blog de un viajero mexicano muy políglota que anda tomando fotos de las exposiciones de un museo alemán. Para evitarme el bochorno, no delataré su url.
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Disculparán uds. la muy retorcida sintaxis de mis post anterior: quise decir que soy alérgico a los polvos y bichos que producen los libros que tienen poca movilidad, no a ellos propiamente. Eso sí, si hay que empezar a descartar por género, la narrativa va por delante. (Salvo muy extremas y honrrosas excepciones que ya mi criterio dirá).
11.8.05
De alergias y libros
En dos meses y medio fui 4 veces al médico. A saber: una sinusitis primero, luego gripe y más tarde mi garganta destrozada. Ahora resulta que lo que he tenio todo este tiempo es una alergia. ¿Pero a qué? Según, el diagnóstico un poco apresurado del doctor, y sacando conjeturas... ¡A los libros! Sí, así como lo leen... ¡Pues ni qué remedio!
Anuncio, pues, mi próxima venta de garash: la asquerosa narrativa por delante. ¿A alguién le interesa?
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