30.8.08

[Queremos tanto a... Eytan Fox]


Eytan Fox ya está en mi lista de mis cineastas vivos predilectos, al lado de Tom Tykwer, John Cameron Mitchell, Gus van Sant, Walter Salles y Carlos Reygadas. Si ya me gustaba desde Caminando sobre el agua, ahora que acabo de ver The bubble, no puedo dejar de contener mi emoción y estupor.

Además, porque entendí todas las referencias: uno de los protagonistas también aparece en la primera cinta de Fox, Jossi y Jagger; Bent es la película en la que salen Clive Owen y Mick Jagger, y esa escena, donde los dos presos en el campo de concentración nazi hacen el amor sin tocarse es orgiástica. Luego, el actor que aparece en la obra de teatro, realmente apareció desnudo en la portada de Time out (véase la imagen de arriba) y es el protagonista de Caminando sobre el agua, la anterior peli de Fox. También en esa aparece el chavo palestino que en The bubble hará de los mismo, un palestino gay de una familia conservadora. Y luego, claro, la referencia irónica a Judith Buttler...

No me cabe la menor duda de que The bubble es una película política. Es decir, en el mismo sentido en el que en los años setenta una de las consignas de la Marcha Gay decía: "¡No hay libertad política sino hay libertad sexual!" Aunque en la película se hace una pequeña referencia a "la burbuja" en la que viven, me parece que es un poco engañoso, porque realmente están comprometidos, a su manera, claro, pero comprometidos al fin. Por eso, uno de ellos pasa un mes en un puesto de revisión pero luego participa en la difusión y organización de una fiesta por la paz en Medio oriente y es el que cruza la frontera para ir a buscar a su guapo novio a Palestina. Además, serán estos los que al final... mejor no les cuento el final y véanla, una belleza de película. En español le pusieron, Solos contra el mundo.

Queremos, amamos e idolatramos mucho, mucho a Eytan Fox.

24.8.08

[Poema para un domingo azul brillante]

It’s a blue, bright blue Saturday

Goldfrapp

Es un domingo común, soleado que sólo consigue hacerme ver que todo lo que tengo es un gran vacío. Que las calles llenas de gente sólo me hacen sentir más desamparado. Que pocas cosas me entusiasman --si me pidieran hacerlas no tendría ánimos para acometerlas. Que hasta la cosa más nimia me molesta. Que sé bien mis responsabilidades, lo que tengo que hacer, los pendientes en el trabajo… todo me parece una inutilidad. Que como poco y de inmediato me vienen las náuseas. Que lavo los trastos sólo para sentir que hago cosas nuevas. Que lloro, y en seguida me canso de llorar. Que luego de dormir mucho tiempo, me siento más cansado al despertar y con los músculos entumecidos. Nada, nada de salir a conquistar la calle. Me refugio en la oscuridad de mi cuarto, donde las preocupaciones del mundo me son ajenas.

-Sergio Téllez-Pon

22.8.08

[Un poema para estos días soleados]

Señora Lexotán

Qué son seis miligramos
tres veces al día si con ello
se pueden anestesiar los sentimientos,
si controla la ansiedad del todo.

No ríes, no lloras, no percibes
ni el principio ni el fin del mundo.
Basta con abrir la boca:
el ama de casa no es indecisa
ante la gama del supermercado;
los adúlteros no discuten
la orfandad en el tálamo;
nada agrede al taxista
sólo el alto que obliga el rojo.

Señora Lexotán, con usted
no hay cabeza que perder.


-Enzia Verduchi.

*

¿Alguien que me recete lexotán, rivotril o prozac? "Quién me regala una receta para mi lexotán..."

14.8.08

[Téllez-Pon entre las Nuevas voces de la literatura mexicana]


*

El sábado pasado apareció en el suplemento Laberinto, de Milenio, una reseña mía sobre el libro Los ojos ya deshechos de Luis Aguilar, para leerla hacer click aquí.

4.8.08

[II Festival de Cine Lésbico Gay Mexicano]


Téllez-Pon estrena su cortometraje Glamour para las exequias en el Festival de Cine Lésbico Gay Mexicano de Acapulco.

Cinemahorro, entrada libre,
del 6 al 9 de agosto, 18 hrs.

Aquí el promocional del Festival:

25.7.08

23.7.08

[HOY]


Presentación de la novela
Recursos humanos
(finalista del premio Herralde de Novela)
de Antonio Ortuño

Presentan:
Sergio Téllez-Pon,
Ricardo Pohlenz
y el autor.

Jueves 24 de julio, 19 hrs.
Centro Cultural de Ferrocarril, Pachuca, Hidalgo.

11.7.08

Para mí, escribir es cada vez más difícil. Sin ir más lejos, dudé en cómo iniciar la oración anterior ("Escribir es cada vez más difícil para mí" o "Cada vez es más difícil escribir para mí" o "Escribir, para mí, es... etc.). Ahora la anécdota que cuenta Theroux sobre Naipaul cobra una verdadera importancia. Dice Theroux, si mal no recuerdo, en la biografía que escribió contra su examigo, que una vez le llamó para que salieran por la tarde a cierto lugar. Naipaul le dijo que sí, pero que pasara por él a cierta hora pues estaría en su casa trabajando --es decir, escribiendo-- todo el día. Theoreux llegó a casa de Naipaul, en Londres, supongo, a la hora acordada. Como una mera cordialidad, el primero le preguntó en qué había estado trabajando "todo el día". El Nobel le contestó que en un texto y que había avanzado demasiado (o a lo mejor no había avanzado, no recuerdo), y se le enseñó: en una hoja en blanco sólo aparecía una palabra: "And". Es todo lo que pudo escribir, le dijo a Theoroux, después de darle vueltas y vueltas a una oración y luego de escribir en uno y mil papeles que yacían en el bote de basura.

Yo escribo una primera versión, la deshago, la reescribo, la dejo reposar, la vuelvo a leer y me enfurece de lo mala que es, entonces, la rehago, la pulo y, a veces, la publico. Pero ya publicada me doy cuenta que es ¡espantosa! Hay cacofonías, aliteraciones, palabras y conceptos repetidos, uso muchas paráfrasis, oraciones largas, con varias subordinadas, que enredan todo y no se entiende nada... ¡escribir se ha convertido en mi peor tortura!

*

Siempre pensé que B. había sido fuerte. Porque se vino de su ciudad, porque tuvo que vivir con amigos, pero vérselas solo, porque su familia no está aquí, porque sus amigos somos su familia, porque lo he visto crecer y madurar, ya no somos los adolescentes que se conocieron. Pero ayer que lo vi me di cuenta que no era así, como si de pronto todo eso le hubiera caído como una loza y como si lo desconociera por completo. Me sentí mal cuando nos despedimos casi a la medianoche, y así me fui a mi casa... y él se fue a una fiesta.

*

¿Por qué siempre que se van dejan impregnado su aroma en mi piel?


*

Luna, llévale el calor de mis palabras...

Canta la León, una rola que él me dio (por cierto, no lo veré, cuando él llegue a la Ciudad yo estaré en el Puerto).

9.7.08

[Pronto...]


Vigoroso librito de primeros amores y primeros aullidos, No recuerdo el amor sino el deseo logra, en su frescura inaugural, conciliar las más variadas vocaciones vitales y artísticas, gracias a su maestría y limpidez formales, y al decidido tono personal de su voz lírica, capaz de lo sentencioso, lo sibilino, lo vitalista, lo estético, lo delirante.

Poesía del lenguaje y de la imaginación, pero sobre todo de sus episodios íntimos y terrestres, a corazón abierto (pero en versos decantados), este libro acoge -como si varios tomos que se refractaran y condensaran en un rápido mosaico mínimo- multitud de tonos, de voces y de intereses apasionadísimos, que intercambian guiños poliédricos. Logra así, felizmente, la estricta poesía-del-poema, pero también, y en buena hora, la poesía-del-poeta-mismo y de su minuciosa verdad juvenil, concreta, en carne viva.

Artífice y aventurero desaforado -pero de atar- de su vida y de sus versos; onírico romántico y callejero simbolista (incluso con cierta nostalgia cancionera); caótico coloquial y sensato hipermetafórico; entusiasta carnal y desesperado del espíritu, Sergio Téllez-Pon ha decidido no sacrificar ninguna de las numerosas y entusiastas señales de su identidad, apostándole incluso a la furia, al caos y al trance: a una toda-la-lira que sea toda-la-entraña.

Libro exultante de salmos de dolor, de lubricidad, de ensueños, de caos. Declaración de amor loco a la loca poesía misma. Pero sobre todo un oratorio terco en radical defensa del deseo (múltiple, exasperado y hasta pirotécnico en su lenguaje enardecido) entre las mallas de la desrealidad y la desesperanza.

5.7.08

[Leyendo...]


¡Oh, sí! ¡Oh, Cernuda! ¡Oh, yeah!

4.7.08

[Téllez-Pon sobre García Baena en Laberinto]

Hasta hoy me vengo enterando que el pasado sábado apareció en el suplemento cultural de Milenio, Laberinto, un textito mío a propósito del premio Reina Sofía concedido este año a Pablo García Baena. Para leerlo hacer click aquí.

*

El pretexto es: "mucho trabajo, mucho trabajo" o "estaba muuuuy pedo, sorry lo siento".

3.7.08

[Chiquita por Téllez-Pon en Nexos]


En el número de julio de Nexos podrán encontrar una reseña mía de la novela ganadora del Premio Alfaguara de este año, Chiquita, de Antonio Orlando Rodríguez.

29.6.08

[En la XXX Marcha del Orgullo Gay]


Nacho y yo en la Marcha Gay de ayer por las calles de la Ciudad de México. La crónica, otro día con más calma.

25.6.08

[Este blog está de luto]

José Téllez-Pon y Rebollo
(Tlalpuhaua, Michoacán, 1918- Ciudad de México, 2008)

*
De cuatro abuelos que tenía cuando nací, en 2000 murió mi abuela materna y hoy la fue a alcanzar su marido que le sobrevivió estos años. Así que hoy sólo tengo a los dos paternos.

23.6.08

El populismo y el amarillismo tienen más en común de lo que se piensa. Si no, véase lo que ocurrió este fin de semana en esta Ciudad de los Lagos y Charcos: la corrupción y la negligencia motivan un operativo (que, dicen, sólo era una revisión rutinaria) en un antro de mala muerte en una zona marginal, el acto causa shock entre los chavos que estaban en el bar un viernes por la tarde y aquello acaba en "tragedia": 12 muertos. Luego, los medios tan hambrientos de qué decir en estos días de ayuno, se vuelcan sobre el hecho y más de la mitad de su tiempo lo dedican a esto, con enlaces, entrevistas, reportajes, comentarios, buuueno, todo de todo. Por su parte, las autoridades capitalinas emanadas del PRD lanzan su propia pirotecnia: pagan el velorio de los difuntos, reconocen a los dos policías caidos, amenazan con que, ahora sí, se aplicará todo el peso de la ley y hacen renunciar a los encargados del operativo para "coadyubar" a las investigaciones. Y hoy, por si fuera poco, el jefe de gobierno declara luto para la ciudad, el presidente da sus condolencias públicas y a él se une el presidente de Uruguay, que anda de visita por estos lares.

No soporto ninguna de las dos cosas, me caga estar escuchando tanta pendejada junta con pegada, tanto de los noticieros de la televisora que sea como de los gobiernos de la tendencia política que sea. Hay tantas y tantas tragedias diarias a lo largo del país a las que no se les da ni siquiera una nota en el periódico más rascuache del pueblo más lejano y ni la autoridad le hace el menor caso, además, ya se sabe, en este mísero país la ley no tiene ningún puto peso, ¡ni el del aire, pues!

*

Viajes relámpago: así deberían ser todos para no echar raices, no extrañar, simplemente llegar a dormir del cansancio y no querer rememorar nada.

*

Tengo un dolor raro en las piernas luego de vestir zapatos de negocios, pues siempre uso tenis, y de bailotear toda una noche cuando sé que ya me reventé todo lo que pude en mi temprana juventud. Digo dolor raro porque me duele el músculo que está al lado de las espinillas, o lo que comúnmente se conoce como espinillas, y no el chamorro o las ingles, como se pensaría. Eso sí, las nalgas también me duelen.

*

Pérez Hilton está out, ahora los mejores chismes de la farándula están en jezebel.com.

20.6.08

Después de C., no podía andar por la calle sin toparme con Sentras grises en cada esquina. Ahora, por EI., veo Pointers dorados por todas partes.

*

Hace unos meses alguien, con su comentario, condenaba a uno de sus amigos por haberse acostado con más de 100 personas; el inocente acusado era gay, claro. Ayer, alguien más dijo que una amiga suya --a quien conozco, por cierto-- alguna vez confesó que se sentía una puta porque se había acostado con unos 20 hombres a lo largo de su vida; la susodicha, como puede preverse, era mujer. Conclusión: si uno se acuesta con pocos es un puto, si se acuesta con muchos, de igual manera. Así que lo mejor es hacer de nuestra vida una papalote y de nuestro culo un rehilete --como bien diría un amigo--, sin ponerse a contar con cuantos nos acostamos.

*

iTunes: 1933...


17.6.08

[Vegetarianos, végamos y macrobióticos contra carnívoros]

El pésimo y sesgado articulito de Lolita Bosch en el número de junio de Letras libres, sobre su ¿defensa? de los vegetarianos ("¡no me ayudes, comadre!", dice el dicho popular) me hace recordar la escena, esa sí maravillosa y genial, del matadero en Un año con trece lunas (1978), de Fassbinder. Elvira dice su monólogo mientras las vacas son degolladas, desolladas y rebanadas todas sus partes comestibles --algo que a un hindú le daría un shock súbito e instantáneo. Incluso debo decir más: muchas veces he puesto la película sólo para llegar a esa escena que me embelesa. Sólo allí, bajo esa estética tan fassbinderiana, soporto la tortura visual, sicológica y moral que es asesinar a un animal.

Cuando la gente se entera, o les digo que soy vegie, lo primero que preguntan, de inmediato es: ¿Por qué? La mayoría de las veces sé que van a preguntar eso y ya tengo preparada mi cantaleta. Les explico que soy un poco enérgico defensor de los animales, sé que debería y que podría hacer más por defenderlos, pero a veces no sé qué me pasa y soy tan pasivo a la hora de la hora (sin albúr, claro). Por eso, mientras mi indignación no haga mucho cuando veo en la televisión las escenas de las focas bebés asesinadas en Canadá, las cientos de ballenas cazadas en el Pacífico por barcos nipones, los francotiradores matando a las mamás osas para quedarse con sus crías en Siberia, o, sin ir más lejos, las tortugas cazadas en las costas oaxaqueñas, mientras no pueda hacer nada efectivo y contundente, creo que, al menos, puedo ayudar con no comérmelos.

Porque sucede que los nipones podrían justificarse diciendo que comer ballenas es parte de su cultura (como para los mexicanos es muy suyo comer guajolote con mole), y es muy válido. Es parte de sus tradiciones, de sus costumbres, como en Yucatán es parte de la costumbre maya comer venado. Pero como lo ha demostrado la historia de la humanidad, uno bien puede dejar o perder esas tradiciones o costumbres, entonces ¿por qué no dejar de comer carne? Es tan sencillo como dejar de fumar o beber alcohol. Entonces, mi vegetarianismo intenta ser parte de un pensamiento lógico y congruente.

Yo me indigno por esas acciones tan soberbias pero tan caras al ser humano. No me sorprenden, me indigno. Otra muy común es que quieran enjaretarme el pollo en cuanto saben que soy vegie. Jelou: ¡también es carne! El pollo, incluso, fue lo que menos extraño porque es lo que menos me gustaba. Luego, entonces, en lo primero que piensan enjaretarme es una ensalada. Mi amigo Omar Feliciano diría que somos vegetarianos, no ensaladeras. No estoy desnutrido ni soy anoréxico, siempre fui delgado --aunque quizá hoy lo sea más--, sé equilibrar mi alimentación, he aprendido a sustituir las porteínas animales con semillas y otros vegetales (los champiñones y la setas), y Omar me ha pasado algunas recetas de comida deliciosa que no necesita de carne.

Mi madre, unas semanas atrás, estaba fascinada viendo en la televisión la cría de codornices en alguna parte de México. Ella enlelada mientras el hombre ese dueño del criadero explicaba que eran los primeros productores de huevos de codornices y de codornices para llevar a la mesa y yo, con mi furia creciendo en mi interior, viendo la pantalla llena de codornices viviendo peor que en una vecindad, con unos focos arriba, atarantándolas, haciéndoles creer que es la luz del sol, comiendo, comiendo, comiendo, porque para eso las han hecho nacer: para engordarlas, robarles sus huevos y luego matarlas para que luego usté, lector, lectora, lectore, las deguste en su mesa. A mí eso me repatea. No soporto ver que los animales vivan así. Y lo mismo sucede con los cerdos, los pollos, los guajolotes, las vacas y las reses. ¿Quiénes somos nosotros para hacerles eso? Ellos estuvieron sobre la tierra primero que nosotros, ellos son los dueños de estas tierras, ellos deberían apoderarse del mundo porque es suyo y mandarnos a nosotros, viles seres humanos, al paredón.

*

Omar, por cierto, tiene su idea propia de su vegetarianismo, una cosa muy sexual y política. Yo, ya se ve, no soy tan radical.

15.6.08

[Casa de citas]

Hoy amanecí de buenas, además, hace mucho que no posteo algo chistosón, los anteriores post aunque muy celebrados --muchas gracias, por cierto, a todos los que me han escrito comments, mails y por msn--, no dejan de ser muy serios. Así que aquí van un par de frases o epifanias recopiladas en los últimos días:

Un poema es una erección, una novela es un parto.

Umberto Saba en Ernesto.

*

Somos vegetarianos, no ensaladeras.

Om.

*

La Vichomil (J. V.) que en el bufe lleva la carga viral.

Una, una, una (diría ella).

*

Una puta no tiene para ese shampoo.

JJB sobre la Denueve en Bella de día.

*

No es tonta pero no sé qué hace con su inteligencia.

Del blog de la Lore.

*

La verga es cabrona.

N.T.

*

De 5 mil, quiero verle el chocho para que no me salgan con que es su imitadora del Oasis.

Sho a propósito de lo que pagaría por un bole del concierto de Madonna (por cierto, confirmadísimo para el 29 de noviembre, ¡qué putos nervios!).

14.6.08

[Viajar, perder países...]

A mi lado tengo el libro Terra cognita (FCE, 2007) de Mauricio Montiel Figueiras, del cual estoy escribiendo una reseña. Entre otras cosas, digo que cada autor ("Desde Homero hasta Joseph Conrad", llegando a Morand, Villaurrutia, Owen, Noteboom, Sebald, Pitol y Magris) ha desarrollado una idea, analogía, apología o creencia muy particular del viaje. La de Montiel Figueiras la expongo en esa reseña, la mía aquí:

Mi formación es totalmente villaurrutiana, así que creo en el viaje como creía Villaurrutia en él. Es decir, yo no me visualizo echando raíces en varios lados a lo largo de mi vida. Mi centro es y será mi lugar de origen, la majestuosa, espléndida y caótica y odiada Ciudad de México. Villaurrutia escribió una gran verdad: "Si fuera posible viajar sin llegar, yo sería el más decidido viajero". Yo diría, más villaurrutiano aún, que mejor que el deseo del viaje, es mantenerse en el deseo del viaje (y no me refiero, obvio, al viaje que producen ciertas drogas). "Villaurrutia ha sabido conservarse en el deseo del viaje, que es fecundo, y nosotros andamos ya en el viaje realizado, que es ceniza", sentencia el no menos grandioso Owen.

El gran Pessoa dice: "¡Viajar! ¡Perder países!" (lo cita también Montiel Figueiras). Me tienta esa idea, pero la verdad es que, para mí, eso sería más característico de un vil turista, y no es tan fácil como se piensa. No creo que se pueda viajar de esa manera, tan impune, porque por lo más turista que se sea uno se enfrenta con lo que Villaurrutia llama la peor de las enfermedades del viajero: la nostalgia. Una vez contraída esa enfermedad, y aquí cito de memoria, ya nada lo puede curar, sólo un nuevo viaje al lugar que se extraña... pero ese viaje sólo alimentará aún más esa nostalgia cuando uno parta. Porque sucede con frecuencia, y de forma por demás sigilosa, que ese lugar luego tiene cosas, lugares, personas que nos atan a su suelo, justo lo que Villaurrutia, y por tanto yo, quiere evitar a toda costa; los resultados muchas veces no son esos y la enfermedad nos consume. De ahí que yo no haga otra cosa que extrañar algunos lugares, unas cuantas calles, un par de museos, a mucha, mucha gente querida, y regresar siempre a las mismas ciudades : Oaxaca, La Habana, Tijuana, San Francisco...

"Ama los viajes absurdos que no tienen ruta fija ni punto cardinal", según Barba Jacob. Es decir, el viaje por el viaje mismo: véase, si no, El regreso del hijo pródigo, ese cuentito fabuloso de Gide basado en la famosísima fábula bíblica de San Marcos. No por otra razón Kavafis le deseaba al viajero por antonomasia, Ulises, una travesía llena de aventuras en su regreso a su añorada Ítaca. (Sobra decir que todos los viajes son de regreso, a donde sea que se vaya uno siempre estará regresando.)

Quizá otros tengan que salir de sus pueblos o ranchos a encontrar en otras ciudades lo que en su lugar de origen no hallaron. Otros no tenemos que vernos en tan penosa necesidad: Lezama Lima (quien compartía con Morand la idea del viaje alrededor de la alcoba), es el ejemplo más claro del viajero inmóvil. La idea más loca que he escuchado al respecto es que los viajes matan (Óscar David López dixit). Sigo sin encontrarle lógica o sentido. Trato de explicármelo y sencillamente no puedo. ¿Por que si todos sabemos que los viajes nutren y alimentan aquí se afirma que matan? Consumen, quizá, por la nostalgia del viaje, pero ¿matar?

En fin, yo, viajero, tengo mi centro aquí, desde aquí veo y, a veces, salgo a recorrer el mundo. Uno siempre debe tener un lugar al cual llegar a refugiarse, donde todo le sea reconocible a simple vista. Y, sin embargo, me consume el deseo de viajar. Y, sin embargo, sé que me deparan muchos viajes a lo largo de mi larga vida.

13.6.08

[Jueves en el Covadonga]

Hacía mucho, muchísimo tiempo que no ponía un pie en el Covadonga. Anoche fui porque allí me quedé de ver con Paola Tinoco y Alberto Aranda, quien finalmente no llegó porque lo mandaron del canal 22 a Tampico. Cuando llegué, el lugar estaba a reventar. No recuerdo que ningún otro jueves haya estado así de repleto; supongo que es el lugar de moda entre los niños bien, como cuando me dijeron que al Dandy del sur ya no se podía ni entrar porque es el lugar in en Tijuana.

No vi a Paola entre tanta gente, así que deambulé un poco por entre las mesas y me encontré, en una de ellas, a Ernesto Lumbreras. Me dio gusto verle; lo vi, incluso, un poco bronceado. Lo saludé y me dijo que estaban allí porque festejaba su cumple. En la mesa de Ernesto estaban, además, Enzia Verduchi, a quien también hacía rato que no veía, a Rocío González (¡años sin verla!), entre otras personas que no conocía; y, en otra mesa, a Armando González Torres, quien siempre me inspira una tranquilidad y serenidad extremas. Más allá, Cuauhtémoc Medina y, supongo, otros artístas plásticos.

En el ruidero que tanta gente hacía en el Covadonga, nuestra charla obsena se perdía, por fortuna. Paola iba con su amiga Lucyfer, quien me cayó poca madre. Y, bueno, obvio que no diré de lo que hablábamos, sólo que la pasamos muy bien y que nos reíamos harto de nuestras obsenidades. La mesa de Ernesto estaba cada vez más llena: llegó Gerardo, de Aldus, Luis Felipe Fabre, y Cristina Rivera Garza acompañada de su editora; al verme, la crg me echó una mirada más de disgusto que de sorpresa (no quiero --y ya no puedo, según mi terapeuta-- pensar en lo que pensará cuando lea la reseña que hice de su última novela). Un par de chelas y estábamos a punto de irnos cuando llegó Guillermo Fadanelli con un grupo de personas entre las cuales sólo recuerdo a Alejandro Páez, de Día siete, y a Carlos Martínez Rentería, de Generación.

Fadanelli no me recordaba, hube de decirle que estuvimos en el encuentro de escritores jóvenes de Monterrey, con nuestra amadísima Gaby Torres. A partir de allí, ya más en confianza, empezó a cargarme carrila en buena lid. Qué los gays no sé qué, que los gays no sé cuánto... Yo sólo me reía. Dijo que dos mujeres se habían quedado en su casa a dormir juntas. Yo dije que tenían nombre de teiboleras y que seguramente en mitad de la noche se habían echado su tijeretazo (o tortillazo o tlayudazo, as u like it --as u suck it). "Este dice cosas peores que yo", dijo Fadanelli. Y brindamos, again.

Lucyfer, con los pantalones bien puestos, prendía cigarros y los fumábamos debajo de la mesa. Nos reíamos mucho de nuestro atrevimiento. Sólo un par de veces un mesero logró apagar unos cigarros. Lo lamentaba por el pobre de Fabre que a cada rato tenía que salir a la puerta a fumar. Me parecía una pendejada, y así lo dije, que podríamos con toda seguridad estarnos metiendo unas rayas sobre la mesa, pero tener que fumar debajo de ella. "Para que confirmes que la ley es siempre estúpida", dijo Fadanelli. Le celebré su comentario tan atinado y brindamos con las chelas en mano.

Después, no sé por qué, o no creo recordar a ciencia cierta, Fadanelli habló de un cuento de Roth (el austriaco, no el gringo), sobre un anarquista que quiere matar a un poderoso. Así, el anarquista se propone matar por cualquier medio al poderoso y pone fecha: Mañana al medio día lo mataré, dice. Y lo cumple, pero con su propio suicidio. La reflexión fue interesante. Todo esto, con chelas, cigarros bajo la mesa y alguna charla entrecortada alrededor.

Después, llegado un amigo de Willy, empezó a hablar de José Revueltas, y su escritura. El tema giró a Martín Luis Guzmán. Sin duda, los dos grandes prosistas de la literatura mexicana del siglo XX. Sobre Guzmán, Fadanelli dijo que tenía una prosa casi perfecta. Coincido totalmente con él.

En fin, tampoco quiero decir que aquello fue un simposio o una cátedra. Detesto, y quizá lo sepan quienes me conocen, a esas personas que durante una conversación tienen que estar demostrando lo inteligentes, cultos y leidos que son. "Hey, ve qué inteligente soy cuando te expongo en tu jeta ignorante la fórmula de la bomba atómica", me parece que siempre dicen. Sencillamente no lo soporto. Me parece una pose y una pretención extrema. O eso de tener que hablar, siempre y solamente, de cosas muy elevadas. Argh! eso me repatea. Quiero decir que con Fadanelli no fue así, uno agradece esos comentarios lúcidos, sin duda, pero colados en la conversación banal sobre las cosas de todos los días de la vida. No cuando se ponen a pontificar de forma deliberada.

Anoche la pasé súper y lo mejor de todo fue que llegué temprano a casa.


*

Me contaron, hace poco, que fue en el Covadonga donde algún valiente le dijo a De Mauleón algo así como "Ah, hasta que vuelves a dirigirnos la palabra ya que no tienes donde publicar a tus puros amigos". Esto, claro, habiendo desaparecido el Confabulario.

10.6.08

[The queerest of the queer]

El himno oficial de este congal virtual.



*

Itunes: 1885 canciones.

5.6.08

30.5.08

[Mudar de muladar]

Hoy he estado pensando cuánto he cambiado, yo mismo me doy cuenta: antes mis comentarios eran insolentes e ignorantes, quizá hoy lo sigan siendo en alguna medida. Aunque creo que hoy son más reflexionados y más corrosivos, en todo caso más pesimistas. Sin embargo, siempre han venido de mi inconformidad, por eso muchos me catalogan, luego de conocerme, como un amargado. Mi desencanto del mundo también se ha ido agudizando. Por lo demás, me da igual la impresión que les deje de mi persona.

Mi apariencia física ha cambiado también. Ya no uso el anillo de plata que me compré una vez y que perdí en mi último viaje a La Habana (enero de 2004). Ya no uso reloj de puño, después de que me lo robaron, o lo perdí, en una borrachera a mi regreso de uno de mis viajes a Tijuana (julio de 2004). Ya no uso cadenitas o collares en el cuello ni pulseras tejidas. Hasta hace poco me resistía a usar celular, hoy lo uso, pero es el más austero posible. Por lo demás, odio los gadgets, sea iPod, Iphone, Nextel o el celular de última generación. Sólo tengo puestos mis lentes. Hoy bien podría hacerme un tatuaje y/o un pearcing.

Hoy todo vuelve a cambiar: nos mudamos de oficinas después de permanecer aquí 6 años --yo sólo 3. Es romper un ciclo y empezar otro, solos, con más ganas, con toda la responsabilidad a cuestas, tropezando pero volviéndonos a levantar, y madurando, el tiempo se ha ido volando y no somos los mismos jóvenes que iniciamos esta aventura. A partir de la próxima semana estaremos en una de las zonas más cosmopolitas (léase, poser, wannabe y seudo exquisita) de la ciudad.

Hoy soy más fuerte que hace un mes y canto, con el tan citado en los últimos días, Fito Páez: "Cambiar para sentirme vivo".

29.5.08

Si ya no hay moral ni respeto mucho menos temor de Dios

Decomisan en Laredo estatua de Jesucristo elaborada con cocaína
Notimex
El Universal
Dallas
Jueves 29 de mayo de 2008

Los presuntos narcotraficantes mezclaron unos tres kilogramos de cocaína para elaborar una pasta y utilizarla para fabricar la estatua de Jesús, que estaba totalmente pintada

Agentes aduanales en Laredo, Texas, decomisaron una estatua de Jesucristo elaborada con una pasta mezclada con cocaína, en un sofisticado intento de esconder la droga para cruzarla a Estados Unidos.

De acuerdo con la investigación presentada ante una corte federal en Laredo, los narcotraficantes mezclaron unos tres kilogramos de cocaína para elaborar una pasta y utilizarla para fabricar la estatua de Jesús, que estaba totalmente pintada.

Los traficantes confiaban en que la estatua, cuyo material podría ser comercializado en las calles estadounidenses en unos 30 mil dólares, pasara desapercibida por los inspectores aduanales al ser una más de las cientas de representaciones religiosas que la gente cruza desde México.

Sin embargo, un perro de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) entrenado para olfatear drogas, detectó la cocaína con la que estaba elaborada la imagen.

"Este decomiso muestra las extremas medidas que algunas personas hacen para contrabandear drogas", dijo Janice Ayala, subdirectora de la Oficina de Investigación de la ICE en Laredo.

La estatua fue decomisada a Olga Lidia Villalpando, el pasado 22 de mayo cuando trató de ingresar a Estados Unidos viajando como pasajera en un automóvil.

Alertados por el perro, los agentes revisaron una caja que contenía dos figuras religiosas y que había sido colocada debajo de un asiento.

La estatua más grande dio positivo a cocaína. La mujer informó a los agentes de la ICE que un hombre, le dijo que tenía muchas cosas que cargar y que le pagaría 80 dólares si dejaba la caja que contenía las estatuas, en la estación de autobuses de Laredo.

Villalpando condujo luego a los agentes a su encuentro con el hombre, quien fue identificado como Bernardino García Córdova, de 61 años y residente de Garland, Texas.

Fue detenido en el lugar y enfrenta ahora cargos federales por importación y posesión de cocaína. García Córdova informo a los investigadores que otro hombre, al que conoce sólo por su apodo de "La Araña", le pidió que viajara a México para que recogiera la caja con las estatuas y se las llevara a Dallas, Texas.

*

La mega nota de la semana, sin duda. ¡Ay qué ganas de robarle un pase del mero chochito de Chuchito!

*

Bueno, pues ya están los cambios en este tugurio, burdel, congal virtual, hoyo fonqui, boite, lupanar, muladar o como quieran llamarle. A ver cuánto duran. Y se llama Cartapacio porque así se llamará una plaquette de versitos míos que aparecerán a fin de año en las plaquettes Pachuco press que hace mi bro. el bagre en su natal Pachuca la muy airosa.

*

El iTunes va en 1710 rolas... y creciendo.

21.5.08

[ANUNCIO]

Como ya me aburrió este tugurio haré remodelaciones, pensaré en un nuevo nombre, colores, reacomodo... así que espere, espere, lector, lectora, lectore, que aquí de lo que se trata es de esperar porque siempre gana el que resiste más.

¡Abur!

19.5.08

[Inviteichón: Amor chacal]

Amor chacal
Video documental
de Juan Carlos Bautista y Víctor Jaramillo


Jueves 22 de mayo, 20 hrs.
Saloon Marrakech, Cuba 18, Centro Histórico.

16.5.08

[Hoy]

Mi horóscopo de hoy dice: "A ti también te tocará trabajar el fin de semana, pero te sentirás más tranquilo porque así te pondrás al día en tus pendientes. Además de ocuparte de la lavandería, tintorería y otras monerías, también te acostarás temprano porque no estás en tu mejor momento de fuerzas."

Otras veces es más acertada la Kala y me dice verdades absolutas, al menos hoy no tengo pensado venir a trabajar en fin de semana. Será para la otra.

*

Hoy quiero terminar con todo mi trabajo pendiente, salir temprano, ir a visitar el nuevo burdel de JC, llegar a casa borracho, leer y escuchar mucha música pendiente mientras termino de escribir un texto pendiente.

*

Me he vuelto un adicto del hi5 y del Perez Hilton, ni qué remedio.

*

De interés general: aquí pueden ver qué y cómo comemos en el mundo para entender el por qué de la crisis alimenticia en el mundo.

*

1606 canciones en mi iTunes... y creciendo.

*

I'll find a way to see u again, canta Rachel Yamagata, una rola regalo de E.

14.5.08

[La casa de los dibujos]

Uno de los mejores capítulos de La casa de los dibujos, una de mis series favoritas.


www.Tu.tv

13.5.08

[Genet, siempre]

Un poeta me manda un poema suyo por messenger, al leerlo veo que cita como epígrafe una frase de Genet, pero lo escribe con doble "n", Gennet, como si se estuviera refiriendo al crítico de Proust, y no del novelista y excelso autor de Diario del ladrón.

Ya alguna vez JJB y yo discutimos el tema, pero viene a colación: mientras para él Isherwood le parece un escritor que no presenta a los gays estereotipados al contrario de Genet quien, con un arquetipo, contribuye a esa gran comunidad de estereotipos como es la gay (véase, Pastor y Ninfa publicado por Cal y Arena), en cambio a mí Herr Ishyvoo me aburre espantosamente, no lo soporto, ni en Cabaret siquiera, pero Genet me encanta, lo leo y me seduce, se da un auténtico encantamiento, a veces no sé, ni me interesa lo que está contando porque él mismo divaga y se pierde así que sólo es por acompañarlo en la escritura, en su ritmo, en cómo suena su prosa y las imágenes surgen, una tras otra, explosivas.

Bueno, pues hoy, yo, que me declaro genetiano, aprendí más sobre Genet pues desconocía que el célebre autor de Querelle de Brest tiene, en efecto, una película: Un chant d'Amour (1950) que, como es de esperarse, sucede en una cárcel. Alguien en la red escribe: "Un Chant d’Amour (1950) es una película muda en blanco y negro en la que es posible apreciar una historia de amor homosexual entre dos reclusos de una prisión. Vigilados por un policía que funge como figura de autoridad pero también como testigo del deseo frustrado de los reclusos". Y también en el internet, en el Youtube, se puede ver una parte de esta peli, aquí se las dejo para que la disfruten como yo:


7.5.08

[Olivier Debroise (1952-2008)]



La noticia, en estos días espantosos que se han sucedido, me cae como balde de agua fría; estoy de una pieza. Podría contar mil anécdotas que pasamos y vivimos juntos, pero me las guardo para mí, en mi memoria, como grandes momentos irrepetibles porque no recuerdo tener alguna foto donde estemos juntos (sólo un par de videos algo comprometedores para muchos, eso sí); esta es la foto que él tenía en su hi5. Después, nos distanciamos un poco por una pendejada; si mal no recuerdo, la última vez que lo vi fue en la fila para entrar al concierto de John Cameron Mitchell en febrero de 2007, aquí, frente a mi oficina. Sin embargo, siempre me acordaba de él, sin ir más lejos, recientemente en Tijuana salió a colasión y todavía ayer lo mencioné en un correo electrónico.

Te voy a extrañar mucho, Oli, mucho.

30.4.08

[Nada nuevo bajo el poblano sol]

Posteo un artículo que Julián Herbert nos ha hecho llegar a varios sobre la nueva afrenta del señor-sindicato Mario Bojórquez y sus agremiados: ahora contra la prestigiada revista Crítica de la BUAP.

El pequeño macartismo del poeta Calderón

Julián Herbert

El macartismo (1950-1956) es uno de los momentos más paranoicos e injustos de la historia estadounidense. Su protagonista mayor es el senador Joseph McCarthy. Pero en esta negra historia de acusaciones, simplificaciones y tergiversaciones están presentes también (víctimas o verdugos) los nombres de artistas como Elia Kazan, Dashiell Hamett, Howard Fast y Arthur Miller, autor este último de The crucible, una pieza teatral que comparaba las persecuciones anticomunistas de su época con la cacería de brujas emprendida en Salem, Massachussets, en 1692.

La tentación de recurrir a los preceptos macartistas es, para algunas personas, irresistible. Los destinatarios del descontento en cuestión pueden ser acusados de comunismo, brujería, perversidad, pertenencia a una mafia literaria… Los niveles de persecución varían, por supuesto, pero su principio lógico es el mismo: el perseguidor finge o cree o pretende estar siendo perseguido y empela su paranoia (y la de quienes lo rodean, si éstos son fácilmente manipulables) para adquirir un beneficio personal.

Percibo el espíritu de un macartismo doméstico en la reciente campaña que el poeta poblano Alí Calderón ha emprendido contra Armando Pinto y Julio Eutiquio Sarabia, director y subdirector respectivamente de la revista Crítica, publicación literaria de la BUAP.

Mi opinión a este respecto, lo digo de antemano, no será imparcial: no pretendo ocultarme, como lamentablemente ha pretendido el señor Calderón, bajo un manto de pureza. Sería, amén de malsano, ridículo. Además de ser lector y colaborador de Crítica, soy objeto subsidiario del pequeño macartismo que describo. No obstante, intentaré exponer un par de ideas –si no objetivas, al menos serenas– en torno al affair: ideas que no pretenden hacer defensa de Pinto / Sarabia ni mucho menos de mi persona, sino enfatizar dos aspectos: primero, el origen visceral (y por ende egoísta) de los señalamientos realizados por Alí Calderón; y segundo, la falta de consistencia ética que se desprende de ellos. Recurriré, asimismo, a declaraciones hechas por el maestro Mario Bojórquez a favor de su pupilo; declaraciones a mi parecer ingenuas pues revelan el ejercicio de manipulación que quiere encubrirse bajo un supuesto velo de honorabilidad.

Procedo por partes: ¿quién es el destinatario de las quejas expuestas por Alí Calderón?... Su carta, dirigida al rector, se hace pública en un medio periodístico. Lo que se asemeja a lo que conocemos como una “demanda ciudadana”: petición pública que en cierta medida compromete a la autoridad. Las demandas ciudadanas son sustentadas por un sector de la población, no por un individuo; a menos que éste sea reconocido por la honorabilidad con que representa intereses generales. Alí Calderón asume por lo tanto, frente al rector de la BUAP, un rol muy específico: el de un líder de opinión, un analista cultural que expone con distancia crítica su percepción de un fenómeno cultural determinado. Postura respetabilísima, salvo que en este caso no existe distancia crítica alguna: Calderón hace pública su carta poco después de que, en la revista a la que ataca, han aparecido dos reseñas adversas a su obra La luz que va dando nombre. Creo que no nos hemos detenido lo suficiente en este punto: los comentarios de este profesor no son producto del análisis sino del revanchismo. Al menos así lo reconoce Mario Bojórquez en sus declaraciones para El columnista: “Cuando aparece la antología La luz que va dando nombre, hay dos reseñas de este libro desfavorables [...] Desde luego que Alí Calderón piensa que ahí se están haciendo las cosas mal, con un propósito negativo.”

Publicar dos reseñas de un mismo libro en un solo issue es práctica común en el mundo editorial, sobre todo si los críticos y editores consideran que tal libro es significativo para la discusión presente. El lector podrá constatarlo haciendo un simple recorrido por revistas tanto mexicanas como extranjeras.

Uno de las reseñas en cuestión fue escrita por mí. La otra se debe a Gustavo Adolfo Morán. Ahora bien: no sé quién es Gustavo Adolfo Morán; no lo conozco ni en persona ni por carta, ni siquiera he leído texto suyo que no sea su reseña de La luz que va dando nombre. No obstante, su escrito y el mío exhiben manifiestas coincidencias. No puedo ofrecer mayor prueba de que se trata de críticas realizadas con seriedad y de buena fe. Eso, y el hecho de que no hay en ellas insulto alguno: son exclusivamente opiniones literarias sustentadas por un método determinado de aproximación.

Envié mi reseña a Crítica no porque ésta se edite en Puebla, sino por una razón más simple: creo que se trata de una revista respetable y abierta a voces diversas. Ofrezco una prueba de ello: hace algunos meses publiqué en sus páginas una diatriba contra un artículo del poeta Jorge Fernández Granados. En el siguiente número de la revista apareció la respuesta de Jorge a mis señalamientos: puntual y seriamente, como se supone que deberían ser las discusiones entre escritores. No sé si el señor Calderón y sus partidarios intentaron lo mismo: responder, desde las páginas de Crítica y con argumentos intelectuales, a los señalamientos que hicimos Morán y yo. Tengo entendido que no. Y me sorprende: supongo que Calderón contará con múltiples argumentos teóricos para refutar nuestras opiniones. Entonces, ¿por qué, siendo un escritor y un académico, se baja del ring de la crítica literaria y se sube al ring de la burocracia y el chantaje sentimental-institucional?... ¿Por qué hacernos inferir que se ha quedado sin argumentos literarios y, viéndose en evidencia, prefiere recurrir al porrismo verbal?... Francamente no me lo explico.

Mario Bojórquez, por su parte, ha calificado de “facciosa” la forma en que Crítica elige sus contenidos. Creo que bastaría hojear el número más reciente de la revista (en el que se publica, por cierto, un poema de Alí Calderón) para refutar este dicho. O revisar el índice del número 125, en el que aparecieron las reseñas de la discordia: ¿son Juan Villoro, Eve Gil, Richard Howard, Carlos A. Aguilera, Maurizio Medo, Álvaro Solís, Caludio Daniel y William Shakespeare miembros de una “facción”?... Me parece que no. Propongo al lector algo más que una idea: una actividad. Hojee usted cualquier ejemplar de la revista y decida si deveras hay en sus páginas una tendencia premeditada.

He aquí un ejemplo claro del pequeño macartismo que denuncio: las pruebas están de más; basta con taparse los oídos y gritar “faccioso, faccioso, faccioso, faccioso” durante el tiempo suficiente para desatar una persecución. Se trata de una práctica que no es desconocida para los miembros de El Taller de Retórica (generado en la FLM, pero a estas alturas una institución en sí mismo): ya alguna vez la ejercieron contra la antología El manantial latente. La practican (no sin un dejo de xenofobia) contra Eduardo Milán. Al parecer, su nueva presa es la revista Crítica.

Culmino con un par de reflexiones, ambas extraídas de una declaración de Mario Bojórquez. La declaración es ésta: “Creo que si ya se ha puesto en duda el trabajo de los dirigentes de la revista, lo mejor que pueden hacer, en un ejercicio de autocrítica, es renunciar. Creo en los relevos generacionales, como el propio Alí Calderón, que es uno de los grandes poetas no sólo de Puebla, sino también de México, según su edad, que podrían liderar este nuevo proyecto de revista”.

Primera reflexión: Bojórquez considera ético (y autocrítico) renunciar a determinado rango (en este caso la dirección de una revista) cuando alguien ha puesto en duda tu capacidad. No obstante, hace poco más de un año, cuando no una ni dos, sino decenas de voces públicas criticaron la adjudicación del premio Aguascalientes a su libro El deseo postergado, él consideró ético (y autocrítico) hacer caso omiso de los señalamientos que lo cuestionaban –y que lo cuestionaban con un argumento específico: uno de los jurados había sido Eduardo Langagne, su jefe laboral.

No cuestiono la decisión de Bojórquez acerca del premio: la respeto. Lo que cuestiono es la contradicción que se desprende de sus declaraciones actuales: manifiestan una evidente inconsistencia. Dejan implícito que la vara moral con que juzga a los demás no es aplicable a su persona. Lo cual posee un nombre muy claro: se llama fascismo.

Segunda reflexión: Bojórquez, que nada teme en esta discusión, es más claro al exponer los intereses que rodean a la misma. Destapa a su gallo con una ligereza (o una ingenuidad) dignas del Ancien Régime. No se trata de que Pinto y Sarabia renuncien a Crítica; se trata de que Alí Calderón la dirija. Se trata, en última instancia, de una estrategia facciosa: el interés de los miembros de El Taller de Retórica por controlar una publicación mexicana de prestigio.

Como dije al principio: este artículo –con todo lo que de abierta e inevitablemente parcial hay en él– no es una defensa de los editores de la revista Crítica. Es, en todo caso, una defensa del fair play que a mi juicio es esencial para animar las discusiones literarias.


29.4.08

[Un caso jelinekeano]


Anoche que vi la noticia, lo primero que pensé fue: ¿qué estará pensando, a su vez, mi idolatrada Jelinek de un caso muy caro a su sentir, es decir, de ver en su país la materilización de algunas de sus historias, por ejemplo, Los excluidos o Las amantes o Deseo, o una rara mezcla de las tres? Debe estar contentísima de tener la razón sobre sus compatriotas, de haber retratado sus disfuncionalidades desde décadas atrás, siempre, claro, con su particular odio a la humanidad y en particular a los austriacos... en fin, que esas cosas son tan jelinekeanas que ya no me sorprenden, ¡qué ganas me dan releerla!

En la foto, Josef Fritzl, el ya llamado Canibal austriaco.

*
Una alegría muy superior, incontenible y excitante me produce la noticia de la desaparación del suplementucho cultural de El Universal, ya era hora de que esas páginas tan soporíferas desapareciera de la faz de la tierra.

*
Otra buena noticia, según la nota de Mariño, es que acabó el pleito de la FIL con la familia Rulfo por el nombre del dizque escritor ese al premio literario que se entrega en la Feria. Ahora se llamará Premio Fil de literatura en Lenguas Romances, porque podrán participar escritores en español, francés, italiano, portugués, catalán, gallego y rumano, y el monto incrementa a 150 mil dólares.

Recuerden que todo ese pleito empezó porque, al decir de la viudad de Rulfo, la presea había sido tomada por un grupo de escritores que “siempre se ha caracterizado por utilizar su estructura mediática para socavar la obra literaria de mi esposo y a su persona misma” (sicAZO).

26.4.08

25.4.08

A un muchacho andaluz, Cernuda le dijo: "Te hubiera dado el mundo". ¿Qué más se le puede decir y qué más se le puede dar a quien se ama? Cernuda perdió a muy temprana edad a su familia, llegó a Madrid a estudiar, luego se fue a Francia a dar un curso que le consiguió Prados, regresó a Madrid, a la Residencia de estudiantes, pero sólo por un breve lapso porque pronto estalló la Guerra Civil. Se fue, como casi todos, a Valencia, su último refugio. Salió exiliado, primero a Inglaterra y luego a Estados Unidos. Imagino la tristeza profunda, que acabó por amargarlo, cuando llegó a estos dos países tan fríos y grises, con personas de trato siempre cordial y atento --como los describe en sus poemas--, él que era del sol, de la playa, del mar ("El mar y nada más"), del Mediterráneo. Terminó sus días en México, desde donde yo lo leo siempre.

¿Qué más se le puede decir y qué más se le puede dar a quien se ama en medio de esa pobreza? El valor de eso, entonces, no puede sino aumentar. A quien se le da, no puede quedar indiferente porque está consciente de las circunstancias bajo las que se le ofrece el mundo entero.

Solo en la oficina, frente a la pantalla, leo y releo su mensaje, y al llegar a ese final "tan nuestro", tomado de Neruda, no puedo contenerme, no puedo controlar mis emociones, y lloro.

Yo le hubiera dado el mundo, y también se lo dije.

18.4.08

Aquí, esta vez, todo va más lento. Tengo dos horarios: uno, el de la computadora, que veo todo el tiempo para estar donde no estoy; el otro, el de aquí, que transcurre lento, tortuosamente lento.

Anoche, al cruzar la puerta de cristal, la ciudad me enfrentó, me dijo: Ya estás aquí, lo que tanto habías deseado ya está aquí, Aquí: la ciudad y Él. Y yo no acabo de llegar.

Él, que siempre será Él, allí, a mi lado, sin poderle decir nada más que con la mirada. Me dejó a las puertas del hotel y se fue.

Y yo no acabo de llegar, no salgo a la ciudad, los horarios me confunden, los minutos se aletargan y Él no está aquí.

*

Hey, jude, dont be afraid... cantan en este momento los Beatles.

26.3.08

[Lista estricta de libros]

Muy depurada y estricta y para que vean que no soy monotemático:

Los mil un años de la lengua española, de Antonio Alatorre
El sueño erótico en la poesía española de los siglos de oro, de Antonio Alatorre
Ensayos de crítica literaria, de Antonio Alatorre
El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre
Fiori di sonetti/ Flores de sonetos, de Antonio Alatorre
Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes
Otelo, de Shakespeare
Sonetos, de Shakespeare
Primero sueño, de sor Juana Inés de la Cruz
El águila y la serpiente, de Martín Luis Guzmán
El guardador de rebaños, de Fernando Pessoa/ Alberto Caeiro
Juan de Mairena, de Antonio Machado
Muerte sin fin, de José Gorostiza
Nostalgia de la muerte, de Xavier Villaurrutia
Sindbad el varado, de Gilberto Owen
Sátira, de Salvador Novo
La estatua de sal, de Salvador Novo
La realidad y el deseo, de Luis Cernuda
Ernesto, de Umberto Saba
Tiresias, de Marcel Johandeau
Paradiso, de José Lezama Lima
Ficciones, de Jorge Luis Borges
Otras inquicisiones, de Jorge Luis Borges
Querelle, de Jean Genet
El diario del ladrón, de Jean Genet
Complete poems, de W.H. Auden
Libertad bajo palabra, de Octavio Paz
El mundo alucinante, una novela de aventuras, de Reinaldo Arenas
Lo demás es silencio, de Tito Monterroso
Obras completas y otros cuentos, de Tito Monterroso
Los excluidos, de Elfriede Jelinek
Esperando a los bárbaros, J.M. Coetzee
La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa
Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa
El pez en el agua, de Mario Vargas Llosa
Mientras Inglaterra duerme, de David Leavitt
Arkansas, de David Leavitt
Habitación en Roma, de Jorge Eduardo Eielson
Memorial de Isla negra, de Pablo Neruda
El último lector, de Ricardo Piglia
El último lector, de David Toscana
Pastor y Ninfa, de José Joaquín Blanco
En jirones, Luis Zapata
Contra la interpretación, de Susan Sontag
El erotismo, de George Bataille
Tumba de la ficción, de Christian Salmon
Las personas del verbo, de Jaime Gil de Biedma
Nada, nadie, las voces del temblor, de Elena Poniatowska
La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo
El desbarrancadero, de Fernando Vallejo
El río del tiempo, de Fernando Vallejo
Loco afán, de Pedro Lemebel
Los anillos de Saturno, de W.G. Sebald

14.3.08

¡Abur!

Para irnos de vacaciones de Semana Santa, aquí les dejo a la chingonsísima Isabella Rosellini en una de sus más magistrales actuaciones en una de las mejores pelis de David Lynch. ¡Abur!





Si alguien tiene la rola completa, plis a mi mail, se lo agradeceré harto.

11.3.08

[Qué Báaaarbara la Colio]


Ora resulta que el Fondo de Cultura Económica, que dirige una gánster elbista, pretende distribuir los libros mexicanos a través de sus filiales, ¡pero si no puede ni con los suyos! Vaya pretención. Recuerdo que Luis me dijo, hace poco más de un año, que en la librería del FCE en Madrid sólo se encontraban unos cuantos títulos del acervo editorial y que a veces llegaban un par de ejemplares de las novedades, y eso muy de vez en cuando; además, que la librería era del tamaño de una casita de interés social. Quizá puede pretextarse que está de por medio el océano Atlántico, pero la verdad es que tampoco creo que las librerías del Fondo en Venezuela o Argentina o Colombia --recién inaugurada--, sean como nuestro mall de los libros, también mal llamada librería Rosario Castellanos.

Pasando a otras cosas más, mucho más agradables: me llegó esta invitación y ayer me lancé a ver la obra Pequeñas certezas, de Bárbara Colio, en el Helénico. Fui con EI que es teatrero a más no poder, por eso lo invité, yo que no soy tan adepto a ese arte, en fin... que nos encantó. La obra es perfecta, sencillamente, redondita y con mucho, mucho humor negro, tanto que te cagas porque te cagas, tío! Bárbara estaba sentada delante de nosotros y al finalizar no pude contenerme y la felicité, la abracé y le dije que sabía de dónde venía esa obra, en qué caso estaba inspirada: en el de la desaparición de Noé Carillo Martínez.

No se la pueden perder, tan sencillo como eso.

6.3.08

[Otra vez en Nexos]


Ahora una reseña mía sobre Prisión perpertua ,de Ricardo Piglia, aparece en la edición de marzo de 2008 de la revista Nexos.

19.2.08

Confesión forzada

Como no puedo abandonarme a la nostalgia en horas de oficina, como en el restaurante y en el autobús se reirían de mi carota triste; en virtud de que los programas de TV están peores cada día y carezco de otra afición en que gastar las primeras horas de la noche: añadiendo a lo anterior que no es el mío un cuerpazo de galán y que mis éxitos amorosos no suelen ser masivos ni instantáneos, vengo a confesarte que en estos momento me gana la añoranza y que daría la luna por volver a verte.

-José Joaquín Blanco.

13.2.08

[Luis Zapata en la UNAM]

Quimera invita a la presentación de la nueva novela de Luis Zapata: La historia de siempre

Presentan:
Nicolás Ruiz
Guilahem Dezeuze
Reyna Barrera
Michael Schuessler
Sergio Téllez-Pon
y el autor.

Modera: Tatiana Sule

Viernes 15 de febrero, 18 hrs.
Salón de actos, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.



11.2.08

Espero. Mientras espero en mi propia oficina para avanzar en los pendientes tomo un altero de revistas que están aquí desde hace tiempo (he visto como nuestras visitas las toman y las hojean mientras esperan: ahora también yo espero así que me dedico a hojearlas). Me encuentro con: revistas de modas, revistas del corazón, revistas de chismes, revistas de sociales y, finalemente, revistas porno ¡para hombres! Es decir, de mujeres para hombres, no de hombres para hombres que sería lo habitual en un lugar como este donde prácticamente todos no prácticamos la cópula con las hijas de Eva.

En fin, que en una Play Boy me encuentro con una entrevista de una mujer llamada Mónica Maristáin a otra mujer, dizque escritora, llamada Carmen Boullosa. No la leo toda, desde luego, la conversación me parece tontísima, la entrevista, las respuestas, pero llama mi atención que cuando Maristáin (quien ya se echó otra joyita en otra Play Boy, con un tal dizque erúdito llamado Nicolás Alvarado) le pregunta sobre cómo conoció a Roberto Bolaño, Boullosa se regodea y dice que ellos, en esa época querían se poetas, hacían todo por ser poetas y por eso iba con Tomás Elodia... ¿y quién era ese señor? No lo sé, y estoy seguro de que Maristáin tampoco lo sabe, y mucho menos Boullosa que lo nombró. ¿Será acaso Tomás Eloy Martínez o Tomás Segovia? Cuando eso sucede, es que ni quién hizo la entrevista y la trancribió supo de qué hablaban y mucho menos se tomó la molestia en investigar quién era para dar más datos al posible e hipócrita lector.

Y mientras sigo esperando, la polémica sobre el premio Aguascalientes de poesía se desata y la del Diccionario crítico de Domínguez Michael entra en estado crítico.

5.2.08

[Una escena surrealista]

Ya no sé, o no lo recuerdo bien, o, en todo caso, es una auténtica escena surrealista, el chiste es que las dos escenas se me cruzan: de las pocas veces que vi a Tito Monterroso, uno de los escritores que más admiro aunque muy secretamente, fue saliendo del cajero del Banamex de Miguel Ángel de Quevedo, lo saludé, claro, sin poder sostener una conversación porque la timidez me gana con las personas que admiro y no puedo hilar dos ideas, y si lo hago, acabo escupiendo una cosa totalmente distinta de la que pensaba. Luego, ya no sé si alguna vez también me crucé con Leonora Carrington saliendo del cajero de un banco, en cambio sí recuerdo y estoy seguro de haberla visto una vez caminando sola por la colonia Roma (¿estaba comiendo con Pável cuándo la vimos?) y otra con su hija saliendo del Superama de la calle Michoacán. Pero las escenas se me agolpan y se me cruzan en la cabeza y no estoy cierto de haberme encontrado con Leonora Carrington saliendo de un cajero, lo cual, ciertamente, sería lo más surrealista que me haya pasado en mi vida.

27.1.08

Este es como nuestro Studio 54, sólo que sin la Andy Warhol... pero para qué la queremos si estamos nosotros.

El Mario anoche durante nuestra primera ida Patrick Miller, un antrazo harto diverso y kitsch.

Y andan por el DF, no pueden dejar de visitar este lugar de la Roma.

21.1.08

Pasado

Los recuerdos, estas sombras tan largas
de nuestro breve cuerpo;
este arrastramiento de muerte
que dejamos mientras vivimos,
los lúgubres y durables recuerdos,
helos aquí de nuevo:
melancólicos y mudos,
fantasmas agitados por un viento fúnebre.
Y ya no eres más que un recuerdo.
Estás clavada en mi memoria.
Ahora sí puedo decir
que eres mía
y que algo sucedió entre nosotros
irrevocablemente.
¡Todo acabó tan rápido!
Precipitado y leve
nos alcanzó el tiempo.
De instantes fugitivos urdí una historia
enmarañada y triste.
Debimos saber que el amor
quema la vida y hace volar el tiempo.


-Vincenzo Cardarelli
(Traducción de Guillermo Fernández)

*


Otra vez la misma sensación: despertar y no saber qué hora de qué día es y no tener ánimos para hacer nada, ni siquiera poner un pie fuera de la cama.


19.1.08

Sería bueno morirse de amor,
pudrirse deveras sin remedio,
meterse al culo tibio de la muerte,
derrumbarse,
repartir nuestra flor entre los deudos,

acostarse a esperar esa muerte
sin barbitúricos y sin navajas,
sin nada más que las ganas.

Sería bueno morirse de amor,
enredarse entre las sábanas como un taco,
sudar y sudar hasta que el otro
decida morirse de culpa,

para no estar aquí, junto al teléfono,
dando vueltas al aire del día
con los puños apretados en balde.

-Juan Carlos Bautista, Lenguas en erección (Quimera, 2007)

18.1.08

Para JJB

A mediados de la década de 1960, dado que se encuentra en la quiebra total, la diva alemana del cine jolivudense, Marlene Dietrich, acepta hacer unos conciertos en Las Vegas. Tal como años antes los había dado frente a los soldados estadounidenses que luchaban contra las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. El concierto del 12 de diciembre de 1964 en The Queen´s Theatre fue grabado y hace poco puesto en circulación en Alemania sencillamente bajo el nombre de Marlene Dietrich (H+L Verlag, 2000). Sin embargo, el concierto plasmado en este disco muestra otro temperamento de la diva. No la bravura, la fortaleza, la valentía con la que interpretaba las mismas canciones para levantar la moral a las tropas en el frente de guerra, sino, según el testimonio de su amiga Rosemary Clooney en el documental sobre la vida de la Dietrich, Her own song, había tristeza, nostalgia y principalmente rabia con la vida. Con esa rabia desgarradora interpretó “Falling in love again”, “Marie” y “Lili Marlene” y por eso el disco es, sin duda, una obra maestra.

*

Este es el video de esta grabación de la que hablo:


17.1.08

Vengo a estarme de luto por aquellos
Que han muerto a desabasto,
Por los que, rútilos o famélicos,
Procurando saciar su corazón o su hambre,
Cayeron en la trampa,
Eran flores de arena, papirolas,
Artificios de bubble gum, almas de azogue,
Veletas de discotheque, aleteos, dispendio
Pero eran también un alma, una palabra,
Un esqueleto de pan y sal,
Con rincones amables
Como el tuyo o el mío, compañero.

-Abigael Bohorquez

4.1.08

La caza de elefantes. Si la literatura no existiera esta sociedad no se molestaría en inventarla. Se inventarían las cátedras de literatura y las páginas de crítica de los periódicos y las editoriales y los cocktails literarios y las revistas de cultura y las becas de investigación, pero no la práctica arcaica, precaria, antieconómica que sostiene la estructura.
La situación actual de la literatura se sintetizaba, según Stece, en una opinión de Roman Jakobson. Cuando lo consultaron para darle un puesto de profesor en Harvard a Vladimir Nabokov, dijo: "Señores, respeto el talento literario del señor Nabokov, ¿pero a quién se le ocurre invitar a un elefante a dictar clases de zoología?"
La estúpida y siniestra concepción de Jakobson es la expresión sincera de la conciencia de gran crítico y gran lingüista y gran profesor que supone que cualquiera está más capacitado para hablar del arte de la prosa que el mayor novelista de este siglo. La autoridad de Jakobson le permite enunciar lo que todos sus colegas piensan y no se animan a decir. Se trata de una reivindicación gremial: los escritores no deben hablar de literatura para no quitarles el trabajo a los críticos y a los profesores.

De Prisión perpetua (Anagrama, 2006). Claro, de Ricardo Piglia.

*

Quizá no hubo mayor placer en 2007 que iniciar y terminar el año leyendo dos libros de Piglia: La invación en enero, y este diciembre Prisión perpetua.

*

Yo por eso mejor me alejo de la academia, y la aborrezco y la escupo desde mi torre de marfil.