20.1.06

[Los de los 80]

Los escritores nacidos en la década de 1980, ya empezamos a figurar con más frecuencia en distintas publicaciones del país y del extranjero. El relevo generacional inicia, los mayores este año cumplirán 26 años y los menores andarán por los 21 o 22. He aquí algunos nombres:

De 1980 son: Iván Cruz Osorio, Nadia Mondragón, Eduardo Uribe, Juan Carlos Reyna , Margarita Valencia Triana, y el peruano Ezio Neyra.

De 1981 son: Carlos Ramírez Vuelvas, Jorge Solís Arenazas, Elman Trevizo, quien esto escribe y el argentino Ezequiel Zaidenwerg.

De 1982 son: Alí Calderón, Lorena Ventura y Óscar David López.

De 1983 son: Inti Muñoz Santamaría y Víctor Mantilla.

*

Tengo que leer una novela de más de 700 páginas (784, para ser exacto) y apenas, en dos días, he leído hasta la 107, así que andaré desaparecido esta semana (además, el martes es mi cumple y me tomaré el día para cenar con mi viejerío adorado). Pa' que se entretengan, les dejo el link de Radiante, el fanzín que hacen mis cuatachos Rafa Saavedra y Checo Brown, allá en donde, dicen, "inicia la patria", la única e inconfundible: ¡Tijuana!

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Suena: "Hiperballad" de Björk, Brodsky Quartet version, ¡ay, qué rolón!

17.1.06

[Estos amores]

Él dice que prefiere los amores platónicos y yo, le digo, los amores virtuales (como el que actualmente me aqueja). Pero, ¿finalmente no son una y la misma chingadera esos amores de los que hablamos?

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¡Qué ganas de tener una presidenta como la Bachelet! (Y como Lagos y como Rodríguez Zapatero y como ¿Blair?...)

13.1.06

[Mis favoritos]

¿o debería decir mis gurús?

Poeta: Jorge Eduardo Eielson.
Narradores: Fernando Vallejo y David Leavitt
Cronista: Pedro Lemebel.
Ensayistas: Antonio Alatorre y Heriberto Yépez.
Directores de cine: Gus van sant y Walter Salles.

9.1.06

[Precisiones misántropas y otras no tanto]

Dos amigos me han pedido--casi exigido--que haga precisiones sobre esa misantropía de la que "alardeo", según dice uno. Ok, aquí van las precisiones al respecto:

No soy más ni menos misántropo de lo que lo es la mayoría de la población a la que, en verdad, todo lo que suceda en otra parte del mundo les vale madres. Simplemente les importa lo que directamente les afecta o conviene (sóló así se entiende por que votarán por AMLO). Yo odio a los chinos porque los conozco, porque son una plaga, porque son 1300 millones de chinos sobre la tierra, porque fomentan la corrupción, el contrabando, etc... y, además, porque son feos como la chingada--la razón de mayor peso, claro está.

Y odio esta ciudad no sólo porque la habito, sino porque la he vivido, la he padecido. Como el peor de los viajeros que soy, diría Villaurrutia, uno extraña el lugar del que se parte, y al regreso también se extraña el lugar del que se viene. Una cosa de nunca acabar. Soy feliz fuera de ella, pero también la necesito, es como una droga, y por eso regreso, a que me dé lo que otras ciudades no me dan. (A veces se extraña ir amontonado en el Metro, o pelearse con los conductores o con la gente que no sabe caminar, etc...)

Al naco que vagabundea por la calle sin oficio ni beneficio, a la señora de la tortillería o que en la noches saca su puesto de garnachas o de postres mientras toda la tarde se pasa viendo novelas, a la cacha alamedera, a la jotita de la Zona Rosa, al chico condechi que lo tiene todo, a tantos más, seguramente ni saben, ni les interesa saber que en Irán ahorcan a los homosexuales, que en Francia a fracazado su política social, que Bush es un hijo de puta, que en África 20 millones de personas viven con sida, que Kirscher, Lula, Chávez, Castro, Evo Morales y Fox también lo son (en caso de que sepan quienes sean, desde luego), que países del llamado primero mundo como lo son Canadá y Japón cometen un ecocidio monstruoso asesinando a miles de focas y ballenas año con año, respectivamente. Su indiferencia--su ignorancia, por definirla mejor-- no es mucho mejor que mi misantropía.

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Ahora parece que me voy a llenar de botellas de whiskey en mi cumple pues algunos--me han dicho--ya saben que regalarme. Mucho les agradezco que contribuyan a mi afición etílica, pero... Oigan, ¡Gandhi todavía tiene certificados de regalo! Jelou! Eso me vendría muy bien, tengo una lista interminable de libros pendientes por comprar, ja!

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Mi novela va fluyendo muy bien, ¡yuju!

5.1.06

[La misma misantropía árabe]

Un cafe más: ahora con un ¿amigo? a quien hace meses no veía. Me llamó un lunes de noviembre para vernos pero no podía: justo ese día, por la noche, saldría a Guadalajara, a la Fil y luego a Tj. Cuando hube regresado no le llamé, como lo prometí. Después, en las vacaciones tampoco quise hacerlo porque sé que se va a Europa o a USA y así fue; incluso el lunes que le llamé su celular aún no estaba disponible. En fin, que nos vimos ayer y platicamor largo y tendido. Para él, cual empresario, también fue un pésimo año. Sus negocios no avanzaron nada, los tratos con unos españoles prácticamente están suspendidos pues, según me dijo, no tienen confianza en invertir en México con las próximas elecciones y el virtual triunfo de un populista. Y después, me estuvo contando cosas con las que uno se siente cucaracha: anécdotas y cosas curiosas de una de las familias más poderosas de este país, corrijo: los cuasi dueños de este país. Él es muy cercano a uno de ellos, el menor; el mayor, se sabe copiosamente, es gay, "putísimo" como mi amigo me dijo. Y el marido de ella, la de en medio, según sé por otra amiga (poeta, btw), también es joto. Ja! ¡Qué bonita familia! Sin embargo, a pesar de caminar por las playas de acapulco juntos, de que lo toman en cuenta para opiniones de sus negocios, de caminar por los boulevares parisinos, de subirse a sus coches rodeados de guaruras, mi amigo los tiene en muy sana distancia pues, dice, son árabes. Y los árabes son unos hijos de la chingada. Ja!

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Ningún regalo de Navidad ni Año nuevo, ni siquiera espero a los Reyes esta noche. Pero ya se acerca mi cumpleaños número 25, así que empiezo a hacer mi lista de regalos ideales. Ojalá un lector se apiade, al menos, con una tella de whiskey (pienso ponerme hasta las...) en ese memorable día. ¡Salud!

4.1.06

[Dos años de este blog]

Fue mi amigo Heriberto Yépez quien me recomendó abrir una cuenta de blog. “Es tan fácil como abrir una cuenta de correo electrónico gratuito”, me dijo, y así fue. De eso hace ya dos años. Empecé a postear cosas sin importancia porque la verdad no me lo tomaba muy en serio, y después cosas que ya había publicado. Aún hoy, incluso, sigue siendo un divertimento. Así que no soy de los que defienden ese medio ante quienes sí se dedican a atacarlo ferozmente. Simplemente a esos críticos del blog, les diría que tengo un blog por la misma necesidad por la que ellos y yo (o sea, todos), tenemos un correo electrónico. Es parte, ya, de la vida moderna. Insoslayable. En particular, para mí es más efectivo un correo electrónico que una llamada telefónica. Sí, soy un obsesivo del correo; todo el tiempo estoy pendiente de él, escribiendo y recibiendo mensajes, en ocasiones simultáneamente. Además porque mi cerebro siempre ha sido renuente a memorizar números y, por lo tanto, ha sido más fácil aprenderme direcciones de correo.

No miento al decir que el internet se ha vuelto parte indispensable de mi vida. Leo los periódicos en la red. Veo muchos programas de televisión de todo el mundo por ese medio. Mantengo contacto con amigos de todas partes a través del chat o messenger. Escucho estaciones de radio por medio del internet. Bajo música que sería prácticamente imposible conseguir en las anacrónicas tiendas de discos de la ciudad. Y por si fuera poco, por internet compro cualquier cosa, pago cuentas pendientes (evitándo las largas colas de los bancos), reservo, hablo, veo, leo, escucho… Y cuando digo que la web me evita las largas colas del banco (por ejemplo, pero también el de librerías y todo tipo de tiendas), con eso no quiero decir que me haga la vida más fácil. De ninguna manera. Sino todo lo contrario, la vida actual es una pálida metáfora, pero metáfora al fin, del caos que es el internet y Google marca la pauta: “Resultados 1-10 de aproximadamente 1, 670, 000, 000 de life. (0.06 segundos)”.

Por lo tanto, no puedo hablar mal del blog. Puedo pasar horas leyéndolos, de todas partes del mundo, en cualquier idioma (bueno, no cualquiera porque ¡Google también traduce!). El problema no es el blog, o el correo, sino el internet todo. ¡Qué cosa tan maravillosa han creado para complicarnos más la vida! Nuestro destino estará marcado por lo que el internet quiera hacer de nosotros, pobres neófitos de nuestro devenir. ¿Y si le pregunto a Google sobre mi futuro? ¿Tendrá la respuesta?

1.1.06

[¡Adiós 2005!]

Después de ver en la televisión el recuento del 2005, en los primeros minutos del 2006 no pude contener mis abundantes lágrimas por haber dejado atrás a uno de los peores años en mi vida y en la del mundo. Una gesta heróica fue sortear ese año que, por fortuna, hoy ha quedado atrás. Mis mejores deseos, en verdad, para este año que apenas inicia. Pinta para bien, ojalá sea así.

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¡Este blog cumple 2 años! ¡God, cómo se va el tiempo! Así que por tal motivo, pronto cambiará...

29.12.05

[De misantropía y otros asuntos menores]

Mi misantropías ha llegado a un grado tal que, como diría un bolero, "yo mismo me espanto de mi forma de odiar". Desde hace días, casi semanas (sólo salí a la cena de Navidad con mi soporífera familia), no he salido de mi casa, y he sido muy feliz: leo cuanto quiero, escucho la música que quiero al volumen que quiera, veo lo que quiero de la tele, escribo y hablo lárgamente por teléfono a mis más apreciados amigos, si no quiero no me baño y me quedo en pijama todo el día, chateo, escribo mails, los contesto, veo porno on line y, en fin, que la he pasado muy bien recluido en casa (salvo cuando llegan mis padres y hermano de sus jornadas laborales).

Sin embargo, hoy tuve que salir a una comida con un amigo que me pasó unos libros para un texto que estoy escribiendo y que tengo que entregar en las primeras horas del 2006. Si no hubiera sido por los libros desde luego no hubiera salido de mi cama. Desayuné, contesté algunos correos, leí algunas páginas de cierto libro que es casi la base de mi novela que empieza a tomar forma y salí para enfrentarme al mundo. Caminé dos cuadras, hasta el eje. Esperé el micro que venía a toda velocidad y, por lo mismo, no hizo parada. Esperé el siguiente que venía atestado: un calor infame exterior que propiciaba el interior lleno de cuerpos. Un joven leía, parado, el Zaratrusta en alguna edición popular, no sé como podía hacerlo entre tanta gente. Me bajé en Reforma para tomar el otro micro que me llevara hasta la Zona Rosa, no iba tan lleno pero tampoco había asiento para tomarlo; el joven lector y yo nos subimos al mismo micro: él cometió la hazaña de seguir leyendo de pié. En Garibaldi bajó alguna gente. Pude tomar asiento y fue entonces cuando saqué mi libro y mi pluma para ir subrayando; el microbusero, como suele decir la gente, iba hecho la mocha y parecía que traía reses. Llegué pronto a mi destino: miré el reloj y llevaba un retraso de 15 minutos, eran las 2:45 de la tarde.

Por fortuna, comimos en casa de mi amigo, evitando así el mundo exterior. Estaba allí, también otro amigo muy querido y el asistente de mi otro amigo. Comimos los cuatro, contando chismes y anécdotas de personas que conocemos y que, mutuamente, detestamos (¡Oh, si pudiera revelar los nombres!) Con mis expresiones misántropas ("Qué se mueran todos los amarillos--expresión despectiva para referirme a los orientales, salvo mis querido japoneses--con tifones, tsunamis, sida, gripe aviar, SARS, se ahogen de sobrepoblados o con sus ríos contaminados de metales pesados"), espanté al joven asistente de mi amigo de tan sólo 17 años. Después dramaticé sobre la proximidad de mi cuarto de siglo sobre la tierra: "Como diría una gran escritriz chilena: estoy vieja, dejada, sobajada, ultrajada". Eso acabó por espantar al muchachito, de quien envidié su edad.

Acabada la comida e ido el joven, nos aprestamos a buscar los libros en su magna biblioteca, sólo uno no aparecía. Mi amigo prometió buscarlo con más calma y dármelo, estaba en eso cuando, casualmente, lo encontré. Perfecto, ya tenía lo que quería ahora podía irme. Eran poco más de las 6 p.m. Pero no fue así, siguió la plática con nuestros respectivos cigarros. Ahora hablábamos de libros y de la película El mercader de Venecia que él vio justamente ayer. Mi tragedia favorita del gran dramaturgo inglés es Otelo, el otro veneciano de Shakespeare. Por lo que contó me dieron ganas de ir a verla, pero con tan sólo pensar que eso implicaría salir nuevamente de mi casa, desistí y ahora prefiero esperar a que la pasen por HBO o Movie city, que por eso pago esa mierda de televisión, joder.

Así hasta que dieron las 7 y mi amigo tenía que salir. Nos llevó--a mi otro amigo y a mí--hasta la estación más cercana del metro. Cuando vi aquel mundanal ruido de todas las personas que a esa hora--pico, por cierto--querían llegar a sus casas, a mi amigo se le ocurrió la grandiosa idea de ir a tomar un café juntos a lo cual no me negué, por supuesto. Fuimos a un apacible café de la Roma, a lado del negocio de otros amigos en común a quienes no encontramos. Entonces, a mi amigo se le ocurrió llamarles (desde su celular, porque yo no cargo con esas porquerías) y entonces pude saber que la fiesta que otros amigos en común ofrecían, según yo mañana, realmente era hoy. Trataron de convencernos para que fuéramos, a lo cual me resistí: no sólo no iría porque yo pensaba que era mañana--cuando tampoco asistiría porque en HBO Plus transmitirán el concierto en vivo desde Chicago de U2 que tengo que ver dado que no iré al Azteca en febrero y después del conciero sigue otro capítulo de QAF--si no porque los de la fiesta, que se dicen mis amigos, no fueron ni para hacer extensiva la invitación ni por una simple llamada telefónica ni por un pinchurriento mail. Así que, ya lo tenía decidido, no iría a ver las mismas caras, a drogarnos con lo mismo, a escuchar la misma música, a... en pocas palabras, perder el tiempo que no tengo.

Seguimos mi amigo y yo en el café, colgamos con los otros, sacó su Ipod (aparatos que yo no me permito) y escuchaba mi canción favorita de Bjork una y otra vez con el té de emperatriz o algo así, mientras mi amigo hojeaba los libros que él otro me había prestado, cuando, ¡maldición!, un conocido entró al mismo café y se acercó a saludarme. Si hay algo que deteste tanto en este mundo como la lluvia, es encontrarme a personas que no deseo en ese momento encontrarlas por la calle. Con mi ensimismamiento corté de tajo los saludos y se apartó a una mesa contigua. Desde que llegué al lugar me di cuenta de que había otra persona a la que conocía pero evité todo saludo, incluso cuando pasé a su lado para ir al baño. Acabada la canción entablé plática con mi amigo: le conté de mi novela, como iba a ser, lo que tengo pensado y planeado, las dificultades a las que me enfrento con respecto a lo que quiero hacer, después me contó una anécdota que utilizaré hacia el final de la novela.

Nos habíamos acabado el té así que pedimos la cuenta para irnos cuanto antes. Caminamos hacia el metro, ya no eran las mismas hordas de asalariados que iban hacia los boquetes del subterráneo a donde nosotros nos dirigíamos. Por fortuna el vagón en que subimos iba prácticamente sin gente. Seguíamos platicando de tonteras y cosas sin relevancia pero divertidas. En Pino Suárez me preguntó si quería ir a la fiesta, aún estábamos a tiempo, eran las 9:30 p.m., y podíamos bajar allí para transbordar a la línea azul y dirigirnos donde la fiesta, le contesté que no, de lo único de lo que tenía ganas era de volver a mi casa, a hacerme un té, ponerme mi pijama, leer y escribir--no estas líneas, esta idea surgió habiendo entrado al Intenet. Cuando llegué a la estación en que tenía que tranbordar me bajé, me despedí de mi amigo deseándole lo mejor para él y para los suyos en el 2006 (lugar común que he utilizado, explotado en demasía, los últimos días).

El otro metro también venía semi vacío. Me reconfortó el hecho. Caminé hasta mi casa--donde ahora me encuentro, con mi tasa de té a lado--a paso lento, casi arrastrando los piés, por lugares poco transitados esta noche evitando a la gente que se congrega en los numeosos puestos de tacos. Ahora estoy felizamente aquí a salvo, escribiendo, y desde donde todo lo humano me es ajeno.

26.12.05

[¿Qué festejan los católicos?]

Aque lla fatídica mañana había decidido ser católico romano por Roma, por Horacio y sus dos camaradas que, espada en mano, llevando cascos con cimeras y con brillo de valor indomable en la mirada, defendieron el puente sobre el Tíber de las hordas etruscas. Ahora, paso a paso, gracias a los otros chicos católicos, descubre qué es en realidad ser un católico. Los católicos nada tienen que ver con Roma. Los católicos ni siquiera han oído habalar de Horacio. Los católicos van a catequesis los viernes por la tarde; se confiesan; toman la comunión. Eso es lo que hacen los católicos.

J.M. Coetzee. Infancia.

24.12.05

[Lets talk about...music]

Hace días que escucho el mismo disco: el soundtrack de una de mis peís favoritas: Hedwig and the angry inch, regalo de la Jenny desde la mismísima Tj. Esto se debe a que, desde hace poco más de un mes, la Cerona tiene en su casa mi estuche (comprado en la Banana Republic del Embarcadero shopping center de SF) con todos mis discos favoritos. Entre los que recuerdo con especial añoranza están: el del concierto de Chavela Vargas donde interpreta esa magistral canción llamada "María tepozteca", el del concierto de Eugenia León en la sala Nezahualcóyotl de la UNAM, "Tangos", incluso el de Cesaria Evora, "Sao Vicente di longe". El de la Ely Guerra (no fui a su concierto porque estaba en Tj o iba regresando, ya ni sé, en mp3 sólo tengo "Peligro"), los de Bjork ("Big time sensuality", también la tengo en mp3 remezclada por Moby, pero no es lo mismo porque es my Bjork's favorite song, fuck!), y ah!, claro, los de U2 a quienes no iré a ver al Estadio Azteca porque mi pobreza es extrema (tanto que no compre el "How dismantle..." ni siquiera en pirata) y todo se me va en pagar la fucking tarjeta de crédito...

Y pos la Cerona no está en la ciudad, se fue a casar con el adorable Ehitel a Lima, pero ya en estos días regresa y espero verla y que me regrese mis discos!!!

Y, maldición, hace unas semanas rompí por descuido el disco de las canciones de las pelis de la Almorrana con la maravillosa Lola la grande cantando "Soy infeliz", Mysa Mataraso con "Ne me quitte pas" (la tengo en mp3 en versión salsa con Yuri Buenaventura, pero no es lo mismo) y La Lupe con "Puro teatro", entre muchas otras de culto kitsch.

Por su parte, mi padre tiene mis discos de Frank Sinatra, Omara Portuondo, el del Buena vista social club y creo que ya. O sea, no puedo escuchar esas canciones que son fundamentales en el drama de fin de año: "Lágrimas negras" y "20 años". Sobrevivo pues, con la Bowie, la Madonna (de sus Confessions... una latina niuyorka me envió por mp4 "How high", "New york" y "Hang up", de la cual mi compu sólo toca la última que está en mp3)y la ya mencionada loca, Hedwig ("Wicked little town" es un rolón). Bueno, creo que también por aquí debo tener el Casacanueces de Tchaikowski, al menos para estar a tono con la temporada...

14.12.05

[¿Cena navideña?]

Mi madre me preguntó que qué iba a cenar en Navidad ahora que he abandonado al gremio carnívoro. Después de hacer cara de extrañamiento (que no de estreñimiento), le dije que yo no tengo nada que festejar ese día y por lo tanto, la Navidad así como lo que vaya a cenar me importan un reverendo cacahuate.

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Jorge Volpi ya tiene blog (de una transnacional, pero blog al fin).

12.12.05

[¡Breaking news!]

Por las dos buenas noticias del día... merecido festejo con unas rayas, con estas líneas, y con las otras... ajúa!!!

8.12.05

{Pide que tu camino sea largo... muuuy largo}

No me he podido ir o, en su defecto, no he podido regresar. La verdad es que tampoco he querido pero ahora las cosas se han complicado, puesn. Primero desviaron el avi'on y fuimos al DF a estacionarlo por unas 7 u 8 horas... Llegue tarde a Tj y nadie me esperaba. Ciertamente el clima habia cambiado, hacia frio y llovia. Sigue haciendo frio, un buen, ayer fue el dia que bajo mas la temperatura. Pero ya no llueve.

La he pasado muy bien, con todos los cuates, riendonos, pisteando como dicen por aca, platicando no forzosamente de cosas literarias (tambien las banalidades cuentan), tirando carrilla, debrayando, bien tripeados puesn. Oh my gash! Pero hoy que ya estaba a punto de partir, llegue tarde al aeropuerto y ya habian cerrado el vuelo. Lo cambie y salgo manana mas temprano, a las 6 a.m. Y justo noche estuve tentado a cambiar el vuelo porque hay pari en la noche con la Jenny, celebramos que termino la carrera en la UCSD y que A. fue a hacer sus examenes en UCI y que la otra A. tiene menos trabajo, y que yo perdi el avion y... pretextos no faltan para las paris en Tj... Nunca crei decirlo pero ya no quiero mas alcohol en Tj: decir eso aqui es casi un sacrilegio, jejeje.

Yo no he pedido que mi camino sea largo, como diria Kavafis, pero asi se ha dado.

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Sorry, esta PC no tiene acentos.

1.12.05

{Pitol premio Cervantes de Literatura}

Después de la soporífera sesión de lectura de Vargas Llosa y Aitana Sánchez Gijón, anoche en el Teatro Diana, hoy nos despertamos y al llegar a la sala de prensa de l Fil, la noticia que circula es el premio Cervantes a Sergio Pitol (Puebla, 1933).

Hoy llega Martin Amis a la Fil, y más tarde se presentarán los libros de los poetas peruanos Antonio Cisneros y Rodolfo Hinostroza. El día apenas comienza.

30.11.05

{¡Autopromoción tijuanense!}

El sexo de la poesía

Conferencia de Sergio Téllez-Pon y Mónica Morales

Invita la Librería Sor Juana: sábado 3 de diciembre, en la Sala de Lectura del Centro Cultural Tijuana (Cecut), en punto de las 6 de la tarde.

{Declaración a El Financiero}

Mi declaración al reportero de El financiero que anda por aquí en la sala de prensa de la Fil, el día de ayer y que aparece hoy en su edición on line, aquí.

29.11.05

{De premios desiertos}

Hace poco se sucitó en España una polémica con el escritor Juan Marsé pues éste calificó las obras ganadoras del Premio Planeta de novela (el mejor dotado de toda la lengua española con 600 mil euros) de mediocres y de allí no las bajó (las novelas de María Pau de Janer y el peruano Jaime Bayly--a quien en un rato más veremos--).

Hoy, aquí en Guadalajara, muy temprano, se dio a conocer el resultado del primer premio de novela de la editorial Tusquets. El jurado, según se dijo, recibió infinidad de manuscritos pero no se pusieron de acuerdo en la calidad literaria de las obras y declararon el premio desierto.

Eso refleja, también, cómo no, la mediocridad de las obras. Premiados o desiertos, los premios no garantizan nada.

28.11.05

[Victor Hugo, Vargas Llosa y...¿Dehesa?]

Ciertamente nos parece un insulto que, en una improvisación de los de Alfaguara, el bufón de Germán Dehesa haya presentado el más reciente libro de Mario Vargas Llosa sobre la obra cumbre del francés Victor Hugo, Los miserables. Les dejo la crónica del evento de nuestro estimado Toño Ortuño publicada en Milenio Público.

26.11.05

[Inicia FIL con polémica con la familia Rulfo]

Un poeta menor--aunque mi maestro Alatorre diga lo contario-- recibió el premio Latinoamericano y del caribe Juan Rulfo que año con año inaugura la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En agosto pasado, el condecorado hizo expresiones sobre la obra del jalisciense que incomodaron a la familia (encargada de velar por el buen uso--para su abuso-- de la figura beatificada por toda la crítica literaria del mundo). Es por esto que la familia ha pedido que le quiten el nombre del autor de "Pedro Páramo" al premio.

En algo tiene razón la familia Rulfo: el premio se ha dado a personas que ya han recibido el Octavio Paz y prácticamente con el mismo jurado (Domínguez Michael ataca por sectarios a los jurados del Romulo Gallegos y él hace lo mismo: cuando fue jurado del Paz se lo dio a Segovia y ahora que le tocó ser jurado del Rulfo se lo dio a... Sevogia, again); contraviniendo así los principios del premio.

La postura de las dos partes nos parece, digamos, excesivas. Ni los jurados deben ser críticos criticones que escriben con el higado, con lo cual se evitaría que poemtas menores lo recibieran (¡ese premio era de Eielson!, reitero), ni la familia debería tomar esa postura tan intransigente.

[FIL: Perú en Guadalajara]

A partir del martes estaré reportando para ustedes desde la Feria Internacional del Libro de Guadalajara cuyo invitado de honor este año es el país andino: Perú. Mientras tanto he aquí la primera colaboración que apareció hoy en "Laberinto" el suplemento cultural de Milenio. Sí, claro, es sobre Eielson.

22.11.05

[Unos míos]

Con sonrojo y harta pena, aquí les van unos versitos míos:

Haikú

Falleció mi sed.
¡No triunfó el desierto!
Yo llegué a él.

A manera de poemínimo

El colmo
sería
hallar
el amor
en la virtualidad

Impulso

Anoche, ya muy noche,
con la cabeza en la almohada,
al sentir que había sido un día improductivo,
volví a encender la luz
y me apresté a prenderles fuego a estos libros.

20.11.05

[El tema recurrente de estos días]

Platicábamos, mientras comíamos deliciosamente, mi amigísima la Carnation y yo sobre la figura del escritor egocéntrico, le decía yo, le daba ejemplos: la diferencia abismal entre Paz y mi gurú Alatorre. Claro, los dos preferiríamos ser Alatorre. (Quien, deben saberlo ya, con un sólo, magistral y bellísimo libro, Los 1001 años de la lengua española, ingresó al Colegio Nacional el año en que yo nací). A ella la envidian porque, siendo tan discreta como es, tan menudita, tan coqueta, ya publica sus novelas en una transnacional. Y no por la actitud, ella no es publirrelacionista de su persona ni de su obra, si no por la fortaleza y consistencia de esta última.

Otro caso ilustre de estos días fue el poeta chileno Raúl Zurita. Vino a México, una ciudad que él mismo ha confesado es su predilecta, a la presentación de la nueva revista de poesía hispanoamericana, VozOtra. En los tres días que duraron las actividades de presentación Zurita estuvo en la mesa de los tres días de actividades (la reiteración es premeditada). En los tres días Zurita se llevó la tarde, la ovación, se ganó el corazón del público.

Ayer en la noche, mientras cenábamos deliciosamente, cuando le pregunté a Zurita si iba a ir a la Fil de Guadalajara me dijo que no, que él no tenía nada que hacer allí, ese tipo de ferias es para los escritores que se autopromocionan (ojo: yo no voy a autopromocionarme, no tengo nada que publicitar, mi obra es nula, así que voy de corresponsal). No recuerdo que expresión utilizó para describir con precisión esa actitud. No tengo la expresión pero tengo las figuras: Bryce Echenique y Vargas Llosa se llevarán la Feria a diferencia de la persona discreta que serán los poetas Cisneros e Hinostroza.

Zurita, sobre decirlo, es un hombre enjunto, discreto, de maneras suaves, de voz tenúe que no quiere ni pretende llamar la atención. Y que si la llama es por esos extraordinarios versos y por ser el gran ser humano que es.

¡Ah, las diferencias entre la mercadotecnia y la discreción de la obra y la persona!

Obvio, prefiero ser Alatorre, Hinostroza, Zurita... en la actitud, claro, en la obra también quisiera serlo, pero tendría que ser un portento como ellos y apenas ando el camino...

17.11.05

[¡Allá voy Tj!]

Tantos amigos de mi adorada Tijuana me han escrito en los últimos días que ya me dieron ganas de ir. Uno de ellos me escribe:

Y le diré al mar (aah ese mar) que un día te detuviste a ver los pies marmóleos de un bello joven desconocido justo enfrente de sus olas finas.

Sí, eso, qué tarde tan memorable aquélla. Y esa playa, ah esa playa que, como diría el excelso Cernuda: "Mas ¿qué importan a mi vida las /playas del mundo? / Es ésta solamente quien clava mi memoria".

Así que prometo hacer todo lo posible por dar el salto de Guadalajara (después de la Fil), a esas playas imborrables de Tijuana.

13.11.05

[El cuarto entierro de MH]

Después de estar todo el día encerrado en mi casa terminando unos textos pendientes (mi infalible sabat), y para salir de una leve depre, me fui a la Cineteca a la función para prensa de "Los tres entierros de Melquiades Herrera", producida y dirigida por Tommy Lee Jones y guión de Guillermo Arriga, quien hace una fugaz aparición casi al final de la peli.

En fin, nada del otro mundo. A Arriaga le encantan las triadas (ya lo hemos visto en "Amores perros" y 21 gramos). Pero esta es es tan buena como la primera aunque sí mucho mejor que ese bodrio asqueroso que se llamó "21 gramos". La película es predecible: pasados los 15 minutos uno sabe lo que va a pasar, por más que Arriaga trate de enredar un poco la trama. Lo interesante de "Los tres entierros de Melquiades Herrera" es que es una humillación total para los gringos, representados en un joven americano, guapo, fornido, con su novia y elemento de la Border Patrol. Aquí los buenos son los migrantes y hasta el coyote que los pasa no de México a Gringolandia, sino a la inversa.

Otra cosa que hay que hacer notar es su humor negro, su escatología o como se le llame. Escenas en verdad sorprendentes de las que uno no sabe por qué se está riendo. Ah! y la muerte, no ofender a Dios con el suicidio: sin duda la parte mejor lograda de la cinta. El viejito nos robará el corazón.

Enterremos, pues, a Melquiades Herrera por cuarta y última vez.

11.11.05

[Niño Anagrama]

No soy niño Anagrama (como lo calificaron unos amigos ayer por la noche), es decir, que no leo todo cuanto saca esa editorial barcelonesa. Es más, no creo ser niño de ninguna editorial, si acaso, del Fondo de Cultura Económica, pero ni eso; simplemente leo cuanto me interesa sin figarme en la editorial (a veces sí, pero por el precio del libro, ja!). Pero hay quienes sí lo son (sé de muschísimos) y leen todas las novedades que Anagrama saca cada tres meses.

A mí la verdad, no me parece una gran editorial, sí, quizá, tienen un gran catálogo pero no todo se consigue y la postura siempre de supuesta editorial independiente no se las creo quizá por la arrogancia de su director que me es repulsiva. Además, en especial su colección Panorama de narrativas me parece la peor. Sus traducciones son infames, las hacen de una sentada y no las corrigen antes de enviarlas a la imprenta.

Así lo confirman recientemente Iván Thays en su blog al criticar la traducción de Jaime Zulaika a "Sábado" del inglés McEwan y el suplemento Arena corrigió las frases echas en el fragmento de la misma novela que publicó esta semana. En particular, Zulaika ha destrozados las novelas de mi idolatrado David Leavitt, autor casi exclusivo de Anagrama.

Hace muchos años un amigo se quejaba de lo mismo, pero la verdad yo era un enquencle que no se fijaba en esas cosas, pero ahora, con el paso de los años las cosas han cambiado y la verdad sí es muy molesto leer las traducciones de Anagrama (y no me refiero solamente a los localismos como "gilipollas", etc... sino en esas palabras inadecuadas--como lo hace notar Thays-- y en expresiones difíciles de traducir al español y que ellos traducen literalmente--como me he fijado pues Leavitt las utiliza muchísimas veces dado que así nos comunicamos en el argot gay).

El problema, creo, es ese: la exclusividad. Si Leavitt no sólo fuera publicado por Anagrama quizá cada país podría hacer su traducción y su edición y leerlo confortablemente. Así pasa con muchísimos autores clásicos. Habrá que esperar, sin embargo, a que Anagrama pierda los derechos de traducción y edición de las obras de Leavitt (o que este muera) para leerlo como Dios manda.

9.11.05

[Vegie]

Apenas llevo una semana dentro del vegetarianismo y he podido: awantar ver a un amigo tragarse mil y un tacos al pastor y a mi familia comer sus grasientas milanesas y yo ¡incólume! Mejor se me antojaron los camarones que un personaje de QAF le daba en la boca a su amante. Lástima, ayer comí baguette de lechuga, cebolla (¡amo la cebolla!), jitomate y quesos y al pastor de soya.

Ayer, en La Opera, desquité los camarones. Hoy comí unas ricas calabacitas rellenas y crema de chile poblano. Se me antoja cenar... mmmmhhhhh.... ¡una ensalada!, al menos del Samborn's.

Eso sí, la carne de su cuerpo no es genérica intercambiable. Ja!

Lo extraño...

*

Mañana, lo juro, posteo mi comment sobre la literatura del norte. Necesito tener los textos de Letrinas Libres a lado para poder comentarlos y no es el caso.

7.11.05

[La literatura del norte]

Como hoy tengo la cabeza llena de telarañas gracias a las mil y un cosas que tengo que leer, escribir, pensar, planear, hacer, etc... quizá mañana venga a postear mi comentario sobre la literatura del norte, concretamente por el debate encarnizado que Rafael Lemus y Eduardo Antonio Parra han sucitado en Letr[in]as Libres. Mientras tanto, copio este comentario, a manera de aperitivo, de Heriberto sobre el mismo tema:

"Música de despedida. Alegato con delirio" es un texto que no tiene como tema a Tijuana sino, muy de paso, la literatura norteña. Rafael Lemus contra-responde a E. A. Parra, con lo que se denomina, según leo, "poética del ademán", que llamaría yo, más bien, una poética del berrinche. Parra acierta. Lemus es joven, pero no de edad, que no sería defecto, sino de mente. No es ningún secreto que Lemus quiere ser el Christopher Domínguez [Michael] de su generación. El problema es que C.D. [M.] es mamón e inteligente, y Lms nada más es mamón. Bluff 100% y jalón de tranzas, kinder person. Reseña sin teoría, habla de lo que no sabe, está enojado infantilmente. Dice para molestar. Se venga. Como él mismo dijo una vez: quiere escribir novela, pero no se atreve y, como no se atreve, palabras suyas, hace crítica, y todo esto, la neta, se nota. Su crítica sale del resentimiento. Cumple el peor cliché del crítico. Yo soy crítico, traductor, bolero y narrador, y tengo respeto por todos los géneros y más que todos por el ensayo —pues el ensayo es mi Aztlán predilecta— y cuando leo a Lemus veo su inmadurez, su hambre de pequeño poder, su arrogancia de tapanco. Lemus cree que hacer crítica (¡eso dice él mismo!) es tener la última palabra. Rafael, madura, conviértete en un escritor, deja de escribir rencorcitos, deja de rebajar la inteligencia conviertiéndola en muecas.

6.11.05

[Poéticas en Arena]

Desde la semana pasada empecé a publicar una columna de reseñas sobre distintos libros de poesía en el suplemento cultural de Excélsior, Arena. Échenle un ojo.

31.10.05

[Eielson cumple 80 años]

Por el blog del peruano Thays, me entero que uno de los poetas más portentosos de la lengua española, Jorge Eduardo Eielson (Lima, Perú, 1924) celebra 80 años de vida (aunque algunos toman como fecha 1921). Veo en mi historial y creo que no he posteado este maravilloso poema de Eielson. Va para conmemorar con él esta fecha más que merecida.

Campidoglio

usted no sabe cuánto pesa
un corazón solitario
hay noches en que la lana oscura
la lana tibia que me protege
llega hasta el cielo
y mientras duermo mientras respiro
mientras sollozo
se me derrama la leche hirviendo
sobre la cara
y entonces una máscara magnífica
con la sonrisa del rey de espadas
cubre mi llanto
y todo eso no es nada todavía
usted no me creerá
pero luchar luchar luchar
todas las noches con un tigre
hasta convertirlo en una magnolia
y despertarse
despertarse todavía y no sentirse
aún cansado y rehacer aún
raya por raya el mismo tigre odiado
sin olvidar los ojos los intestinos
ni la respiración hedionda
todo eso para mí
es mucho más fácil mucho más suave
créame usted
que arrastrar todos los días
el peso de un corazón desolado

*

En un par de semanas podrán encontrar en librerías el libro más reciente de Eielson. He aquí los datos:

Jorge Eduardo Eielson, De Materia verbalis, México, Aldus / ElDorado / Conaculta-Fonca, Col. Los poetas. Ilustraciones de Michele Mulas, 2005, 176 págs.

29.10.05

[Más sobre la pureza]

Más sobre la pureza
Eugénio de Andrade
(Trad. Ángel Crespo)

No me gustaría insistir, pero la belleza de los jóvenes que se aman es melancólica. No saben todavía que el deseo de muerte es más perverso, que sólo una cosa los tornaría puros: robar el fuego e incendiar la ciudad.

24.10.05

[¿Pensar?]

Domingo de peda, lunes de cruda. Una maravillosa noche fría, dormir adherido (esa es la palabra) a su cuerpo. Dormir poco; casi nada.

¿Sexo?... ¡Qué importa!

¡Dios mía! (la frase clave de la noche fría) . Perra mata lista (carcajadas incesantes). La 15 millones. (Después de esto deben oirse estruendosas carcajadas). Competencia de mejores estimulantes (euforia al ritmo de Gwen Stephanie, Fangoria, Ely Guerra, etc...)

El cuerpo no cedió. Después de días de presión, correr, armar, emsamblar, barrer (dicen que eso fue un performance). "Las 41 thalis-lokas-con-vestidas-atrás-y-borracho". Agotados. Agotados=no hay otros como nosotros; somos irrepetibles. El cuerpo resiste.

Amanecía y seguían las risas. Adherido a su cuerpo. Dormía sobre mi regazo, mientras lo abrazaba y cuidaba que nada turbara su sueño.

¿Cómo puede pensar mi cabeza en eso si estoy en estado catatónico? ¿Es la idea fija del día?

Marlene, ¿am I falling in love again?

El invierno en esta ciudad es cálido: el aire (frío) se lleva las nubes y por eso hace un calor de la chingada. Mis labios están resecos de tanto besarlo.

[Revistero]

Querido, hipócrita, ocioso lector, lectora, lectore:

Invítolo a leer mis modestos textitos en:

*"Los valles saqueados de la líbido" en Alforja, núm 33. Un texto que preparé, según se leerá, por encargo y como adenda a la selección de poesía gay que mis amigos Luis Antonio de Villena y Harld Alvarado Tenorio hicieron y se publicó en el número 29.

*"La susodicha televisón cultural" en Replicante núm. 5, que empezará a circular en la primera semana de noviembre.

*"Reinaldo Arenas y el desgarrador exilio" en Líneas de fuga, revista de la Casa Refugio Citlaltépetl, núm. 16. [En este último, me corrigieron gacho el remate y sueno de una petulancia que ni yo mismo me permito, va una disculpa anticipada si el final le queda un sabor amargoso en la boca.]

*

Anuncio: Este miércoles 26 se inaugura la expo "Sebastiano mártir" de Sebastián Freire (¡desde el mismísimo Baires, che!) en la R-38 del Claustro de sor Juana, a las 10:30 a.m. (tempra porque hay clases).

15.10.05

[Epistolario V]

Chez Medea, le contesto públicamente para decirle que no, no he leido nada de Pinter. Lo único que tengo de él en mi muy modesto acervo, si mal no recuerdo, es un fragmento de una obrita que publicaron en algún número de una revista en la que trabajé hace muchos años y gracias a la cual ando metido en estos ajos de la escritura.

NO es la academia sueca de ciencias, sino la de la Lengua Sueca la que año tras año ignora al portento que es Vargas Llosa. Leí el jueves en Milenio la opinión de un escritor catalán quien decía que deberían dárselo al mexicano Sergio Pitol. Esos son tamaños. Mira que poner la obra (respetable, pero en lo particular muuuuy aburrida de Pitol) a la altura de la de Vargas Llosa esos son tamaños. Es tan osado como cuando alguna escritora andina dijo que le deberían dar el premio de los tantos de millones de coronas suecas a la autora de Harry Potter,sólo porque ha uesto a leer a media humanidá.

Como siempre, también, la academia sueca de la lengua sueca (única, de ellos y para ellos o ¿hay otro país dodne se hable sueco?) da la sorpresa y premia a uno que no estaba en la quiniela. Así ha sucedido con el franco-chino (también dramaturgo), Coetzee y Jelinek.

Los dramaturgos, por su parte, han de estar que no caben. El último gran dramaturgo premiado fue el italiano Dario Fo que era más conocido que el franco-chino (¿cómo se llama, cómo se escribe, cómo se pronuncia?)

Finalmente, a estas alturas de la vida ya no importa qué hayamos leído del premiado. De lo que hay que estar pendiente de ahora en adelante es en sus posturas políticas, contra quién declara. Al paso que vamos, el Nobel de la paz y el de literatura se fusionarán y habrá más candidatos (escritores y activistas) compitiendo por un mismo premio. (La academia sueca ya ha dado muestras de ello premiando a Sir Winston Churchill con el de Literatura y no el de la Paz). Un abrazo afectuosísimo,

Su Penélope.

13.10.05

[Nadie es nada]

El poeta Juan Manuel Roca (Medellín, Colombia, 1946), ganó este año en su país el prestigioso Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Cultura por la publicación del libro La hipótesis de Nadie. Con ese motivo, el Fondo de Cultura Económica de Colombia edita esta imprescindible antología personal de la obra de Roca, Cantar de lejanía (FCE-Colombia, 2005).

Roca pasó su niñez en París y parte de su juventud en México. Además, tuvo un tío poeta, Luis Vidales, quien sin duda influyó en la formación del sobrino. Para el poeta colombiano, Harold Alvarado Tenorio, esta influencia se da porque, según explica, “ambos son irracionales en poesía, no respetan ley alguna y son arbitrarios y pendencieros, es decir, vanguardistas”.

En Roca hay dos manantiales: la demencia de la escritura automática y el acierto para criticar con saña los actos del establecimiento. Según Alvarado Tenorio, Roca es “la encarnación de un profeta que desprecia el trabajo como lo entiende el burgués, así no desdeñe ahora los placeres que ofrece este mundo ni haya vendido, del todo, su alma al diablo en una noche de Walpurgis”.
Por su parte, el poeta chileno Gonzalo Rojas, no duda en confesar, hacía el final del prólogo a Cantar de lejanía: “Me hubiera gustado escribir muchos de sus textos. Tanta es la afinidad entre visión y lenguaje entre los dos”. Es decir, lo que surge de la semejanza en la visión del mundo y de la utilización del lenguaje culmina en la feliz coincidencia de sus poéticas, del tono. Sobre esto último, el gran poeta chileno prosigue: “Poeta mío entre los míos, lo que más celebro en él es la fiereza, esa amarra entre vida y poesía que llega a lo libérrimo, el tono, el tono, como dijo Vallejo, el epicentro de decir el Mundo”. Ese tono sencillo, bien dosificado de la poesía de Roca, que viene con la mesura del verso, resulta desastroso al combinársele con el arma más letal del mundo: la palabra. De ahí que la suya sea una poesía asombrosa.

El tono cambia en la obra de Roca, va de los poemas un tanto satíricos de Luna de ciegos de 1975 y de Los ladrones nocturnos de 1977, a los de una atmósfera muy rulfiana de Tríptico de Comala de 1989; y de esos poemas que describen la desgarradora vida política y social colombiana de País secreto de 1987, a los interioristas Monólogos aparecidos en 1994. Y, finalmente, los poemas apocalípticos de Las hipótesis de Nadie y Poemas sin libro, con los que se cierra este Cantar de lejanía.

Por ejemplo, este tono desgarrado es perceptible en “Una carta rumbo a Gales” donde no hay mensajero ni destinatario y quien escribe está atrapado, sin salida. Los colombianos, y todo el mundo, saben que no es necesario comentar un texto como este. Todo está muy fresco a nuestro alrededor, la sangre no termina de secarse ni en las paredes, ni en los andenes, ni en las caballerizas, ni sobre las aguas de los ríos.

Por su parte, el germen de Las hipótesis de Nadie, un libro en verdad notable como pocos, se encuentra en su poema “Breve historia de Nadie” del libro Pavana con el diablo de 1990:

Dice el señor Nabokov que la literatura no nació cuando un niño de una valle del Neandertal llegó gritando: ¡Un lobo!, ¡un lobo!, y tras de él, cuatro patas al aire, un lobo gris blandía su lengua chasquante.
Dice, mejor, que la literatura nació cuando un niño de un valle del Neandertal llegó gritando: ¡un lobo!, ¡un lobo!, y tras de él nadie venía.
Desde entonces, nadie es un eterno personaje, un fantasma en los valles del poema.

Dieciséis años después, en Las hipótesis de Nadie, Roca ampliará a detalle esta poética del Nadie. Nadie, dijo el maestro de retórica Abel Martín, según Machado, es la personificación de la nada. El mundo póetico de Roca sucede donde reina en el caos, y la individualidad ha desaparecido, Nadie es, puesto que todos quieren ser Alguien.

Por eso, el Premio Nacional de Poesía por parte del Ministerio de Cultura colombiano fue un justo reconocimiento a esta obra; ahora, por su parte, el Fondo de Cultura Económica pone en manos del lector Cantar de lejanía para que le otorgue otro premio, el más preciado: su lectura.


*
Cantar de lejanía de Juan Manuel Roca se presenta este sábado en el café literario de la Feria del Libro del Zócalo a las 15 hrs. Presentarán Marco Antonio Campos y el autor, presentados por José Ángel Leyva.

12.10.05

[La infinita alegría de yirear sin rumbo]

Hace muchos años, la figura del poeta era lo más cercano al pueblo (culturalmente hablando). El poeta escribía para el grueso de la población y ésta estaba al tanto de la constante producción de su poeta predilecto, tanto, que los poemas se memorizaban y eran declamados a la menor provocación. Después, en general, los poetas se engolosinaron y empezaron a escribir unas cosas verdaderamente inteligibles para las masas y, en gran medida (aunque también por otros factores), fue por esto que perdieron público, lectores y declamadores. En esa embriaguez siguen muchos y es por eso que cada vez hay menos lectores de poesía.

Para contrarrestar lo anterior, el poeta argentino Washington Cucurto (quien nació en Buenos Aires, Argentina, en 1973 llamándose Santiago Vega) ha ido a los temas que le interesan a ese grueso de la población. Para decirlo sencillamente, la montaña ha ido a Mahoma. En Hatuchay (El billar de Lucrecia, 2005), el poemario más reciente del bonaerense, poetiza todo eso que es propio de la cultura popular, de los bajos fondos y de los barrios marginales. Sobre esto último, Sergio Valero, el prologuista, dice que Hatuchay es “un libro de barrio bajo y versos altos, muy altos”. Y desde luego, tiene razón.

Ya en 1997, Cucurto había publicado su primer libro de poemas Zelarayán en donde describía la violación de una púber mujer de ojos rasgados; eso le consiguió que el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fé quemara su libro frente a la biblioteca local y lo declarara persona non grata al llamarlo “denigrante, xenófobo y pornográfico”. Recientemente ha alcanzado fama continental al ser uno de los principales promotores de la muy popular editorial Eloísa cartonera.

Cucurto vive en el barrio Once de Septiembre, el barrio marginal de Buenos Aires, como los hay en todas las capitales latinoamericanas, anunciadoras del fin del mundo: Sao Paolo, Santiago, Lima, Bogotá, Caracas, La Habana y la Ciudad de México. Es gracias a ese barrio que Cucurto, según me cuentan, no escucha otro género musical que no sea la cumbia. Dice Cucurto en “Un día tus hijos te preguntarán por él”, el poema con que abre Hatuchay:

Los Ídolos mueren, los multimillonarios mueren,
los patrones mueren, pero los puestos callejeros
del Once no morirán nunca.

Sólo así, también, se entiende que los personajes que desfilan por las páginas de Hatuchay sean los posters de Ricky Martin, José Feliciano, Enrique Iglesias, Rodrigo, Los Lamas, Sombras, pegados en la pared del cuarto; una migrante ucraniana cuyo laburo es volantear en la calle; los ya referidos puestos callejeros del Once; uruaguayitos, limeñas, brasileñas con olor a perfume barato y toda esa “fauna onceava” a la que, evidentemente, Cucurto dedica sus versos. Y para seguir, o sólo para iniciar, con “la infinita alegría de yirear sin rumbo”, Cucurto cierra Hatuchay con un poema en verdad excepcional: “Bautismo de Baltazar Vega”:

Mi padre se portó peste en el bautismo de mi hijo Baltazar.
Se fue de raya, se fue pal’carajo.
Hasta acá llegaron sus andanzas, mismito le bajo el pulgar
y lo fleteo pal’ lado de los kinotos.
Hasta esta tarde llegaron sus 85 años de bardos e incendios,
peleas y borracheras, atracos y corridas.
Mi padre es lo peor.
40 años, 40 tristes años tengo yo, y desde que nací que lo vengo soportando y el buen señor no paró ni un minuto.
40 tristes años tapándole borracheras, deudas, peleítas en la calle.
Hace una semana lo echaron del Hospital por tocar a una enfermera.
Esto mi madre no lo sabe.
“Sonrían que esto es una fiesta y no un matadero”,
les dijo el cura a las 20 familias bautismales.

Este poema continúa y su tono sube hasta grados que recuerdan a los más altos poemas de la lengua española.

Si Cucurto ya se ha acercado al barrio, ahora es justo que todos vayamos a sus poemas y leamos Hatuchay.

30.9.05

[Una novela queer]

En su más reciente novela, Ana Clavel (Ciudad de México, 1961) presenta una historia peculiar no sólo porque de pronto una mujer amanece en el cuerpo de un hombre. Por lo regular siempre ha sido más notorio el caso de narradores hombres que tienen como personaje central a una mujer a la cual hacen sentir, desear, amar y muy seguramente por eso, también, la hacen morir (son los casos de Flaubert en Madame Bovary, Zola con Nana y Tolstoi con Ana Karenina). Creo que, prácticamente la única mujer que por lo regular tuvo protagonistas hombres fue la escritora lesbiana, la francesa Marguerite Yourcenar (1903-1983) en sus novelas Alexis, o el tratado del inútil combate y en Memorias de Adriano.

Por su parte, Cuerpo náufrago (Alfaguara, 2005) es absolutamente una novela queer (y por queer entiéndase todo lo ya inclasificable dentro del género y la sexualidad; lo que está fuera de la norma, es decir, lo hetero, bi, homo, lésbico, transgénero y travesti). No sólo por lo transgénero que Clavel toma de la Virginia Woolf de Orlando—como la misma autora lo reconoce en una nota final—, sino ya de entrada la apariencia andrógina de Antonia quien es descrita desde las primeras páginas con rasgos masculino-femeninos, y después, porque si bien el personaje sigue siendo femenino, Clavel se refiere a él en todo momento con adjetivos, artículos, sustantivos masculinos. Sin embargo, la cosmovisión de la autora y, sobre todo el del personaje, sigue siendo femenino.

En Cuerpo náufrago estamos ante el caso de una virtuosa narradora que acompaña a su personaje, Antonia, por el mundo masculino representado en los baños públicos. Es gracias a esa visión femenina que Antonia-Antón, él-ella, en cierto momento quiere tener relaciones sexuales con los personajes femeninos de la novela (Malva y Claudia) y páginas después, para confirmar su queerness, sin problema alguno tiene un encuentro sexual con uno de los personajes masculinos, Raimundo.

Es también gracias a esa constante visión femenina que Clavel y Antonia van de mingitorio en mingitorio encontrándole algo que los hombres no se han percatado hasta el momento: las formas y contornos sensualmente femeninos de este instrumento hecho para que los hombres orinen, rebautizado por Clavel como el Mingitaurio (por las constantes alusiones dentro de la novela al mito griego de la muerte del Minotauro a manos de Teseo para después salir del laberinto gracias al hilo que Ariadna le dispuso). Tal como lo representó el artista francés Marcel Duchamp y lo han ido modificando los diseñadores industriales para hacerlo visualmente más atractivo (según se puede ver en las fotografías que Clavel ha insertado a lo largo del texto), ese raro instrumento que es el mingitorio se vuelve aquí en uno más de los personajes principales de Cuerpo náufrago.

Una mujer que naufraga en el cuerpo de un hombre para redescubrir la sensualidad femenina en el mingitorio puede resultar, de entrada, de una extrema extrañeza dentro de los anales de las letras mexicanas. Cuerpo náufrago es una novela más allá de Duchamp—como reza el slogan que promueve la obra—y de los rígidos roles sexuales, pero no es lo único. También hay prosa, creación, cultura, inteligencia que le darán a la novela durabilidad y notoriedad dentro del canon literario. Estas y otras muchas rarezas, transgresiones, excentricidades se encontrarán al leer esta muy recomendable novela de Ana Clavel.

19.9.05

[19 de septiembre de 1985]

Hace unas semanas platicaba con mi amiga María Rivera sobre el temblor del 85. Entonces tenía yo 4 años (mi hermana 3, mi hermano 2, mi padre recién cumplidos 24 y mi madre 23, a dos semanas de cumplir 24), así que le dije lo que recordaba, casi nada.

Vivíamos en una casa muy vieja. Mis abuelos se habían mudado apenas unos meses atrás a un departamento en el entonces alejadísimo Ecatepec y le habían dejado esa casita a mi padre para que ahí viviéramos. Era tan pequeña que abajo sólo estaba la cocina, un comedorcito y una salita (según recuerdo). Arriba, en un tapanco, el cuartito diminuto. El día del temblor, según yo, mi madre nos aventaba desde el tapanco a los brazos de mi padre, ubicado al pie de las escaleras, para salir inmediatamente. Es la única imagen que guardo en mi mente de esa mañana del 19 de septiembre de 1985.

María me empezó a interrogar y yo no sabía lo que había pasado después, ¿a dónde fueron, qué hicieron? Y yo con mi cara de póker. Así que emprendí la misión y aproveché este largo fin de semana para interrogar a mis padres quienes desmintieron mi versión.

Debo decir que esa vieja casa (y la nueva, en la que ahora habitamos), está ubicada a unas 5 o 6 cuadras del cruce de Reforma con el Eje 2 norte, justo donde se cayeron los edificios de Tlatelolco. Así que la zona es de alto riesgo (la Morelos, Tepito, el Centro).

Según mi padre, él estaba durmiendo con nosotros, mi madre estaba afuera tendiendo la ropa en el barandal del patio y cuando empezo el temblor nos abrazó y se quedo con nosotros en la cama; mi madre no pudo bajar del barandal por el movimiento y el rechinon horrible de los barrotes de fierro, lo cual le provocó pavor y no fue hasta donde nosotros. Pasó el temblor y no se cayó la casa. Dice mi padre que lo que yo recuerdo, quizá, haya sucedido con el temblor del día siguiente.

Entonces, la noche del 20 llegaron lo de protección civil a ver la construcción que en apariencia estaba intacta. Sólo se le había hecho una avertura (según mi padre en el zaguán, según mi madre en el cuarto de arriba que habitaba mi tía Chole, la mujer que más me ha querido y que me llamaba su "Flaco de oro"). Eso fue suficiente para que los señores de protección civil nos sacaran de la casa ya que por vieja no sabían si awantaría otro temblor y entonces sí podría venirse abajo.

Pasamos una noche a la intemperie en el deportivo que todavía está frente a mi casa. Ahí, al día siguiente, inició la costrucción de las casas de maderos y láminas en las que, según mis padres, vivimos poco más de año y medio. En lo que tiraron la vieja casona y construyeron la nueva, nosotros vivimos en el parque, en el campamento de damnificados, junto con todos los vecinos, excepto mi tía Chole a la que se llevaron a vivir a casa de una tía ya que por su avanzada edad no soportaría vivir en el campamento.

Por vivir ahí, en el campamento del parque, según mi madre, nos dio--a mis hermanos y a mí-- la hepatitis (gracias a la cual ahora no puedo ser donador de sangre y por la cual, cuando murió mi hermana, no pudimos donar sus órganos) y nos empiojamos. Nosotros no tuvimos víctimas que lamentar por el temblor, ningún familiar murió ni se le cayó su casa, pero sí nos hizo pasar una etapa difícil. Muy poco es lo que recuerdo de esa época. Supongo que debo confiar en lo que mis padres me han confiado. Eso dicen ellos y eso escribo yo aquí.

13.9.05

[Muchas más turbaciones]

Desde Chile, nos llega este poema dedicado a este blog y sus vanas turbaciones. Gracias a Oscar Orellana y su Exhibición perturbada:

MAS TURBACIONES:

Mi Mano.
¿ Qué diremos de ti?
¿ Por qué guías incansable los rebaños de mi cuerpo?
¿ Y de mí?,
Que no logro prescindir de tu leal servicio.
¿ Quién fue el primero que vació el placer sobre sí mismo?

Yo nunca he visto a Dios,
Sin embargo,
en mi espejo
te he visto a ti,
Descendiendo,
malogrando
mi raíz inclinada hacia el deseo,
En una noche interminable,
Alternada de gemidos y silencios,
apretando los órganos,
Soberana de un sitio ya conocido.

Cuando muero de hambre
sobre la cama vacía y estrecha
Eres tú mi única amiga,
Que me divierte con su mueca repetida
pero inmensa.
Eres mi amante verdadera,
En ti descanso y reclino mi pobreza.
Vienes a mi arca,
al ardiente recinto donde guardo,
Y en ese artificio que es solo y es oscuro
trepamos juntos a la cumbre.

Torpes se tornan allí las palabras
Solo el movimiento es el lenguaje,
ese que no turba sino más turba.

Se instala un santuario
donde mi triste sexo iluminas.

12.9.05

[Sobre el blog]

Para aquellos que siguen manifestándose en contra los blogs como AE, lean aquí.

10.9.05

[¡¡¡Ya viene Ophelia!!!]

Después de Katrina [que en el nombre llevaba la misión], aparece Ophelia por las costas del Atlántico y no del Golfo. Pero mientras Katrina se chingó a la raza negra [sí, negra y no esas mamadas eufemísticas de "color" o "afroamericanos"], ojalá Ophelia les de un buen putazo a las blancas... Después, suplicamos, imploramos con estas líneas, llegue un terremoto, acompañado de tsunami, tifón y más... para que nos desaparezca a unas cuantas amarillas [digo, si se mueren unos 200 millones de chinos, koreanos, thailandeses, taiwaneses, vietnamitas, o tanta variedá de amarillas, no pasa nada; eso sí, a las japonesitas no porque esas sí son bien bonitas]. Después, ¡Jesús, María y José!, nos tocaría a las Latinas y ahí sí, ya nos chingamos. Está bien, pero que seamos las últimas; un huracancito leve por el Pacífico dándole un madrazo a LA.

8.9.05

[Gay parade en New Orleans]

El fin de semana pasado se hubiera llevado a cabo el Southern decadence, o sea, el gay parade más importante del sur norteamericano; se hizo, digamos, a medias como todos sabemos gracias a los destrosos de "Katrina". Chéken la nota aquí.

Y como dice un amigo: Marcharon "¡¡con el agua hasta las pelukas!!"

6.9.05

Epistolario IV

Desde el mismísimo Buenos Aires, me escribe Mario Bellatin. Está allá presentando su novela "La escuela del dolor humano de Sechuán". Al parecer, la presentación fue todo un éxito: así lo confirman tres blogeros del sur: el del profesor pop, Linkillo, Rex y Lolamaar. Me escribe, pues, Mario:

hoy me muero de miedo pues es mi intervenciòn en el teatro san martìn, inmenso, y con entrada libre

(Respeto las prisas con que me ha de haber escrito).

Próximamente, Alfaguara publicará la narrativa completa de este complejo narrador. ¡Bien por Mario!

¡¡¡Besos, abrazos y apapachos hasta el frío sur Mario!!!

4.9.05

$$$[pesos]$$$

Va una afectuosa felicitación a entrañables amigos y nuevos becarios del Fonca (entre los cuales no me encontré, así que moriré de hambre otro año): María, Heriberto, Claudia (Puente, no Posadas, of course), Ramón, Fer Solórzano, Fenton y Sandino.

*

Qué rara es la sensación de pasar toda la noche en sus cinco sentidos, estar totalmente consciente (no dopado, no bebido), con música estrambótica, en un lugar muy chick, entre hermosos cuerpos masculinos.

Y, sin embargo, no me gusta esa sensación. Prefiero despegar los piés de la tierra...

3.9.05

ííí[acentos sobre las íes]ííí

La vida gay tiene ese encanto, coger bien (o rápido en este caso), obviar la molestia de la seducción gratuita y el romance, saber que las cosas empiezan y terminan en un lapso fugaz. Es como tomar una copita de licor: concentrada, chiquita, áspera, solo para que te quede el gusto en la boca de algo que desaparece inmediatamente.

Dirigido a... [él ya sabe a quien]... tomado de: www.putoyaparte.blogspot.com

1.9.05

[[[Corchetes]]]

No tengo nada que postear, sólo les presumo que un amigo publicó hace unos meses unos poemas míos en su revista Arquitrave. Sorry que no los haya posado a tiempo, Ja! Chéquenlos.

30.8.05

**[asteriscos]**

And “He” left. Aquí hay baches en, prácticamente, todos los caminos.

27.8.05

... [puntos suspensivos]

Hoy... ascenso al Xinantecatl...

*

"He" is this room. I think the final image is that light.

Barret Watten.

*

Próximamente el más escándaloso de los sucesos culturales en los últimos 25 años... El lanzamiento oficial del colectivo "La Banca"... Estéseme pendiente hipócrita, curioso, ocioso lector, lectora, lectore...

25.8.05

A.B.U.R.T.O.

¿Por qué en 1994? ¿por qué el Nafta (TLC, por sus siglas en español)? ¿por qué el EZLN y Marcos? ¿por qué Colosio? ¿por qué Aburto? ¿por qué en Lomas Taurinas? ¿por qué en Tijuana? ¿por qué Salinas? Y ya entrados en gastos, ¿por qué A.B.U.R.T.O.? ¿por qué Yépez? Todas esas preguntas se van formulando conforme se avanza en la lectura de la más reciente novela de Heriberto Yépez, A.B.U.R.T.O. (Sudamericana, 2005). Pero cabe advertir que aquí no pretendo encontrarles respuesta.

Si ya desde principios del siglo pasado, Tijuana era el congal de Estados Unidos (hoy se diría, eufemísticamente, “el patio trasero” más cercano a la Unión Americana), en 1994, gracias al salinismo, pasó a ser la ciudad-maquila por excelencia. También, gracias al salinismo y al Nafta, muchos trabajadores se vieron forzados, por incompetitividad o por lo que ustedes gusten y manden, a dejar sus tierras, familias y pertenencias para emigrar A partir de entonces, a Tijuana fueron llegando, en mayor número, migrantes de todas partes del país pretendiendo cruzar ilegalmente la frontera hacia los Estados Unidos. Muchos no lo lograron y ahí se fueron quedando a vivir. Entonces, la única opción que les quedaba era trabajar en las maquiladoras que día con día se iban instalando en ese suelo montañoso, árido y de clima extremo. Así fue como llegó Mario Aburto Martínez a esa ciudad, la última del país, la más septentrional, donde da vuelta el aire, en el culo del Diablo o, en su defecto, dejada de la mano de Dios… Allí donde, según reza su lema: “Inicia la patria”. Quizá sea por eso que, al llegar a Tijuana, Mario diga convencido, en las letras de Yépez: “No hay causas Bros. Pero hay Tijuanas”.

Este libro hilarante de Yépez recrea la vida de Aburto (ya se sabe, el asesino confeso del entonces candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta), antes, durante y después de su estancia en esa ciudad fronteriza. Yépez presenta a un Aburto como “indio nafteado” (whatever that means), retraído, ensimismado, rebelde pero ilustrado (según Yépez, lee al menos un libro a la semana; supongo que ahora en un penal de máxima seguridad ha de leer más) y, finalmente, ilusionando un futuro como en la película Mad Max. Casi casi preparando todo para el día D. Y, ¿después? Antes y después, el interrogatorio a base de tehuacan en la nariz, madrizas, putizas, mentadas de madre incesantes para que delate a quien esté detrás de todo ese desmadre… Pero ya lo digo él mismo: “No hay causas, Bros. Pero hay Tijuanas”. (A manera de estribillo o ritornello, esa bien podría ser su máxima). Y, ¿después? Después, como diría un bolero: “Después ya no hay después”.

Yépez narra A.B.U.R.T.O. con un lenguaje extremadamente rico que ya se percibía en gran parte de su obra; es el lenguaje que brota en cada esquina de esa ciudad extraña, apartada, outsider del centralismo que se creó a sí misma y hoy es una leyenda (ojo: no estoy diciendo o reiterando esa gran patraña que algunos “empresarios” llamaron “La tercera nación”); la ciudad que antes era una gran hacienda de nombre Tía Juana: Tijuana. Por eso, tampoco debe parecer extraño que Yépez haya escogido a un apestado, a un condenado, a un señalado como Aburto para crearle una “historia” y que, además, lo haya hecho magistralmente. Esta es ya, siguiendo lógicas establecidas por la crítica literaria, sin duda, una obra de madurez. A diferencia de su anterior novela, A.B.U.R.T.O. es más sólida, está mejor estructurada, Yépez suelta más su pluma, arriesga más y se consolida como una de las voces más relevantes del actual y desolador panorama de nuestras letras. Sin embargo, la Neta, a mí me sigue gustando más el Yépez ensayista, pero eso ya es mero gusto personal y lo dejo para después…

23.8.05

¡¡¡Se busca!!!

Si usté lector, lectora, lectore, público en general por algún extraño motivo causo baja de puntos y quiere reivindicarse para conmigo, ahora es cuando... digo, ahora es su oportunidad.

Con tan sólo comprar este bonito libro de crónicas y hacérselo llegar a quien esto escribe (contácteme por mail para saber mi dirección postal), usté podrá volver a ser la persona a quien tanto yo quería!!! (no se aceptan reconciliaciones, exparejas, exfajes, examantes y todo lo que el agraciado prefijo ex- fija, determina).

¡¡¡¡¡¡¡Apiádense y alguién que me lo regale!!!!!!! ¡¡¡¡Plis!!!!

21.8.05

Leyendo...

A partir de este fin de semana, comencé a leer:

* "Cuerpo náufrago" de Ana Clavel (Alfaguara, 2005)
* "A.B.U.R.T.O." de Heriberto Yépez (Sudamericana, 2005)

En unos días, más sobre éstas dos espléndidas novelas.

20.8.05

Epistolario III y Replicante

Esta pequeña pero afectiva misiva se fue en días pasados hasta la mismísima Tiyei.

Hablaba con A....y yo le preguntaba por ustedes, pensaba que seguían, una en Gto, otra en Madrid, pero no, me dijo: ya están acá, muy acarameladas. La una noviando, la otra iwal. Y me asusté. No puedo, desde luego, competir por el amor de sus respectivo/as. Sólo deben saber que las amo con el poco corazón que me queda para vivir el resto de mis días. Así que dignense a mandarme sus más rencorosas mentadas de madre, que yo acá las recibiré cual si fueran los más afectuosos de los abrazos.

*

¡Ya llegó, ya está aquí! El número 4 de la (irreverente) (sarcástica) (burlona) (contracultural) revista "Replicante". Búsquenla en el revistero de su Sanborn´s más cercano (eviten pedírsela al dependiente que seguramente no sabrá de que le hablan)

16.8.05

Epistolario II

Este es un fragmento de una carta en la que confieso una de mis más influyentes lecturas hechas durante mi (no muy lejana) adolescencia; el poema de que hablo se llama "Suponiendo en quien nacen los placeres prohibidos" y fue publicado en un número dedicado al erotismo en la revista Alforja. La carta fue enviada hace un par de semanas hasta el mismísimo Madrid.


Por lo anterior, ayer estuve releyendo tu Luis Cernuda en Omega que no recordaba tan bien. De hecho, creo que te cito en mi intento de crónica biográfica sobre Villaurrutia, "Vivir mil y una muertes" (inédita hasta el momento, y creo que así permanecerá hasta que crea que está totalmente acabada o alguien se digne a publicarla). Te digo que te cito, cuando hablas de la influencia de Gide en Cernuda, así como fue fundamental esa actitud moral gidiana en Villaurrutia. Esto porque Paz, le recrimina a XV no haber sido tan radical como un Cernuda, ¿qué estúpides es esa? Si los dos vienen de Gide, su radicalismo gideano no podría ser distinto.

Leía ayer, pues, tu fabuloso Cernuda; ahí me encontré con unos bellos versos que citas muy al principio y que me deslumbraron al grado de tomarlos para titular así todo el trabajo, "La fuerza oculta del otro amor"; por lo tanto, lo mínimo que puedo hacer en agradecimiento por iluminarme, es dedicarte a ti, pero también a Harold y a Daniel Balderston (quien también se ha portado encantadoramente conmigo), este trabajo que he subtitulado "Apuntes sobre la poesía gay en México". Me ha agradado tanto la idea, que trabajo profusamente en él.

En la noche, cuando llegué a casa, me dediqué a leer a Cernuda. No te puedo describir la sorpresa que fue para mí reencontrarme con él. Fue un flashback tremendo, porque mucha de su poesía retumbó en mi memoria y me llevó a los años de mi pubertad, cuando lo leí profusamente y yo me iniciaba en la poesía así que aquello dio como combinación que Cernuda influyera en mis versos o, por mejor decir, lo glosaba. Ahora, esos tempranos poemas, por fortuna, están perdidos, pero si llegase a encontrarlos al leerlos me llevarían a Cernuda y tendría que entregarlos a donde pertenecen: al fuego. Todo esto gracias a tí, que ayer me entregaste a un Cernuda a quien, ya me daba cuenta, no lo tenía tan olvidado.
Con la llegada de su centenario, lo mínimo que podría hacer era entregarle a Cernuda unos versos, los más cariñosos, agradeciéndole todo lo que hizo por mí cuando era un púber lector. Aquí te va ese poema que espero te guste.

Hace un par de días, por aquí salió la noticia de que el criticón de Harold Bloom dijo Cernuda era el mejor poeta de la lengua española del siglo XX aún por encima de García Lorca, a quien consideraba otro excelso poeta. Ya tú lo decías al iniciar tu librito y ahora Bloom lo anda diciendo por todos lados para confirmarte, yo, yo sólo lo reitero y se los agradezco a los dos y a Cernuda, claro está.

14.8.05

Epistolario

El género que practico actualmente, con mucho mayor dedicación, es el epistolar. Así que de hoy en adelante postearé algunas de mis cartitas a gentes varias; como le hacía Gide, no se revela el nombre, pero se comprede a quién van dirigidas. Va, pues, la primera hasta los mismísimos Andes chilenos.

*

Mamita shula: me encuentro con estos lindos correos que antes me escribías y me entra la nostalgia; yo te sigo queriendo y admirando iwal que antes, o más. A tí más que a la F....... esta que es una monserga. (No tan moserga como la Monsa, pero ya se le va acercando) ¡¡¡Todas la admiran y la leen!!! En cambio a una diva como tú, ni le hacen el mínimo de los casos... y a las que te admiramos cual si fueras nuestra virgen de Guadalupe, nos tratas con la indiferencia del rubor helado. ¡Qué cruel es esta vida!

No sé nada de ti desde hace mucho tiempo. Espero que estés bien. ¿Qué haces? ¿Sigues tomando mucho pisco? ¿Qué drogas te metes ahora? ¿Cuántas pingas mamas al día? ¿Qué haces de tu mísera vida mi vida, mi amor, mi tesoro? Primor, ¿a dónde has viajado? ¡¡¡Ay, mi máximo en la vida es ser como tú: diva, culta, viajada, leida y escritriz!!!

Y ya para terminar, lo más importante, ¿vendrás en octubre a este asquerosa ciudad? Ojalá te dignes a escribirle unas líneas a esta pobre y arruinada escritriz que te ama con su pequeño corazón de pollo.

En sus sueños te colma de bendiciones,

Yo.

12.8.05

Fotos en el museo...

Recuerdo que una vez fui con un amigo fan de Remedios Varo a ver sus obras en el Museo de Arte Moderno de esta asquerosa ciudad. Los veintitantos cuadros, o algo así, acababan de ser reinstalados en su lugar ya que el INBA recién le había ganado la demanda a la sobrina que exigía le regresaran los cuadros de la famosa tía pintora surrealista.

En fin, que el lugar estaba atascado (era, además, domingo) y apenas podías ver las pinturas, fabulosas, ciertamente. Estábamos, pues, contemplándolas y comentando algo al respecto cuando de pronto, ¡zaz!, el chico que iba con su novia y que estaba a lado de nosotros le tomó una foto con todo y flash a la pintura que apreciábamos en el momento. Mi amigo, ya dije que es fan de la Varo, se indignó de tal manera que lo empezó a regañar (los cuidadores del museo no se percataron del incidente) de una manera realmente despiadada y aunque tenía razón yo quería que uno de los pájaros de la Varo saliera de su cuadro y me llevara lejos para no presenciar el bochornoso episodio. Supongo que si para mí fue incómodo, lo fue aún más para el chico que osó fotografíar un cuadro de la Varo frente a uno de sus más incorruptibles fans.

¿Esto a qué viene? A que voy leyendo un blog de un viajero mexicano muy políglota que anda tomando fotos de las exposiciones de un museo alemán. Para evitarme el bochorno, no delataré su url.

*

Disculparán uds. la muy retorcida sintaxis de mis post anterior: quise decir que soy alérgico a los polvos y bichos que producen los libros que tienen poca movilidad, no a ellos propiamente. Eso sí, si hay que empezar a descartar por género, la narrativa va por delante. (Salvo muy extremas y honrrosas excepciones que ya mi criterio dirá).

11.8.05

De alergias y libros

En dos meses y medio fui 4 veces al médico. A saber: una sinusitis primero, luego gripe y más tarde mi garganta destrozada. Ahora resulta que lo que he tenio todo este tiempo es una alergia. ¿Pero a qué? Según, el diagnóstico un poco apresurado del doctor, y sacando conjeturas... ¡A los libros! Sí, así como lo leen... ¡Pues ni qué remedio!

Anuncio, pues, mi próxima venta de garash: la asquerosa narrativa por delante. ¿A alguién le interesa?

10.8.05

Sed pagana

Yo miraba aquella noche arder la maravilla.
Os veía abrazandoos, bebidos, tan jóvenes los dos,
bailando entrelazados, alegres, entre la música
festiva y entibiada luz de un lugar clandestino.
Observaba los ojos cariñosos, el biselado exacto
de los cuerpo tersos --serían apenas diescisiete años--
el fogoso frescor de pestañas y labios. En ambos
la hermosura. La indolencia natural de lo perfecto.
Y pensaba, mirándoos, que mi placer de belleza
y de ginebra no iba desinteresado con la envidia.
Que debía sufrir, claro, por no participar en ese reino.
Pero miraba y era deleite sólo vuestra danza,
deseo vuestras ondas de euritmia jovencísima.
Y pensé: No buscamos el logro, anhelamos deseo.
Que no es la fuente sólo, sino la sed que invita.
De pie en el antro penumbroso, sumido entre la música,
yo miraba aquella noche arder la maravilla.

Luis Antonio de Villena.

8.8.05

Del Moleskine de Thays

La carta de Saramago a Chávez me ha recordado una de las anécdotas literarias más patéticas que he conocido (y que ha contado muy bien la argentina Silvia Hopenhayn). Hugo Chávez decidió hacer un "gesto cultural" y comprar un millón de ejemplares de El Quijote de la Mancha en la pulcra y cuidada edición de Santillana para regalarla al pueblo venezolano. Todo estaba bien, pero había un pequeño problema: el estupendo prólogo de esa edición, como es conocido por todos, lo escribió Vargas Llosa. Y como es conocido también por todos, Chávez detesta a Vargas Llosa por razones obvias. Así que le pidió al sello español que saque el prólogo de Vargas Llosa, se busque otro prologuista y haga una edición especial para Venezuela. Lo de hacer una edición especial no era problema, obvio, pero sí lo de buscar otros prologuista. ¿Quién, sabiendo la anécdota, se atrevería a escribir un prólogo especialmente para Chávez? ¿Qué escritor de peso podría humillarse a ser el suplente de Vargas Llosa, el capricho de Chávez? Pero no tuvieron que pensar mucho, pues el mismo Chávez sugirió el nombre (y el autor aceptó encantado): ¡José Saramago, desde luego!. ¿Eso será un ejemplo de lo que Saramago llama "democracia participativa venezolana"? ¿O no será, más bien, un caso escandaloso de censura literaria?

Moleskine del peruano Iván Thays.

Sólo resta decir: ¡Qué asco!

5.8.05

Alfabeto para entender el mundo

venezolano en Boston.

Este año, el poeta y diplomático venezolano Eugenio Montejo (Caracas, Venezuela, 1938) se hizo acreedor del Premio Internacional de Poesía y Ensayo “Octavio Paz” que le fue otorgado en días pasados de manos del presidente Fox. Con ese motivo, el Fondo de Cultura Económica reedita Alfabeto del mundo, antología poética del caraqueño en una reedición corregida y aumentada con poemas de sus libros más recientes.

Algunos de los libros que comprende la obra poética de Montejo son: Élegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1976), Nostalgia de Bolívar (1976), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982), Alfabeto del mundo (1986) y, según la consideración del poeta peruano Americo Ferrari en el prólogo que acompaña a éstas páginas, en una segunda etapa se encontrarían los poemarios: Adiós al siglo XX (1992), Partitura de la cigarra (1999) y el que ha publicado más recientemente, Papiros amorosos (2002).

Así, mientras en Élegos Montejo centra su atención en las desgracias familiares (la figura central del padre, la muerte prematura del hermano y la desolación de la casa), Alfabeto del mundo bien podría ser un trabajo bucólico poco visto en estos días; después, en Adiós al siglo XX, el poeta hace extensivas sus preocupaciones esenciales: el lenguaje y el diálogo con la propia poesía, hasta llegar a Papiros amorosos, un libro de poemas eróticos, zona poco explorada en la obra de este seductor poeta. En este último se encuentra, por ejemplo, un poema excepcional titulado “El naufragio”. Vale la pena citarlo completo:

El naufragio de un cuerpo en otro cuerpo
cuando en su noche, de pronto, se va a pique…
Las burbujas que suben desde el fondo
hasta el bordado pliegue de las sábanas.
Negros abrazos y gritos en la sombra
para morir uno en el otro,
hasta borrarse dentro de lo oscuro
sin que el rencor se adueñe de esta muerte.
Los enlazados cuerpos que zozobran
bajo una misma tormenta solitaria,
la lucha contra el tiempo ya sin tiempo,
palpando lo infinito aquí tan cerca,
el deseo que devora con sus fauces,
la luna que consuela y ya no basta.
El naufragio final contra la noche,
sin más allá del agua, sino el agua,
sin otro paraíso ni otro infierno
que el fugaz epitafio de la espuma
y la carne que muere en otro carne.

El alfabeto del mundo depara poemas sorprendentes que llegan a la médula y estremecen a base de un lenguaje llano pero depurado. La poesía de Montejo opera mágicamente para que el espacio temporal de hoy o mañana no tenga la duración humana de las veinticuatro horas, sino el de la eternidad. De tal manera que no es poco decir que en la obra de Montejo se podrá encontrar el poema al que estaremos atrapados el resto de nuestros días.

En su ansiedad por descifrar el alfabeto del mundo, el poeta no recurre a la palabra hablada de los seres humanos sino a los sonidos de la naturaleza. Por sus versos desfilan el canto de un grillo, de un pájaro, de un árbol, de un gallo, el sonido de dos cuerpos. Para traducir este lenguaje el poeta, indefenso, sólo cuenta con la palabra, hablada y escrita, del español; por lo tanto, la economía del lenguaje en la obra de Montejo se hace más notable: siempre estará sólo la palabra exacta para describir lo que el poeta quiere. La hondura a la vez que la llaneza de la emoción humana y la perfección de la expresión lírica que impregna toda la obra de Montejo, son las cualidades esenciales que le han abierto un lugar indiscutible dentro del panorama actual de las letras hispanoamericanas.

En esta época en que las circunstancias políticas de Venezuela son aciagas, el poeta Eugenio Montejo ha pedido que, ante tanta confusión, lo primero que hay que aclarar es el lenguaje; es decir, pensar, escribir y actuar con clarividente responsabilidad precisamente cuando la retórica política ensucia el lenguaje. El propio Montejo dijo alguna vez que la poesía proscribe las fronteras políticas: para él, pertenecemos más a nuestra época que a nuestro país, pues hay familias poéticas, identidades verbales que no siempre coinciden con las limitaciones geográficas.
En estos tiempos, es necesaria la relectura de la poesía de Montejo para reivindicar y repensar, a través del lenguaje, al ser humano como tal ante la embestida de la propia humanidad.

4.8.05

¡Solario, de nuevo!

La revista virtual, Solario, vuelve a dar de las suyas. ¡Visítenla!

Pueden enviarme sus colaboraciones (principalmente ensayo, aunque se aceptan otros géneros) a: ensayo@solario.com.mx

2.8.05

Fragmento de una carta

Para no tener que reescribir lo que pienso sobre la terrible noticia principal del día de hoy en las secciones culturales, posteo el fragmento de una carta a mi querido amigo Luis Antonio de Villena:

Finalmente, tengo que compartir contigo mi enojo: hoy anunciaron que tu compatriota Tomás Segovia ha ganado el premio Juan Rulfo de la FIL de Guadalajara. Mi candidato, dado que este año el invitado de honor es Perú, era, evidentemente, un poeta excelso que muy seguramente conocerás: Jorge Eduardo Eielson. La noticia me enfureció como pocas. Pero acabo de hablar con un amigo y me dice que los organizadores les pidieron a los jurados que no premiaran a ningún peruano para que no se instituyera (no oficialmente) que según el invitado era el premiado. No tengo nada contra Segovia (es más, ni lo he leído, tengo por aquí arrumbado su libro-mamotreto de la poesía completa que el FCE le publicó hace unos años), pero me parece que Eielson es mucho más poeta, ser humano, todo un artista que él. En fin... te ha tocado leer mi encono. Discúlpame, sabrás que así soy de insolente.

Sí, estoy muy encabronado. Ese premio era para Eielson. Tienen que dárselo el próximo año.

Blog ego

De por sí los escritores son egocentristas, los blogueros más. A veces me quedo mucho tiempo leyendo el mayor número de blogs (gracias a los directorios de blogs que tienen Amaranta y Guillermo), porque a muchos les da por postear sus kilométricos textos: cuentos, casi novelas, las entrevistas que les hacen, ensayos o sus constantes colaboraciones en distintos medios.

¡Tengan piedad, por favor! Estoy a punto de perder la vista por tantas horas frente a la computadora y me duele la cabeza. Tengan consideración del ojo del prójimo. ¿No podrían sintetizar sus ideas en un aforismo ilustrador, en una cita pequeña, sólo anunciar su tu texto apareció en tal o cuál lado? No se angustien, el blog es para los blogueros, nadie más (me refiero a las grandes masas), no los leerán... ¡nunca! (Por fortuna. ¡Pobres de los lectores!).

Por mi parte, he intentado hacer de mi blog algo más dinámico, conciso, variarle y opinar de todo lo que me interesa y creo puede interesarles. Creo que lo he logrado sin ego (del cual, en verdad, carezco; al igual que de orgullo, mamonería o prepotencia (eso lo pueden decir mejor quienes me conocen); sí, mi punto débil es mi insolencia, pero qué le vamos a hacer, así soy).

19.7.05

Eternal sunshine of spotless mind

El corazón es más fuerte que la mente

El amor es más fuerte que los recuerdos

Excelente; y eso que odio a Jim Carrey...

16.7.05

Días como agujas

Estoy tan solo, amor, que a mi cuarto
Sólo sube, peldaño tras peldaño,
La vieja escalera que traquea.

Juan Manuel Roca. Cantar de lejanía. Colombia. Fondo de Cultura Económica. 2005.

15.7.05

Se los dije...

No me gustaría decirlo, pero lo voy a decir: "Se los dije, el metro de esta ciudad es un fiasco y ayer dio la noticia". Vean lo que pasó aquí.

A mí no me culpen, yo no voté por el Peje.

14.7.05

A mí, no me cumplió

El metro de esta posapocalíptica ciudad de México está infestado de la propaganda que, a un mes de que el Peje de Gobierno deje el puesto para lanzarse para La Grande, está dedicada a ensalzar los "logros" de la administración lopezobradorista. Bajo el slogan "A mí, me cumplió", se informa que el Peje ha ayudado a los viejitos, a las madres solteras, a los micro y pequeños empresarios (¡y se queja de la changarrización de Fox!), hacer parecer a esta ciudad como si la hubieran bombardeado con obras del segundo piso en periférico, el distribuidor vial en Zaragoza, el remozamiento de todo Reforma, la tala indiscriminada de árboles para poner su fracaso mayor: el Metrobús, etc.

A mí, en cambio, no me ha cumplido. He aquí los 4 puntos que le sigo reclamando.

1. El metro es cada vez peor. Yo que leo en el metro, en la línea 3 va uno en tinieblas, está cada vez más sucio, se para más entre estaciones, e incluso, en el tunel como si ahí fuera la parada, y por si fuera poco, una vez me toco un chispazo horrible que ya me hacía muerto ahí. La tarifa no ha subido desde que Chayito Robles dejó la administración, así que el mantenimiento y las instalaciones todas están en ruinas. Y aunque los trabajadores del metro hicieron su campaña "Segundos pisos no, Metro sí", el Peje se hizo de la vista gorda y siguió con la construcción de los segundos pisos. El señor AMLO prometió gobernar para los pobres: los pobres no vivimos al poniente de la ciudad ni utilizamos auto, si no el Metro. Finalmente, se tenía pensado construir una línea más sobre el eje 8 sur que iría de Barranca del muerto hasta Iztapalapa, en su lugar, se informó hace poco, se construirá, sí señor, un Metrobús.

2. Su política cultural, lo dijo hace no mucho JEP, consiste en llevar a los artistuchos de Televisa y Tv Azteca al Zócalo. Aunque transformó el que era el Instituto de Cultura de la Ciudad de México, en Secretaría de Cultura, le quitó más de la mitad de su presupuesto y sus actividades se redujeron a la nada. Sacó vilmente del puesto a Alejandro Aura y en su lugar puso al gris Enrique Semo, éste se fue y se nombró a la actual, una mujer que nada sabe ni relación alguna tiene con la cultura. Así las cosas en este ámbito...

3. El Peje fue el único responsable de que se abortara la que yo llamo, Ley de Suciedades de Conveniencia. Aunque yo estoy en contra por razones que no vienen al caso, otra cosa es que el mocho del Peje la aborte, gracias a su moches (¡qué paradoja que tan buena!), y se eche a la basura todo el trabajo y el consenso que ya se tenía para aprobarla inmediatamente.

4 y última: Si mal no recuerdo prometió crear el Instituto de la Juventud de la Ciudad de México y no lo ha hecho, la oficina para atención a la juventud sigue dependiento de la Secretaría de Desarrollo Social y el Instituto, bien gracias, en la congeladora.

Y como muy seguramente va a ganar la presidencia en el 2006, precisamente por eso no votaré por él. A mí no me cumplió.

13.7.05

Memorabilia

Siempre he dicho que mi biblioteca más bien es una hemeroteca, porque tengo más publicaciones periódicas (periódicos (recortes, suplementos culturales y memorabilia en general) y revistas de todo tipo) que libros.

Ahora que tuve un dinerito extra me compré el número 3 de Replicante que apenas voy devorando y me va gustando mucho ese tono irreverente, chingativo, sarcástico, de un hmor cáustico que pocas publicaciones se dan el lujo de incluir en sus soporíferas páginas. Y aunque le exigí al tonto dependiente del Sanborn´s que me buscara la revista Crítica de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), no la encontró y me quedo con las ganas de leerla y tenerla en mi colección.

Esta última es, sin duda, la mejor revista que circula actualmente en el país, después le siguen Alforja, Replicante, La Tempestad y las demás son lo de menos...

12.7.05

Más música

Ahora escucho una joyita kitsch: "Ne me quitte pas" interpretada por Yuri Buenaventura.

¡¡¡Ay pero qué rolon!!!

Música para ayudar

Si a usté, querido lector, lectora, lectore, le gusta la buena música, seguramente escuchará el nuevo CD de Nortec, pero si además de escuchar unas buenas rolas quiere ayudar a combatir el sida en el continente africano, clickeele aquí.

*

Ya ando de nuevo por estos lares. Pronto estos fragmentos se acabarán y pasaremos a otra cosa más interesante. Hasta entonces.

9.7.05

Librando batallas

Con el libro Hay batallas, la poeta María Rivera (Ciudad de México, 1971) ganó este año el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, el de mayor prestigio en el país no sólo por el respaldo económico a que es acreedor el ganador, sino por la larga tradición del premio y por la honrosa lista de nombres de quienes lo han recibido.

En este, su segundo libro de poemas, la aguerrida poeta María Rivera quiere dejar un fiel testimonio de sus heroicos avatares, auxiliada por la palabra escrita: “atada al potro del lenguaje”. Hay, también, un elemento obsesivo en cada uno de los versos de este poemario: el Tiempo. Se pregunta, por ejemplo, “qué somos en la rueda del tiempo”, más adelante describe a la palabra como la “espina en la espina meduar del tiempo” o cuando la poeta pide: “No me dejes sola cuando caiga / en la noche la lágrima del tiempo”. Finalmente, en el momento más doloroso, en el momento en que se cree que se puede reemprender el camino, dice: “estábamos / amargos y oscuros / sobre el caballo del tiempo”. Ante la embestida del tiempo, queda la escritura: la palabra como único elemento contra esa otra condena del tiempo: el olvido (“qué río más hondo el del olvido”). Rivera sabe bien que para no olvidar, para exorcizar el dolor, hay que escribir. Sólo así se podrá comprender el tono apesadumbrado de Hay batallas.

Estas batallas, “fueron mías todas las derrotas”, se diferencian de las emprendidas en su primer poemario, Traslación de dominio (Tierra Adentro, 2000), pues mientras éste es un memorial de una conflictiva pasión amorosa, en el que nos ocupa la poética da un giro hacia las dolorosas batallas de la vida (la amistad, la enfermedad, la muerte, etc). Los libros son distintos por las terribles circunstancias que la autora ha vivido entre la publicación de uno y otro. Por ejemplo, en el poema “Estábamos en eso de salvarnos”, uno de los más relevantes de Hay batallas, es donde Rivera alza infructuosamente su grito de ayuda y la salvación que no llega: “Tú no me veías / zozobrando”, le dice ¿a quién? Cumplidas, o no, ahí están las hazañas. Por eso, cuando su amigo el poeta Luigi Amara le pregunta por qué no escribe un poema feliz, Rivera le contesta en el poema “Respuesta”:

No tengo corazón para las cosas
felices de este mundo:
no me alcanza el corazón para la risa,
ni el ojo para el ave,
ni la mano para la gota.

Finalmente, "Caída" es un poema premonitorio, está dedicado al poeta Luis Ignacio Helguera (1962-2003) quien lo leyó poco antes de morir, precisamente, al caer las escaleras del edificio en el que vivía. En este poema, Rivera lleva la amistad a un plano hondamente catastrófico. Las alegrías y las desventuras que vivieron juntos son expuestos con palabras desgarradoras. Después de los inmejorables tiempos, vino el hecho fatal: “Yo quiero que te quedes: / aquí. / No / allí / sobre el lomo / de la ola en que dormitas”, que recuerda a Paz describiendo a su padre “atado al potro del alcohol” en "Pasado en claro". En el fondo de ese abismo que es el alcoholismo, ella quiere salvarlo (“yo quiero decirte esto: / que te quedes, que yo quiero quedarme / a cantar / estas preguntas, / meras cavilaciones”) pero lamentablemente falla en su intento: “Caigo / en este momento / contigo.” La batalla se ha perdido y, sin embargo, queda la poesía para la salud mental y expiación de las promesas.

De tal manera que las batallas libradas en estas páginas confirman a su autora como una de las voces poéticas más relevantes de la actualidad y, por lo tanto, el Aguascalientes es un merecido premio. Este bien pudo haberse llamado el Libro del desasosiego, pero ya Pessoa tituló uno de sus libros así. Aún así, Hay batallas es el libro del desasosiego que le faltaba a la poesía mexicana. Eso, de ninguna manera, se consigue fácilmente.

7.7.05

Lezama Lima sobre la pobreza

En estos momentos de crisis severa (o al menos personalmente), estas palabras de Lezama Lima, el gran gordo habanero, resuenan hondo:

Desde los espejuelos modestos de Varela, hasta la levita de las oraciones solemnes de Martí, todos nuestros hombres esenciales fueron hombres pobres. Claro que hubo hombre ricos en el siglos XIX que participaron del proceso ascensional de la nación. Pero comenzaron por quemar su riqueza, por morirse en el destierro, por dar en toda la extensión de sus campiñas un campanazo que volvía a la pobreza más esencial, a perderse en el bosque, a lo errante, a la lejanía, a comenzar de nuevo en forma primigenia y desnuda. Sentirse más pobre es penetrar en lo desconocido, donde la certeza consejera se extinguió, donde el hallazgo de una luz o de una vacilante intuición se paga con la muerte y la desolación primera. Ser más pobre es estar rodeado por el milagro, es precisar el animismo de cada forma; es la espera, hasta que se hace creadora, de la distancia de las cosas.

Según Lezama Lima, los dondes del espíritu son inversamente proporcionales a los dones pecuniarios, o sea, al despojarse de uno de los miembros de la fórmula para alcanzar abundancia en el otro. ¿Será?

12.6.05

Palabras y autoexplicación

Ahora que las conozco sólo un poco más
tengo miedo de las palabras...

Leo sin fluidez. Las palabras me detienen. Recurro al diccionario cada vez que dudo del significado real de una palabra. Me doy cuenta de que sólo tenía en mente una vaga idea de lo que realmente significaba. Sólo tenía en mente significados connotativos... Así habré leído por tanto tiempo...

Ahora que las conozco sólo un poco más
tengo miedo de las palabras

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B se queja conmigo de C. Y éste último me dice, a cada oportunidad que tiene, que nunca más quiere ver a B. No entendía por qué B odia tanto a C. Y viceversa. Ahora me lo explico, poniendo el caso más cercano. Trasladándolo a un suceso personal. ¿Por qué odio a M y esta persona a mí? Get it! El hartazgo. El hastío. El tiempo. Su condena. La cercana relación. Nos conocemos tanto que es normal que nos odiemos.

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Este blog empieza su segunda despedida.

10.6.05

Valéry contra las novelas

En cuanto a las novelas, a veces me seducen y las admiro como pasatiempo; pero cuando tienen pretenciones de verdad y el orgullo de ser tomadas en serio, en seguida se hacen evidentes lo que tienen de arbitrario y sus convenciones inconscientes, y se apodera de mí la manía perversa de las sustituciones posibles.

Paul Valéry.

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Desde ahora en adelante, sólo leeré novelas clásicas (Dostoievski, Gógol, Tolstói, Dickens, Twain, Eca de Queiroz, Melville, Proust, Sthendal, Flaubert, Gide, Goethe, etc) . Basta de novedades. Basta de perder el tiempo en reseñitis. Tantas cosas pendientes por leer y yo aquí pe...

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Ahora que lo pienso bien, prefiero releer poesía: Homero, Hesíodo, Catulo, Safo, Virgilio, Ovidio, Dante, el Mío Cid, fray Luis de León, San Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, sor Juana, Góngora, todo Quevedo, Lope, Shakespeare, Blake, Novalis hasta Baudelaire, Rimbaud, Heredia, Cavafis, Ajmátova, Tsvietáieva, Brodski, García Lorca, Cernuda, Eliot, Auden, Crane, López Velarde, Villaurrutia, Novo, Owen, Gorostiza, Moro, Borges, Paz, Neruda, Rojas, Lezama, Piñera, Guillén, Ballagas, Baquero, Diego, Sarduy, Sánchez Peláez, García Marruz, Eielson, Juarroz, Martínez Rivas, Sabines, Varela, Segovia, Gil de Biedma, Lizalde, Valente, Gelman, Gamoneda, Viel Temperley (¿por qué se les olvidó a los de Alforja poner en su número más reiente sobre el cuerpo enfermo ese portento de poema que es "Hospital británico?), Montejo, Hinoztrosa, Watanabe, Hernández, Bracho, Zurita, Fernández Granados, María Rivera, Daniel Téllez, etc. [Ya se ve: El canon es el canon]

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Odio que me despierte una llamada telefónica. ¡¿Que no saben que soy insomne?!

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Oigo: "Lo tuyo es puro teatro", inconfundiblemente, La Lupe.

9.6.05

Otro fragmento

Ahora la fragmentada es mi cabeza

2.6.05

Juanga en concierto

Ayer por la mañana recibí una llamada que me invitaba de última hora al concierto que por la noche iba a dar Juan Gabriel en el Auditorio Nacional. Mi parte kitsch, por supuesto, dijo que sí. Un sí, sin pensarlo, rotundo.

Nunca había visto a Juanga en vivo, ni tenía pensado verlo, ni lo veré en un futuro. Con lo de ayer por la noche bastó. Nunca había puesto la suficiente atención a su música. Fue hasta que llegué a Tijuana y ahí, en cada esquina, me parecía escucharlo y a todo momento.

Entonces, al regresar a la ciudad de México (me choca eso de DF), compré uno de sus discos: "Pensamientos" (1986): Ahora escucho "Te lo pido por favor": "Tú me sabes bien cuidar / tú me sabes bien guiar. / Todo lo haces muy bien tú / ser muy buena es tu virtud"

Debo confesar mi asombro: un gran concierto aunque la Juanga no canta no sólo porque ya no tiene voz sino porque pone a cantar al público todas sus canciones famosas, es jotísima en el escenario, saca mariachi, banda, tambora, etc... Luces, bailarines, orquesta. Prende a la gente; sí: me paré a bailar. Lo peor del caso es que me sabía casi todas su canciones, sin ser su fan, ni nada por el estilo.

Un rato de esparcimiento kitsch cualquiera lo tiene.

1.6.05

Pitol sobre el lenguaje

Me parece recordar que en los días peores, cuando ni siquiera podía fijar los ojos en los libros, me complacía pensar en el lenguaje, ese don prodigioso que nos fue otorgado desde el inicio. El escritor sabe que su vida está en el lenguaje, que su felicidad o su desdicha dependen de él. He sido un amante de la palabra, he sido su siervo, un explorador sobre su cuerpo, un topo que cava en su sbsuelo; soy también su inquisidor, su abogado, su verdugo. Soy el ángel de la guardia y la aviesa serpiente, la manzana, el árbol y el demonio. Babel: todo se vuelve confusión porque en literatura casi no hay término que para distintas personas signifique la misma cosa , y ahora me harta seguir rumiando ese inútil dilema al que a veces doy tanta importancia sobre si un joven se transforma en escritor porque la Diosa Literatura así lo ha dispuesto, o, por el contrario, lo hace por raznes más normales: su entorno, la niñez, la escuela a la que acude, sus amigos y lecturas, y, sobre todo, el instinto, que es fundamentalmente quien lo ha aproximado a su vocación.

Sergio Pitol en su prólogo al Tríptico del carnaval (Anagrama, 1999).